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EDUCATION: Holt High School, Holt Mich., Lansing Community College, Southwestern Theological Seminary, National Apostolic Bible College. MINISTERIAL EXPERIENCE:61 years of pastoral experience, 11 churches in Arizona, New Mexico and Florida. Missionary work in Costa Rica. Bishop of the Districts of New Mexico and Florida for the Apostolic Assembly. Taught at the Apostolic Bible College of Florida and the Apostolic Bible College of Arizona. Served as President of the Florida Apostolic Bible College. Served as Secretary of Education in Arizona and New Mexico.EDUCACIÓN:Holt High School, Holt Michigan, Lansing Community College, Seminario Teológico Southwestern, Colegio Bíblico Nacional. EXPERIENCIA MINISTERIAL:51 años de experiencia pastoral, 11 iglesias en los estados de Arizona, Nuevo México y la Florida. Trabajo misionera en Costa Rica. Obispo de la Asamblea Apostólica en los distritos de Nuevo México y La Florida. He enseñado en el Colegio Bíblico Apostólico de la Florida y el Colegio Bíblico Apostólico de Arizona. Presidente del Colegio Bíblico de la Florida. Secretario de Educación en los distritos de Nuevo México y Arizona.

Thursday, October 15, 2026


DISCIPLINA PARA PARTICIPAR DE LA SANTIDAD DE DIOS

Hebreos 12:5-14

¿CÓMO SABER CUÁNDO ESTÁS EN EL REINO?

Las bienaventuranzas no son una lista de requisitos para entrar en el Reino de Dios; son las señales o características de que ya estás en el Reino. El Reino de Dios no es un lugar físico ni un gobierno terrenal. Es algo mucho más grande y profundo. La palabra “Reino” proviene de los términos “Rey” y “Dominio”.

El Reino de Dios es aquel lugar donde Dios reina como Rey. Es su autoridad, Su presencia, su amor, su prosperidad, su poder, sus principios, sus proyectos y su manera de hacer las cosas, actuando tanto en el ámbito espiritual como aquí en la tierra y en nuestras vidas. En términos sencillos, se refiere al gobierno y reinado de Dios como Rey soberano, tanto en el cielo como aquí en la tierra. No se trata de religión, sino de una relación y de seguir sus leyes, preceptos, mandamientos y estatutos. Jesús deja claro que el Reino de los cielos se refiere al gobierno de Dios en la tierra. El Reino de los cielos “se ha acercado”; ha llegado aquí, a esta tierra.

Cuando Jesús hablaba del Reino, aclaró que no es algo que podamos señalar físicamente o localizar en un mapa; es una realidad que podemos experimentar ahora mismo. En Lucas 17:21, Él dijo: “El Reino de Dios está dentro de ustedes”. Jesús deja claro que el Reino de los cielos se refiere al gobierno de Dios en la tierra. El Reino de los cielos se ha acercado; ha llegado aquí, a esta tierra. Con esto, Él quería decir que el Reino es espiritual y que comienza en nuestros corazones. No es un lugar al que vamos, sino una vida que vivimos cuando nos rendimos ante Dios y permitimos que Él nos guíe.

No se trata de ir al cielo algún día, sino de vivir hoy en la presencia y el propósito de Dios. Una de las cuestiones que ha frustrado y afectado a la iglesia a lo largo de los años es el concepto del cielo. El cielo no es nuestra meta; no es nuestro objetivo. ¡Es nuestro destino! Si eres salvo, al morir, no hay otro lugar al que puedas ir. Si te esfuerzas por llegar al cielo, entonces tus objetivos son erróneos. Dios no quiere que nosotros lleguemos al cielo; ¡Él quiere que el cielo entre en nosotros! ¡La vida cristiana es mucho más que esforzarse por llegar al cielo!

LOS DE LIMPIO CORAZÓN: (Mateo 5:8)

Hebreos 12:4 no se refiere al momento en que uno muere y va al cielo. Debemos comprender que, si morimos en el Señor, vamos automáticamente al cielo. “Ver al Señor” no es algo futuro, ¡es algo presente, es ahora! A medida que vivimos más tiempo en el Señor, deberíamos llegar a conocerlo mejor y ser capaces de verlo en nuestra propia vida (Proverbios 4:18).

No es posible ver a Dios con los ojos naturales; solo se le puede ver mediante la visión espiritual. La visión espiritual es más difícil de alcanzar, pero es mucho más valiosa que la visión natural. Cuando comienzas a percibir las cosas, o a Dios mismo, a través de la visión espiritual, esto produce un efecto en tu espíritu y transforma tu vida por completo (Isaías 6:1-4).

LA DISCIPLINA ES NECESARIA PARA LA SANTIDAD: (Hebreos 12:10)

La palabra “discípulo” proviene de la misma raíz que “disciplina”. Si queremos ser verdaderos discípulos de Jesucristo, debemos aprender a disciplinarnos. Esto significa, sencillamente, que debemos aprender a someter nuestro cuerpo. Necesitamos ejercer control sobre nuestros deseos, pensamientos, emociones y comportamiento.

En casi cualquier ámbito, como el deporte, la música o la carrera militar, la disciplina es la clave del éxito. Nuestro llamado principal es ser cristianos (a la semejanza de Cristo), y esto solo es posible cuando nos disciplinamos.

Dios nos disciplina para nuestro propio bien, a fin de que podamos participar de Su carácter santo. Si somos santos, veremos a Dios. Pero, para ser santos, debemos recibir la disciplina de Dios. Él nos disciplina para que podamos participar de Su santidad. Cuando comenzamos a participar de Su santidad, entonces empezamos a ver.

VER A DIOS:

Se requiere una santidad genuina para ver a Dios cuando atravesamos una prueba o enfrentamos la adversidad. Necesitas santidad (un corazón puro) para poder ver a Dios en estas situaciones. Muchas personas se sienten incómodas cuando se menciona la palabra “santidad”. No les gusta el término; le tienen miedo. La razón es que tienen un concepto equivocado de lo que realmente es la santidad.

Muchos tienen la idea de que la santidad es algo externo (maquillaje, vestimenta, peinado, y lo que uno hace o deja de hacer). Durante mucho tiempo, la iglesia ha enseñado un concepto erróneo de lo que es la santidad, por lo cual a muchos no les agrada, en lugar de amarla. La santidad genuina no es externa, sino interna. El error que comete la iglesia es definir la santidad por lo que no hacemos, en lugar de por lo que sí hacemos.

Cuando nos definimos a base de algo negativo (lo que no hacemos), perdemos aquello que Dios intenta darnos. Cuando nos definimos de una manera positiva (lo que sí hacemos), nuestro espíritu se libera, y nos sentimos libres y llenos de gozo. La santidad es una conciencia que no está cauterizada. La santidad no debe ser una palabra negativa, sino algo positivo en lo que deberíamos deleitarnos. La santidad no consiste en el “hacer”, sino en “ser”.

NECESITAMOS SER DISCIPLINADOS:

¡Casi todo el mundo le teme a la disciplina! En el fondo de su corazón, la mayoría teme a Dios. Nos da miedo pedirle a Dios que tome el control de todo o que cambie todo, porque tememos que realmente lo haga. El autor de la Epístola a los Hebreos no escribe acerca de personas perfectas, sino de personas que hicieron algo por Dios (Hebreos 12:1-2). Si rechazas la disciplina, no participas de la santidad y tus ojos se nublan; no puedes ver a Dios.

Imagina que me siento en una silla porque aprecio mi cuerpo y quiero cuidarlo; así que me quedo ahí sentado sin moverme, con el fin de preservar mi salud. ¿Qué le sucederá a este cuerpo si permanezco inmóvil y no lo utilizo? Comenzará a morir. La Biblia dice: “Si quiera salvar su vida, la perderá” Si quiero salvar esta vida (mi cuerpo), debo cuidarlo, por lo que me disciplino. Sin disciplina no hay santidad; y sin santidad, no puedo ver a Dios.

¿Cuántos recuerdan que sus padres les decían: “Esto me va a doler más a mí que a ti”? (Hebreos 12:5-8). ¿Por qué decían eso? Muchos no lo entendimos hasta que fuimos padres. ¡Puede que Dios te haga sufrir, pero nunca te hará daño! Experimentar algo desagradable no significa que Dios nos esté castigando. Hay momentos en que Dios utiliza las luchas y las adversidades para apartarnos del pecado mediante la corrección (Hebreos 6:7-8). En otras ocasiones, simplemente se nos brinda una oportunidad de crecimiento, siendo “entrenados” para alcanzar una fe más profunda. Esto resulta evidente en la relación entre padres e hijos, donde un padre amoroso disciplina a su hijo. Al reflexionar sobre el pasado, el hijo reconoce esa guía y respeta a su padre.

El autor señala que a nadie le gusta ser disciplinado. Las adversidades son precisamente eso: momentos difíciles y una prueba para nuestra fe. Mientras atravesamos una lucha, nuestra mente suele centrarse en lo desagradable de la situación. Sin embargo, más tarde podemos ver con mayor claridad cómo Dios utilizó esas experiencias para hacernos crecer. Podemos apreciar un proceso de madurez impulsado por la disciplina. Si evito la disciplina, también impido alcanzar la santidad.

EN EL GIMNASIO DE DIOS (EL ENTRENAMIENTO DE DIOS): (Hebreos 12:11)

El término “ejercitado” proviene de la palabra griega “gumnos”, de la cual deriva la palabra “gimnasio”. El término gimnasio hace referencia a realizar ejercicios, llevar a cabo un entrenamiento físico o disciplinar el cuerpo. La disciplina que Dios aplica, aunque resulte desagradable en el momento, es muy similar al entrenamiento de un atleta. El ejercicio del atleta parece más bien doloroso que placentero mientras se realiza; sin embargo, después, el atleta observa crecimiento y desarrollo como resultado de esas experiencias. De igual manera, la fe crece a medida que soportamos la disciplina de Dios. En el gimnasio de Dios soy ejercitado; al ejercitarme, voy adquiriendo el carácter de Dios, y al adquirir el carácter de Dios, puedo ver a Dios.

Si evito la disciplina, también obstaculizo la santidad. Solo es posible vivir en santidad cuando uno participa de Su carácter santo. Es fácil vivir en santidad cuando uno se disciplina y participa de Su carácter santo; pero para quienes no lo hacen, resulta difícil.


DISCIPLINE TO SHARE IN GODS’ HOLINESS

Hebrews 12:5-14

HOW TO KNOW WHEN YOU’RE IN THE KINGDOM:

The beatitudes are not a list of requirements to get into the kingdom of God; they are the signs or characteristics that you are in the Kingdom. The Kingdom of God is not a physical place or an earthly government. It’s much bigger and far more profound than that. The word Kingdom comes from the word King and Dominion.

The Kingdom of God is where God reigns as King. It’s his authority, his presence, his love, his prosperity, his power, his principles, his projects and his way of doing things, actively at work, both in the spiritual realm and here on earth and in our lives. In simple terms, it means God’s rulership and reign as sovereign King, both in heaven and here on earth. It’s not about religion; it’s about relationship and following his law, precepts, commands and status. Jesus is clear that the kingdom of heaven refers to God's rule on earth. The kingdom of heaven “has drawn near.” It has come here to this earth.

When Jesus talked about the Kingdom, He made it clear that it’s not something we can physically point to or locate on a map; it’s a reality we can experience now. In Luke 17:21, He said, “The Kingdom of God is within you.” Jesus is clear that the kingdom of heaven refers to God's rule on earth. The kingdom of heaven “has drawn near.” It has come here to this earth.  And What He meant by that is that the Kingdom is spiritual, it begins in our hearts. It’s not a place we go to; it’s a life we live when we surrender to God and allow Him to lead (Roman 13:17).

It’s not about going to heaven someday; it’s about living in God’s presence and purpose today. One of the things that has frustrated and affected the church over the years has been the concept of heaven. Heaven is not our goal, it is not our objective. It is our destination! If you’re saved, when you die, there is no other place for you to go. If you are working to get to heaven, then your objectives are wrong. God doesn’t want us to get to heaven. He wants to get heaven into us! There is more to the Christian life than working to make it to heaven!

THE PURE IN HART: (Matthew 5:8)

Hebrews 12:4 is not talking about when you die and go to heaven. We have to understand that if we die in the Lord, we automatically go to heaven. “Seeing the Lord” is not future, it’s present, now! It should be that the longer you live in the Lord, the better we should get to know Him and be able to see Him in our life (Proverbs 4:18).

You can’t see God with natural eyes. You can only see Him with spiritual vision. Spiritual vision is harder to obtain, but is more precious than natural vision. When you began to see things with spiritual vision, or God Himself in your life, it well do something to your spirit, it well change your whole life (Isaiah 6:1-4).

DISCIPLINE IS NECESSARY FOR HOLINESS: (Hebrews 12:10)

The word "disciple" comes from the same root word that "discipline" comes from. If we are going to be true disciples of Jesus Christ, we must learn to discipline ourselves. This simply means we must learn to bring our body under subjection. We need to exercise control over our desires, thoughts, emotions, and behavior.

In almost every vocation, for example: sports, music, and a military career, discipline is the key word for success. Our primary calling is to be a Christian (Christ-like), and this is only possible when we discipline ourselves.

God disciplines us for our own good, so that we might share His Holy character. If we are holy we will see God. But in order for us to be Holy we must receive God’s discipline. He disciplines us so that we can partake of His Holiness. When we start to partake of His holiness, then we start to see.

SEEING GOD:

It takes genuine holiness to see God when we are going through a trial or facing adversity. You need holiness (a pure heart) in order to see God in these situations. Many people get uneasy when you mention the word holiness. They don’t like the word, they are afraid of it. The reason is, because they have the wrong concept of what holiness really is.

Many have the idea that holiness is external (makeup, dress, hair and what you do and don’t do). The church has taught the wrong concept of what holiness is, for such a long time that many don’t like it, instead of loving it. Genuine holiness is not, external, but internal. The mistake that the church makes is to define holiness by what we don’t do rather then what we do.  

When we define ourselves with something negative (what we don’t do) we lose what God is trying to give us. When we define ourselves in a positive way (what we do) our spirit well be free and you’ll feel free and joyful. Holiness is a conscience that is not seared. Holiness is not to be a negative word but something positive that we should delight in. Holiness is not doing, Holiness is being.

WE NEED TO BE DISCIPLINED:

Most everyone is afraid of discipline! Most in their hart are afraid of God. We’re afraid to tell God to take everything or change everything because we‘re afraid He’ll do it. The writer of the book of Hebrew’s is not writing about perfect people, but people who did something for God (Heb. 12:1-2).  If you refuse the discipline, you fail to partake of the Holiness and your eyes grow deem; you can’t see God.

If I sit my body in a chair, because I like my body because I want to take care of it. So I just sit there on the chair and not move because I want to preserve my body in good health. What’s going to happen to this body if I set here and don’t move or use this body? It well start to die, the Bible says “If you save your life, you’re going to lose it.” If I want to save this life (body), I’m going to have to take care of it, so I discipline myself. No discipline, no holiness, no Holiness, I can’t see God.

How many of you remember you parents saying to you, “This is going to hurt me more than it does you” (Hebrews 12:5-8). Why did they say that? Many of us didn’t understand this until we became parents. God may hurt you, but He will never harm you! Experiencing something unpleasant does not mean we're being punished by God. There are times where God uses struggles and hardships to correct us away from sin (Hebrews 6:7-8). There are times when we're simply being given an opportunity for growth, being "trained" into a deeper faith. This is obvious in the relationship between a parent and child, where a loving parent "disciplines" his child. Looking back, the child sees that guidance and respects the parent.

The writer points out that nobody likes to be disciplined. Hardships are just that: difficult times, and a test of our faith. While in the midst of some struggle, our minds are mostly concerned with how unpleasant the situation is. Afterwards, however, we can more easily see how God used those experiences to grow us. We can see a process of maturity, driven by our discipline. If I save myself from the discipline, I also prevent the Holiness.

IN GOD’S GYM (GOD’S TRAINING): (Hebrews 12:11)

The word exercised comes from the Greek word “gumnos”, which is where we get the word gymnasium. The word gymnasium signifies exercising, performing physical training, or disciplining the body. God's use of discipline, though unpleasant at the time, is much like the training of an athlete. The athlete's exercise "seems painful rather than pleasant" as it's being done. But, afterwards, the athlete sees growth and development as a result of those experiences. Faith, in that way, also grows as we endure God's discipline. In God’s gym I’m exercised, in the exercising I am taking God’s character, in taking God’s character I can see God.

If I avoid discipline, I also hinder holiness. You can only live in holiness when you partake of His holy character. It is easy to live in holiness when you discipline yourself and partake of His holy character; but for those who do not, it proves difficult.

 

 

Saturday, October 10, 2026

LECCIÓN I: EL CRECIMINTO ESPIRITUAL


EL CRECIMINTO ESPIRITUAL

LECCIÓN I

UNA VIDA CON UN PROPOSITO 

I Pedro 2:9-10

¡Vivir una vida sin ningún significado real, sin ninguna meta o propósito, no solamente es sin chiste y aburrido, es miserable! Pero para el cristiano, tal vida no debería ser. ¡Si verdaderamente comprendemos quienes somos, qué es el propósito por lo cual estamos aquí y para donde vamos, nuestra vida se volverá muy excitante!

¿QUIEN SOMOS NOSOTROS?

1. “...Linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido para posesión de Dios...”

2. “...Somos hijos de Dios...” (I Juan 3:2)

3. “...Somos coherederos con Cristo...” (Romanos 8:17)

4. “...Su esposa...” (Apocalipsis 19:7)

QUÉ ES NUESTRO PROPÓSITO:

LOS QUE DEBEMOS LLEGAR A SER  (Romanos 8:28-29)

A. Lo que llegamos a ser como una persona necesita ser nuestra prioridad número uno. Es más importante de lo que estamos realizando, porque si tenemos el carácter apropiado, lograremos la voluntad de Dios para nuestra vida. El cielo no es nuestra meta, es nuestro destino. Nuestra meta es llegar a ser más como Cristo.

B. El Apóstol Pablo no era un hombre quien estaba en una rodada espiritual. El proseguía a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús (Filipenses 3:14). Su una meta suprema era conocer a Jesús en una manera más intima, y ser identificado con Él por su vida.

C. Pablo sabía que si él iba a ser la persona que Jesús quería que él fuera, él tenía que ejercer la disciplina. Él tenía deseo, pero también era necesaria la disciplina. ¡El cuerpo, con sus propios deseos y apetitos, se debe traer bajo el control y llegar a ser sujeto al Espíritu de Dios! (I Corintios 9:26-27)

LA IMPORTANCIA DE LA DISCIPLINA:

A. La palabra “discípulo” viene de la misma palabra raíz donde viene la palabra “disciplina”. Se vamos a ser verdaderos discípulos de Jesucristo, debemos aprender a disciplinarnos. Esto simplemente significa debemos aprender a traer nuestro cuerpo bajo sujeción. Necesitamos ejercer control sobre nuestros deseos, pensamientos, emociones, y conducta.

B. En casi toda vocación, por ejemplo: el deporte, la música, y una carrera militar; la disciplina es la palabra clave para el éxito. Nuestra vocación primaria o llamamiento es ser un Cristiano (como Cristo), y esto es posible sólo cuando cooperamos con el Espíritu Santo y nos disciplinamos (II Corintios 7:1; Apoc. 19:7).

C. El énfasis en las escrituras precedentes es que el Espíritu Santo no lo hace todo. Nosotros debemos limpiarnos, y hacernos listos para nuestro novio. No es siempre conveniente ayunar y orar, pero es siempre necesario. Hay muchas cosas que podríamos hacer además de leer la Biblia, pero el hombre no sólo de pan vivirá, el necesita participar del pan de vida (la Palabra de Dios).

UD. PUEDE SER LO QUE UD. QUIERE SER:

A. ¡Esto es verdad! ¿Qué tipo de cristiano quieres ser? ¿Qué quieres realmente hacer con tu vida? Esta en Ud. de escoger se quieres ser sólo un cristiano ordinario, o si voy a ser una persona que Dios puede usar en una manera muy especial. ¡De nuevo, la disciplina es la palabra clave!

B. Elías fue usado por Dios para traer avivamiento a una nación entera. ¿Fue el un tipo de súper hombre? (Santiago 5:17-18)

C. ¿Que fue la clave de su éxito? Una vida disciplinada de oración.

D. El capítulo seis del libro de Los Hechos, menciona a siete hombres quien fueron nombrados como los primeros diáconos de la Iglesia Apostólica. Ellos solamente eran hombres buenos, ordinarios quien hicieron su trabajo bien en una manera ordinaria.

E. De estos siete hombres Esteban y Felipe son los más conocidos. Ellos tuvieron las mismas oportunidades que los otros. Las mismas puertas se abrieron a ellos como los otros. Pero ambos pasaron a la historia de la Iglesia como gran hombres de Dios.

F. Esteban llegó a ser el primer mártir Cristiano y Felipe llegó a ser un grande evangelista quien Dios uso poderosamente en Samaria y en el país de Etiopía (Hechos 7-8).

HACIENDO:

“...Id, y haced discípulos a todas las naciones...” (Mateo 28:19)

“...Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura.” (Marcos 16:15)

“...Y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra.” (Hechos 1:8)

A. La responsabilidad de alcanzar este mundo con el evangelio no pertenece solo a los predicadores. Todo cristiano debe ser un testigo de Cristo. El cristiano que ama a Cristo no está contento con simplemente existir. El ha aprendido que la única vida verdaderamente feliz es cuando nos envolvemos y nos ocupamos en el trabajo de Dios. El ha aprendido que el gozo verdadero viene cuando tenemos las prioridades correctas: Jesús primero, otros segundo y Ud. último.

B. Hay mucho significado en la palabras de Jesús, “Todo el que procure preservar su vida, la perderá; y todo el que la pierda, la conservará.” (Lucas 17:33). Cuando en verdad perdemos vista de nosotros y empezamos a vivir para otros, seremos participantes de la vida abundante.

C. “Den a otros, y Dios les dará a ustedes. Les dará en su bolsa una medida buena, apretada, sacudida y repleta. Con la misma medida con que ustedes den a otros, Dios les devolverá a ustedes” (Lucas 6:38). ¿A qué se refiere esta escritura? ¿Dar qué? ¿Donde dice que esta refiriéndose a cosas materiales solamente? Cuando Ud. lee los once versos anteriores del verso 38, Ud. se da cuenta que Jesús estaba hablando de dar amor. Lo qué tenemos es lo qué el mundo más necesita. ¡Tenemos a Jesús y tenemos la verdad! También poseemos el amor de Dios, ¡porque Dios es amor! Somos vasos de Su verdad, y necesitamos ser canales de Su amor: ¡El amor de Dios no fue puesto en su corazón para permanecer allí; el amor no es amor, hasta que se regala!

Si vivimos nuestra pequeña vida egoísta, nos iremos al revés en nuestra caminata con Cristo, quien dijo: “...El Hijo del hombre no vino para ser servido, sino para servir y para dar su vida en rescate por muchos” (Mateo 20:28).

¡Jesucristo amo a otros, vivió por otros, y finalmente murrio por otros! ¿Hay una razón real por estar en este mundo? ¿Nos salvo Dios por una razón? ¡Si, El en verdad nos ama, y quiere compartir la eternidad con nosotros, pero Él también quiere que nos ocupemos en llegar a ser más y más como Él, y haciendo Su voluntad.

 

 

 

 

 

LESSON I: SPIRITUAL GROWTH


SPIRITUAL GROWTH

LESSON I

A LIFE WITH A PURPOSE

I Peter 2:9-10

Living a life without any real meaning to it, without any goal or purpose, is not only dull and boring, it is miserable! But to the Christian, such a life should not be. If we really understand who we are, what the purpose is for our being here, and where we are going, life will become very exciting indeed!

WHO ARE WE?

" . . a chosen race, a royal priesthood, a dedicated nation, God's own purchased, special people . . ."

". . . now are we the sons of God . . ." (I John 3:2).

". . . children of God . . . joint heirs with Christ . . ." (Romans 8:16, 17).

". . . his wife . . ." (Revelation 19:7).

WHAT IS OUR PURPOSE?

BECOMING (Romans 8:28, 29)

A. What we are becoming as a person needs to be our number one priority. It is more important than what we are accomplishing, because if we have the proper character, we will accomplish God's will for our lives. Heaven is not our goal, it is our destiny. Our goal is to become more like Jesus!

B. The Apostle Paul was a man who was not in a spiritual rut. He pressed towards the mark for the prize of the high calling of God in Christ Jesus (Philippians 3:14). His one supreme goal was to know Jesus in a more intimate way, and to be identified with Him by his life.

C. Paul knew that if he would ever be the person Jesus wanted him to be, he must exercise discipline. He had desire, but discipline was also necessary. The body, with its own desires and cravings, must be brought under control and become subject to the Spirit of God! (I Corinthians 9:26-27)

THE IMPORTANCE OF DISCIPLINE:

A. The word "disciple" comes from the same root word that "discipline" comes from. If we are going to be true disciples of Jesus Christ, we must learn to discipline ourselves. This simply means we must learn to bring our body under subjection. We need to exercise control over our desires, thoughts, emotions, and behavior.

B. In almost every other vocation, for example: sports, music, and a military career, discipline is the key word for success. Our primary vocation or calling is to be a Christian (Christ-like), and this is only possible when we co-operate with the Holy Spirit and discipline ourselves.

     "Having therefore these promises, dearly beloved, let us cleanse ourselves from all filthiness of the flesh and spirit, perfecting holiness in the fear of God" (II Corinthians 7:1).

     ". . . the marriage of the Lamb (Jesus Christ) is come, and his wife (the church) hath made herself ready" (Revelation 19:7).

C. The emphasis in the above scriptures is that the Holy Spirit does not do it all. We must cleanse ourselves, and make ourselves ready for our bridegroom. It is not always convenient to fast and pray, but it is always necessary. There are many things we could do besides reading the Bible, but man cannot live by bread alone. He needs to partake of the bread of life (the Word of God).

YOU CAN BE WHAT YOU WANT TO BE:

A. It really is true! What kind of Christian do I want to be? What do I really wish to do with my life? It is up to me to choose whether I will be just an ordinary Christian, or whether I will be a person that God can use in a very special way. Again, discipline is the key word!

B. Elijah was used of God to bring revival to a whole nation. Was he some super human being? Elias (Elijah) was a man subject to like passions as we are, and he prayed earnestly that it might not rain: and it rained not on the earth by the space of three years and six months. And he prayed again, and the heaven gave rain, and the earth brought forth her fruit" (James 5:17, 18).

C. What was the key to his success? A disciplined prayer life!

D. The book of Acts, Chapter Six, informs us of seven men who were appointed as the first deacons of the apostolic church. They were just good, ordinary men who did their job in a good, ordinary way.

E. But what about the other two deacons, Stephen and Philip? They had the same opportunities. The same doors opened to them that opened to the other five. But both went down in church history as great men of God.

F. Stephen became the first Christian martyr, and Philip became a great evangelist who set the city of Samaria afire with the flames of the gospel of Jesus Christ, and also was responsible for the gospel being carried into the country of Ethiopia. (Acts, Chapters 7 and 8)

DOING:

"Go then and make disciples of all the nations . . ." (Matthew 28:19, Amplified Bible).

". . . Go ye into all the world, and preach the gospel to every creature" (Mark 16:15).

". . . and ye shall be witnesses unto me both in Jerusalem, and in all Judaea, and in Samaria, and unto the uttermost part of the earth" (Acts 1:8).

A. The responsibility of reaching this world with the gospel of Jesus Christ does not belong to preachers only. Every child of God is to be a witness for Christ. The spiritual-minded Christian is not content with just existing. He has learned that the only truly happy life is when we get involved with the work of God, and are busy for Him. He has learned that true joy comes when we have the right priorities: Jesus first, Others second, Yourself last.

B. There is a lot of meaning in the words of Jesus, "Whosoever shall seek to save his life shall lose it; and whosoever shall lose his life shall preserve it" (Luke 17:33). When we truly lose sight of ourselves and begin to live for others, we will be partakers of the abundant life.

C. Luke 6:38. What is this scripture referring to? Give what? Where does it say that this is referring to material things only? When you read the eleven verses before verse 38, you will realize that Jesus was talking about giving love. What we have is what the world needs most. We have Jesus, and we have truth. We also possess the love of God, because God is love! We are vessels of His truth, and we need to be channels of His love:

"God's love was not put in your heart to stay; Love isn't love, until it's given away!"

If we live our little selfish "walled-in" lives, we will go backwards in our walk with Christ, who said:

". . . the Son of man came not to be ministered unto, but to minister, and to give his life a ransom for many" (Matthew 20:28).

Jesus Christ loved others, lived for others, and finally died for others! Is there a real reason for being in this world? Did God save us for a reason? Yes, He does love us, and wants to share eternity with us, but He also wants us to be busy becoming more like Him, and doing His will.

 

 

 

Monday, October 5, 2026

LECCIÓN 4 ENGRANDECER TU VISIÓN


 

ENGRANDECER TU VISIÓN

LECCIÓN 4

MÁS ALLÁ DEL SACRIFICIO

Génesis 22:15-18

Cualquier gran obra que realicemos para el Señor siempre requiere sacrificio. Es muy fácil encariñarnos con las cosas. Nuestros problemas comienzan cuando Dios es desplazado de Su santuario en nuestros corazones y se permite la entrada a otras cosas. Las cosas materiales han tomado el control dentro del corazón humano. Debemos vivir en nuestro propio corazón las experiencias duras y amargas de Abraham si queremos conocer la bendición que le siguió. 

TU DISPOSICIÓN A HACER SACRIFICIOS EN LA VIDA TE LLEVARÁ A UNA VIDA DE FE CONFIADA:

Las Escrituras nos dicen (Génesis 22) que Dios quería “probar” a Abraham. Dios podría haber tomado a Isaac fácilmente, pero Dios tenía que guiar a Abraham en un viaje más allá del sacrificio. ¿Por qué le pidió Dios a Abraham que sacrificara a su hijo? Quería probar la sinceridad de su fe. ¿Amamos más los dones que Dios nos da o amamos más a Dios mismo? ¿Adoro los dones o al Dador de esos dones? ¿He llegado a adorar las cosas que Dios me ha dado, en lugar de adorar al Dios que me dio esas cosas?

La expresión “holocausto” (u “ofrenda quemada”) significa la ofrenda completa, la entrega total (sacrificio) a Dios. Abraham no dudó, no cuestionó a Dios ni negoció con Él; no hubo reservas alguna. Eso es fe. Se levantó temprano por la mañana. Tomó a dos de sus siervos, a su hijo y leña para su ofrenda. Fue al lugar que Dios le había indicado. No se reservó nada. Emprendió su viaje. ¿Por qué estaría Abraham dispuesto a hacer un sacrificio tan tremendo? Hebreos 11:17 responde a la pregunta: “por la fe”.

La fe es el desafío supremo de tu vida. Te entregas a Dios con absoluta confianza. Dios lo arriesgó todo en Cristo para salvarnos. Y ahora, Él quiere que nosotros lo arriesguemos todo depositando una confianza absoluta en Él. El verdadero significado de la vida eterna es una vida capaz de afrontarlo todo sin vacilar. Jesús exige que arriesgues todo aquello a lo que te aferras por sentido común y te lances a confiar en lo que Él dice. Cristo exige del hombre que confía en Él ese mismo espíritu audaz, capaz de apartarse de la multitud y depositar su fe en el carácter de Dios.

Eso fue lo que hizo Abraham. Dios estaba guiando a Abraham en un viaje que iba más allá del sacrificio. Aquí vemos a un padre dispuesto a entregar a su hijo. Algunos de nosotros no estamos dispuestos a hacer eso. Tu falta de disposición para hacer sacrificios en la vida te privará de grandes bendiciones.

TU DISPOSICIÓN PARA HACER SACRIFICIOS EN LA VIDA TE LLEVARÁ A UNA VIDA DE VERDADERA ADORACIÓN:

A. Abraham dijo a sus dos siervos: "iremos, adoraremos y volveremos". Esta no es solo una gran declaración de fe, sino también una expresión de verdadera adoración: “Así que, ofrezcamos siempre a Dios, por medio de él, sacrificio de alabanza, es decir, fruto de labios que confiesan su nombre (Hebreos 13:15).

B. En Juan 4:1-26, Jesús se esforzó deliberadamente por encontrar a alguien que deseara sinceramente adorarle. La mujer samaritana no tenía buena reputación, pero su corazón estaba listo para adorar.

C. En Lucas 7:36-50, una mujer que había llevado una vida pecaminosa estuvo dispuesta a "sacrificar" su frasco de alabastro con perfume para entrar en la verdadera adoración.

D. Engrandecer tu visión no se trata de dones iguales, sino de sacrificios iguales.

TU DISPOSICIÓN A HACER SACRIFICIOS EN LA VIDA TE LLEVARÁ A UNA VIDA DE OBEDIENCIA:

A. 1 Samuel 15:22: "Obedecer es mejor que los sacrificios".

B. La voluntad de Dios siempre requiere obediencia.

C. Proverbios 8:33-34: "Atended a la instrucción y sed sabios; no la menospreciéis. Bienaventurado el hombre que me escucha, velando a mis puertas cada día, esperando a los umbrales de mis entradas".

D. Aquí, la palabra "escuchar" significa "obedecer incondicionalmente".

E. Hay un milagro al otro lado de tu obediencia.

F. La Pirámide del Sacrificio Espiritual: Romanos 12:1-2:

     "Por tanto, os ruego, hermanos, por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos como sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional. No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta".

G. "Tienes que renunciar a algo para ascender".

 

LESSON 4 ENLARGING YOUR VISION


 

ENLARGING YOUR VISION

LESSON 4

BEYOND SACRIFICE

Genesis 22:15-18

 

Anything great we do for the Lord always requires sacrifice. It is so easy to attach ourselves to things. Our troubles begin when God is forced out of His shrine in our hearts and other things are allowed to enter. Within the human heart, things have taken over. We must, in our hearts, live through Abraham’s harsh and bitter experiences if we are to know the blessedness that follows him.

 

YOUR WILLINGNESS TO MAKE SACRIFICES IN LIFE WILL TAKE YOU INTO A LIFE OF CONFIDENT FAITH:

Scripture tells us (Genesis 22) that God wanted to ‘test’ Abraham. God could have easily just taken Isaac, but God needed to take Abraham on a journey beyond sacrifice. Why did God ask Abraham to sacrifice his son? He wanted to test the authenticity of his faith. Are we more in love with the gifts God gives us or are we more in love with God Himself? Do I adore the gifts or the Giver of those gifts? Have I turned to worship the things that God has given me, instead of worshipping the God who gave me those things?

The word: “burnt offering,” means the whole offering, the entire offering (sacrifice) given to God. Abraham didn’t hesitate, or question God, or bargain with God, no reluctance. That's faith. He rose early in the morning. He took two of his servants, and his son, and some wood for his offering. He went to the place where God told him to go. He held nothing back. He began on his journey. Why would Abraham be willing to make such a tremendous sacrifice? Hebrews 11:17 answers the question, “by faith”. 

Faith is the ultimate challenge of your life. You give yourself to God with complete trust. God has risked all in Christ to save us. And now, He wants us to risk everything by placing absolute trust in Him. The real meaning of eternal life is a life that can face everything without wavering. Jesus demands that you risk everything you hold by common sense and leap into what He says. Christ demands of the man who trusts Him, the same bold spirit that is daring enough to step out of the crowd, and trust his faith on the character of God.”

That’s what Abraham did. God was taking Abraham on a journey beyond sacrifice. Here was a father who was willing to release his son. Some of us are not willing to do that. Your unwillingness to make sacrifices in life will rob you of great blessings.

 

YOUR WILLINGNESS TO MAKE SACRIFICES IN LIFE WILL TAKE YOU IN TO A LIFE OF TRUE WORSHIP:

A. Abraham told his two servants, "we will go, we will worship, and we will return." Not only is this a great statement of faith, but it is a statement of true worship (Hebrews 13:15).

B. In John 4:1-26; Jesus made a conscious effort to seek someone who genuinely wanted to worship Him. The woman at the well didn't have a good reputation, but her heart was ready to worship.

C. In Luke 7:36-50; a woman who had lived a sinful life was willing to "sacrifice" her alabaster jar of perfume to enter into true worship.

D. Enlarging your Vision is not about equal gifts, it's about equal sacrifice.

YOUR WILLINGNESS TO MAKE SACRIFICES IN LIFE WILL TAKE YOU INTO A LIFE OF OBEDIENCE:

A. I Samuel 15:22, "To obey is better than sacrifice."

B. God's will always requires obedience.

C. Proverbs 8:33, 34 "Listen to my instruction and be wise; do not ignore it. Blessed is the man who listens to me, watching daily at my doors, waiting at my doorway."

D. The word 'listen' here means 'unconditionally obey."

E. There's a miracle on the other side of your obedience.

F. The Spiritual Sacrifice Pyramid: Romans 12:1, 2:

     "Therefore I urge you, brothers, in view of God's mercy to offer your bodies as living sacrifices, holy and pleasing to God - this is your spiritual act of worship. Do not conform any longer to the pattern of this world, but be transformed by the renewing of your mind. Then you will be able to test and approve what God's will is - his good, pleasing and perfect will."

G. "You have to give up to go up."

 

 

 

 

 

Tuesday, September 29, 2026

LECCIÓN 3: ENGRANDECER TU VISIÓN


ENGRANDECER TU VISIÓN

LECCIÓN 3

MÁS ALLÁ DE LO ORDINARIO

2 Reyes 5:1-3, 8-14

Un hombre visitaba un pequeño pueblo y conversaba con el alcalde. Le preguntó: "¿Han nacido alguna vez en esta ciudad personas importantes o famosas?". El alcalde respondió: "No, en esta ciudad solo nacen bebés ordinarios. Pero ha habido algunos que han alcanzado la grandeza".

Dentro del corazón de cada hombre y mujer que Dios ha creado reside un mundo ilimitado de posibilidades. Cuando Dios crea, lo hace bien. Cuando Dios te creó, te creó bien y con un gran potencial. Los expertos afirman que la mayoría de las personas usan aproximadamente el 5% de su cerebro. El 95% restante permanece sin usar durante la vida de una persona normal. ¡Gran potencial, poco o ningún resultado! La gente común vive vidas comunes, hace cosas comunes y mueren muertes comunes, sin cambios ni alteraciones. ¡Qué aburrido!

Una de las razones por las que Dios no quiere que seamos gente común es porque a nadie le interesa seguir a personas comunes. La gente no presta mucha atención a lo común. La prensa no escribe sobre lo común. No se escriben libros sobre lo común. No se hacen películas sobre lo común. Jesús dijo que debemos ser la sal de la tierra. En otras palabras, debemos añadir sabor, ser diferentes e ir más allá de lo común. Lo común, como diría Jesús, es como la sal que ha perdido su sabor.

Una de las peores cosas que pueden pasar en la vida sería estar en tu lecho de muerte y darte cuenta de que no has hecho ninguna diferencia en la vida de nadie. Dios desea llevarte más allá de lo común. No hace mucho, alguien me preguntó: “Hermano, has pasado por tantas cosas a lo largo de los años, ¿alguna vez has considerado conformarte con lo que Dios ha hecho a través de ti en tus 50 años de ministerio, y jubilarte para vivir como una persona ordinario?             

DIOS QUIERE LLEVARTE MÁS ALLÁ DE LO ORDINARIO, A LO EXCEPCIONAL:

En tiempos bíblicos, la lepra era una enfermedad mortal que asolaba a muchos. La regla general era que quien la contraía moría. Naamán fue la excepción. Era comandante del ejército (líder) y servía al rey de Aram (bajo mando). Estaba en una posición de liderazgo y también bajo el mando de otros. Algo parecido a lo que nos sucede a nosotros. Siempre habrá áreas en nuestra vida donde necesitemos ser líderes y otras donde debamos estar bajo el mando de otros. Una de las primeras cosas que nos llevará más allá de lo ordinario, a lo excepcional, es la combinación de nuestra capacidad para liderar y seguir. Cuando Jesús se dispuso a enseñar sobre liderazgo, tomó una toalla y comenzó a lavar los pies de sus discípulos. Aunque tenía todo el poder en el cielo y en la tierra para mover montañas y realizar milagros, comenzó sirviendo.

Lo opuesto a ser un siervo es ser perezoso. Algo que a menudo olvidamos es que ninguno de los discípulos era perezoso. Eran pescadores, un recaudador de impuestos, etc. He oído a gente decir: "Estoy esperando a que Dios me abra las puertas para poder hacer algo por Él". Les digo: "Bueno, ¿estás listo para ponerte manos a la obra y empezar a servir en las pequeñas cosas?" "Oh, no, estoy esperando a Dios". Lo que he descubierto es que Dios no llama a los perezosos. Espera hasta que estés en medio de servirle en las pequeñas cosas. Nos interrumpe, nos perturba, llama a la gente ocupada y te lleva de aquí para allá. Llama a la gente de acción. Aquellos que están al mando sobre ti son los que realmente pueden decir si eres fiel o no. Naamán tenía el respeto de quienes estaban por encima de él. Cuando tus superiores te tengan en alta estima dice mucho; tu testimonio vale más que tu dinero. En el ámbito laboral actual, muchas personas harían cualquier cosa por dinero, por un aumento o por un ascenso, incluso a costa de sacrificar su testimonio. Pero todo el dinero del mundo no puede comprar la integridad. Naamán era un hombre valiente; se mantenía firme y decidido al luchar por lo que es correcto.

DIOS QUIERE LLEVARTE DE LO ORDINARIO A LO EXTRAORDINARIO:

Si aspiras a ser extraordinario, debes rodearte de personas extraordinarias. Necesitas caminar junto a alguien que te desafíe. Debemos examinar nuestra hambre espiritual: ¿tienes hambre de hacer más por Dios o te sientes satisfecho? También debemos evaluar nuestra pasión: ¿está tu corazón realmente puesto en las cosas de Dios?

Para llegar a ser extraordinario, primero debes superar grandes obstáculos. Naamán era un hombre formidable. La nación entera había sido librada gracias a él. Era un hombre valeroso y poderoso; fuerte, grande e impresionante. Era un hombre de guerra, capitán del ejército. La gente lo admiraba. Sabía cómo triunfar y poseía integridad, prestigio, capacidad y tenia capacidad administrativa; sabía liderar, pero tenía lepra. Bajo aquella imponente armadura, se ocultaba un hombre consumido por la enfermedad.

En el camino de lo ordinario a lo extraordinario, siempre encontrarás un gran obstáculo. No puedes cruzar ese puente sin antes vencer una dificultad mayor. Las pruebas son el medio que te conduce a niveles superiores de fe en Dios. No existe nadie que haya logrado éxitos extraordinarios en la vida sin haber pasado por grandes adversidades.

Job perdió todo lo que tenía y fue abandonado por las personas más cercanas a él. Abraham estuvo dispuesto a sacrificar al hijo de la promesa. José fue vendido como esclavo y rechazado por su propia familia. Daniel fue arrojado al foso de los leones. Sadrac, Mesac y Abed-nego fueron echados a un horno de fuego. Sin pruebas, eres una persona ordinaria; ¡las pruebas te moldean, te transforman y te distinguen de los demás!

Naamán era grande y poderoso, pero tenía lepra. Puede que la gente te vea como una persona de gran potencial, pero luego añade un “pero” que actúa como reserva. Es un gran hombre, pero es inseguro. Es una gran mujer, pero habla demasiado. Es un gran líder, pero no sabe seguir a otros. Es una mujer de gran fe, pero no logra llevarse bien con los demás.

No nos gusta que la gente hable de nuestros obstáculos; por eso nos ponemos cascos y corazas para ocultarlos. Naamán tenía un obstáculo importante: hasta ese momento, nadie había sido sanado de lepra. Dios quiere hacerte extraordinario. Por eso, a veces te colocará en una situación de la que nadie antes ha logrado salir.

DIOS QUIERE LLEVARTE MÁS ALLÁ DE LO ORDINARIO HACIA LA UNCIÓN: (2 Reyes 5:10-14)

1. Naamán era un gran hombre y un gran líder, pero Dios quería convertirlo en un líder ungido.

2. La unción fluye desde la cabeza hacia abajo. No eres verdaderamente grande hasta que Dios pone Su unción sobre ti.

3. La visión no es nuestra; es la visión que Dios tiene para nosotros. Dios quiere hacer grandes cosas a través de nosotros. Dios quiere llevarnos más allá del éxito hacia la significancia. Dios quiere llevarnos más allá de la provisión hacia la posesión. Dios quiere llevarnos más allá de lo ordinario hacia la unción.

4. Son asombrosos los planes que Dios tiene para su Iglesia y para cada uno de nosotros. Es increíble la forma en que Dios dispone todo en su lugar, utilizando a personas con diferentes dones y habilidades para que encajen en el gran rompecabezas.

LA UNIDAD TRAE UNCIÓN: (Salmo 133:1, 2)

Al observar la historia de Naamán, veo trabajo en equipo. Primero, Dios usó a la criada de la esposa de Naamán para sugerir que él fuera a ver al profeta en Samaria. Y luego (v. 13), los siervos de Naamán acudieron a él y le instaron a hacer lo que el profeta había dicho. A veces, solo necesitamos una pequeña palabra de ánimo para hacer aquello que nos corresponde. Eso fue lo que los siervos hicieron por Naamán. A esto lo llamo trabajo en equipo, y el trabajo en equipo trae unción.

Puede que algunos de ustedes sientan que su don espiritual es el de ayuda, realizando labores entre bastidores. Quizás piensen que ese papel carece de importancia, pero no es así. Su función en la expansión de la visión es de vital importancia.

He aprendido que, si quieres que Dios te use poderosamente, debes rodearte de hombres y mujeres de gran fe, deseosos de alcanzar un nivel superior; personas que te amen y crean en ti a pesar de los obstáculos. La criada de la esposa de Naamán vio el defecto de Naamán y, aun así, creyó en él. Vio su lepra y siguió creyendo que Dios lo usaría. No llegarás muy lejos si trabajas con personas que, ante los problemas, salen corriendo. ¡La unción requiere humildad!