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EDUCATION: Holt High School, Holt Mich., Lansing Community College, Southwestern Theological Seminary, National Apostolic Bible College. MINISTERIAL EXPERIENCE:61 years of pastoral experience, 11 churches in Arizona, New Mexico and Florida. Missionary work in Costa Rica. Bishop of the Districts of New Mexico and Florida for the Apostolic Assembly. Taught at the Apostolic Bible College of Florida and the Apostolic Bible College of Arizona. Served as President of the Florida Apostolic Bible College. Served as Secretary of Education in Arizona and New Mexico.EDUCACIÓN:Holt High School, Holt Michigan, Lansing Community College, Seminario Teológico Southwestern, Colegio Bíblico Nacional. EXPERIENCIA MINISTERIAL:51 años de experiencia pastoral, 11 iglesias en los estados de Arizona, Nuevo México y la Florida. Trabajo misionera en Costa Rica. Obispo de la Asamblea Apostólica en los distritos de Nuevo México y La Florida. He enseñado en el Colegio Bíblico Apostólico de la Florida y el Colegio Bíblico Apostólico de Arizona. Presidente del Colegio Bíblico de la Florida. Secretario de Educación en los distritos de Nuevo México y Arizona.

Tuesday, March 10, 2026

DESPRECIANDO LA IGLESIA

 

I Corintios 11:22 

Este pensamiento o pregunta se toma del capítulo de la Comunión donde el comportamiento malo de los hermanos era una vergüenza a la Iglesia en Corinto. Cuando leemos este capítulo nos damos cuenta de que muchos hermanos a veces desprecian la Iglesia sin pensar hacerlo así, sin realizar las implicaciones de sus acciones irreflexivas.

En el Antiguo Testamento Dios trató con una nación. En el Nuevo Testamento Él trata con una Iglesia. Después del Día de Pentecostés cuando el Espíritu descendió todos fueron bautizados en el Cuerpo de Cristo. La Iglesia es más que una organización terrenal. Es el cuerpo de Cristo.

La Iglesia es el cuerpo invisible de creyentes. La Iglesia visible es una organización terrenal que incluye buenos y malos, salvos e hipócritas. La ocupación presente de Jesús es edificar la Iglesia. Esta no es un edificio de piedras pero un Cuerpo Viviente, (I Pedro 2:4-5). ¿Desprecia usted esta Iglesia? Despreciar significa tratar con desprecio, aborrecer, detestar.

COMO LA IGLESIA SE DESPRECIA:

El incrédulo o el ateo ridiculiza la Iglesia como una organización despreciable. El cristiano, por supuesto, no despreciaría la Iglesia en esta manera. Desafortunadamente él adopta medios más sutiles:

A. Dejando de asistir a la Iglesia; (Heb.10:25). Cuando usted no asiste a la Iglesia es una manera de decirles a la comunidad y sus hijos que, “Asistencia a la Iglesia no es importante. Es bueno ir a la iglesia cuando se siente bueno, cuando el tiempo es bueno, cuando no tenga otro compromiso y tiene tiempo.”

     Esto es despreciar la Iglesia porque usted lo esta tratando ligeramente en que usted reconoce otras cosas como tener más importancia y prominencia en su vida. Por supuesto reconocemos que esos quien están enfermos no pueden venir a la Iglesia, pero estamos hablando de esos que no están enfermos y no vienen a la Iglesia.

B. Despreciamos a la Iglesia cuando aceptamos sus beneficios sin aceptar responsabilidades:

1. Enviamos a nuestros hijos a la Escuela Dominical, pero no asistimos regularmente.

2. Llevamos nuestros hijos allí para ser presentados, pero nunca formamos un altar familiar en nuestro hogar.

3. Somos miembros de la Iglesia, pero no vivimos una vida cristiana fiel.

4. Asistimos a los cultos, pero nunca tratamos de ganar a los perdidos.

5. Disfrutamos de la música y las bendiciones del Espíritu, pero nunca aprendemos las otras verdades de la Palabra de Dios.

6. Llevamos a nuestros muertos allí para ser sepultados, pero vivimos nuestras vidas sin preparar para nuestra muerte.

7. Despreciamos la Iglesia por reducirla a sólo una actividad religiosa.

C. Despreciamos la Iglesia cuando dejamos de hacer preparación para el servicio. Esperamos que el pastor estudie, ore y se prepare. Nosotros también debemos prepararnos. Es bueno y apropiado que asistas a la Iglesia vestido bien y aseado, pero la preparación más importante es venir espiritualmente preparado. Venga en un espíritu de expectativa, esperando que Dios alimente su alma.

D. Despreciamos la Iglesia cuando no ponemos atención o somos irreverente durante el servicio. Dios detesta la irreverencia. Recuerde que usted está en la casa de Dios. ¡No la suya!

E. Despreciamos la Iglesia teniendo débil creencias y convicciones con respecto a la doctrina. Aprendes como coser, cocinar, hacer nuestro trabajo y todo lo que necesitamos para la vida diaria, pero, ¿puede usted explicar la Deidad de Jesús? Si usted no puede explicar nuestra doctrina con las Escrituras esto es una vergüenza a Dios y Su Iglesia.

F. Despreciamos la Iglesia cuando vivimos vidas malas, descuidadas e inconsistentes. Como miembro de la congregación usted lleva una gran responsabilidad ante Dios y esta comunidad. Vivir mal después de profesar salvación es despreciar a la Iglesia.

G. Despreciamos la Iglesia cuando damos indignamente a la Iglesia. Usted no lo piensa dos veces para gastar 10 o 20 dólares en usted o su familia pero cuando se trata de dar a la Iglesia usted vacila. ¿Muestra esto respeto o falta de respeto? Si reconocemos que dando a la Iglesia es dar a Dios, entonces lo que usted da refleja su amor para Él.

H. Despreciamos la Iglesia por usar nuestros talentos pobremente o no usarlos. Canta para entretenerse pero rehúsa cantar en la Iglesia para adorar a Dios. Tiene una personalidad espléndida para sus amigos y socios de negocio, pero nunca usa ese talento para el Señor para ganar a los perdidos. Conscientemente o inconscientemente usted esta diciendo, “Mi talento es demasiado bueno para gastarse en la Iglesia.” Esto es despreciable en la vista de Dios. Recuerde la Iglesia es el cuerpo de Cristo, no simplemente una organización terrenal.

I. Despreciamos la Iglesia cuando nos aislamos de la Iglesia. Esto es separación extrema. ¡La Iglesia no es suficiente santa para usted! ¡Hay demasiado hipócritas en ella! Usted preferiría quedarse en su casa escuchando a algún predicador en el T.V., o visitar cualquier otra iglesia que usted quiere porque para usted todas son igual.

LOS RESULTADOS DE DESPRECIAR LA IGLESIA:

A. Esta pecando contra Dios.

B. Se debilita la Iglesia terrenal (el cuerpo de Cristo). La Iglesia lo necesita y usted necesita la Iglesia.

C. El pecador se tropieza y se desvía del Salvador. Una Iglesia fuerte y limpia atrae al pecador a Cristo.

D. Como resultado los cristianos quien asisten se debilitan y son sobrecargados.

E. Básicamente el que no asiste es el que pierde.

1. Espiritualmente, su vida espiritual se estanca.

2. Económicamente. Dios da a esos quien le da a Él.

3. Moralmente. Usted necesita la enseñanza moral y la fortaleza de la Iglesia.

4. Físicamente. Dios sanara sus enfermedades.

EL REMEDIO PARA ESOS QUIEN DESPRECIAN LA IGLESIA

A. Reconozca su pecado. Usted ha despreciado el Cuerpo de Cristo.

B. Confiese este pecado a Dios y Él lo limpiara y lo perdonara.

C. Promete a Dios que nunca jamás serás tan descuidado en este asunto tan importante.

D. Ore y pídele a Dios que le enseñe como honrar y respetar la Iglesia.

E. Respeta al hombre que Dios ha puesto en Su Iglesia para dirigirla. Déjale saber a su pastor que él puede contar con usted para ser un miembro mucho mejor.

¡ES UNA COSA PELIGROSA DESPRECIAR LA IGLESIA QUE JESÚS ESTÁ EDIFICANDO!

 

 

 

DESPISING THE CHURCH

1 Corinthians 11:22

This thought or question is taken from the chapter on Communion, where the brothers' bad behavior was a disgrace to the Church in Corinth. When we read this chapter, we realize that many brothers sometimes despise the Church without thinking, without considering the implications of their thoughtless actions.

In the Old Testament, God dealt with a nation. In the New Testament, He deals with a Church. After the Day of Pentecost, when the Spirit descended, all were baptized into the Body of Christ. The Church is more than an earthly organization. It is the body of Christ.

The Church is the invisible body of believers. The visible Church is an earthly organization that includes good and bad, the saved and the hypocrites. Jesus' present occupation is building up the Church. This is not a building of stones but a Living Body (1 Peter 2:4-5). Do you despise this Church? To despise means to treat with contempt, to abhor, to detest.

HOW THE CHURCH IS DESPISED:

The unbeliever or the atheist ridicules the Church as a despicable organization. The Christian, of course, would not despise the Church in this way. Unfortunately, he adopts more subtle means:

A. By ceasing to attend church (Heb. 10:25). When you do not attend church, it is a way of telling the community and your children that, “Church attendance is not important. It is good to go to church when you feel well, when the weather is good, when you have no other commitments and have time.”

     This is despising the Church because you are treating it lightly, recognizing other things as having more importance and prominence in your life. Of course, we recognize that those who are sick cannot come to church, but we are talking about those who are not sick and do not come to church.

B. We despise the Church when we accept its benefits without accepting its responsibilities:

1. We send our children to Sunday school, but we don't attend regularly.

2. We take our children there to be presented, but we never establish a family altar in our home.

3. We are members of the Church, but we don't live a faithful Christian life.

4. We attend services, but we never try to win the lost.

5. We enjoy the music and the blessings of the Spirit, but we never learn the other truths of God's Word.

6. We take our dead there to be buried, but we live our lives without preparing for our own death.

7. We despise the Church by reducing it to just a religious activity.

C. We despise the Church when we stop preparing for service. We expect the pastor to study, pray, and prepare. We, too, must prepare. It is good and appropriate to attend church dressed appropriately. Well-groomed and clean, but the most important preparation is to come spiritually prepared. Come in a spirit of expectation, hoping that God will feed your soul.

D. We despise the Church when we are inattentive or irreverent during the service. God detests irreverence. Remember that you are in God's house, not yours!

E. We despise the Church by having weak beliefs and convictions regarding doctrine. You learn how to sew, cook, do your work, and everything else you need for daily life, but can you explain the Deity of Jesus? If you cannot explain our doctrine using Scripture, this is a disgrace to God and His Church.

F. We despise the Church when we live bad, careless and inconsistent lives. As a member of the congregation, you bear a great responsibility before God and this community. To live badly after professing salvation is to despise the Church.

G. We despise the Church when we give unworthily to the Church. You don't think twice about spending $10 or $20 on yourself or your family, but when it comes to giving to the Church, you hesitate. Does this show respect or disrespect? If we recognize that giving to the Church is giving to God, then what you give reflects your love for Him.

H. We despise the Church by using our talents poorly or not at all. You sing for entertainment but refuse to sing in church to worship God. You have a splendid personality for your friends and business associates, but you never use that talent for the Lord to win the lost. Consciously or unconsciously, you are saying, “My talent is too good to be spent on the Church.” This is despicable in God's sight. Remember, the Church is the body of Christ, not merely an earthly organization.

I. We despise the Church when we isolate ourselves from it. This is extreme separation. The Church isn't holy enough for you! There are too many hypocrites in it! You would rather stay home listening to some preacher on TV, or visit any other church you like because, to you, they're all the same.

THE RESULTS OF DESPISED THE CHURCH:

A. You are sinning against God.

B. The earthly Church (the body of Christ) is weakened. The Church needs you, and you need the Church.

C. The sinner stumbles and turns away from the Savior. A strong and pure Church draws the sinner to Christ.

D. As a result, the Christians who attend become weak and overburdened.

E. Basically, the one who doesn't attend is the one who loses.

1. Spiritually, your spiritual life stagnates.

2. Financially, God gives to those who give to Him.

3. Morally, you need the moral teaching and strength of the Church.

4. Physically, God will heal your illnesses.

THE REMEDY FOR THOSE WHO DESPISE THE CHURCH

A. Acknowledge your sin. You have despised the Body of Christ.

B. Confess this sin to God, and He will cleanse and forgive you.

C. Promise God that you will never again be so careless in this important matter.

D. Pray and ask God to teach you how to honor and respect the Church.

E. Respect the man God has placed in His Church to lead it. Let your pastor know that he can count on you to be a much better member.

IT IS A DANGEROUS THING TO DESPISE THE CHURCH THAT JESUS ​​IS BUILDING!

Tuesday, March 3, 2026

ADORACIÓN VERDADERA O ADORACIÓN DETRIMENTAL

Juan 4:23-24

La música cristiana de hoy suena muy diferente a la música cristiana del pasado. ¿Es nuestra adoración superficial o sustancial? No tengo nada en contra de la música contemporánea. No creo que haya nada malo en ser nuevo en la música, el problema no es la diferencia entre música de antaño y la nueva, sino entre buena y mala música. Entre la música sustancial y la música frívola, tan superficial que puede resultar en    entretenimiento por un momento, pero tarde o temprano la gente dice que no hay nada más. La adoración verdadera o más bien la adoración pura tiene sustancia en el sentido de que no se trata de entretenimiento sino que todo se trata de Dios y de glorificarlo. Si escuchas la música de la iglesia hoy notarás que habrá excelentes músicos tocando. El cántico tendrá una melodía brillante pero muy poco se glorifica a Dios, no hay una reverencia profunda al Señor.

En estos últimos días, Satanás se está infiltrando en las iglesias a través de la adoración, esta es una realidad que pocos han notado y muchos ignoran. Una de las mayores estrategias del enemigo es desviar el culto que debe ser exclusivo para Dios. Lo está haciendo tan sutilmente que hasta los adoradores más fervientes no se dan cuenta.

¿Qué está pasando en los servicios de adoración? La alabanza y la adoración son poderosas herramientas espirituales, la Biblia nos muestra en varios pasajes que la alabanza tiene el poder de romper cadenas y abrir puertas, en Hechos 16:25-26 leemos acerca de Pablo y Silas quienes aún estando encarcelados comenzaron a alabar a Dios como resultado hubo un gran terremoto que abrió las puertas de la prisión y soltó las cadenas de todos los presos. Esto demuestra el profundo impacto espiritual que puede tener la alabanza, pero así como Dios usa la alabanza para realizar milagros, Satanás intenta pervertir esta arma para sus propósitos, es astuto y sabe que la alabanza es una conexión directa con Dios, por lo tanto, trata de distorsionar y desviar esta práctica para servir a sus propios objetivos.

Cuando se trata de música contemporánea, una de las cosas que escucho todo el tiempo es que tenemos que poder llegar a la nueva generación y la música antaño no lo hace. ¿Te imaginas diseñar adoración para una generación de personas? Una de las mejores cosas de los himnos en la historia de la iglesia es que abarcan siglos y grupos de edades. La música de la iglesia no es sólo para los jóvenes, sino que está destinada a todo el cuerpo corporativo. Esto es algo que es muy cierto, mire canciones como Sublime Gracia o Oh Que Amigo Nos Es Cristo, estos himnos no solo resuenan en una generación, sino que todos, desde los mayores hasta los jóvenes, pueden identificarse con esta música y la razón de esto es porque este tipo de música no fue creada para atraer personas sino para adorar a Dios.

Imagínese que la adoración se desvía de su verdadero propósito y se convierte en una actuación  superficial y sin ningún propósito espiritual, esto sucede cuando la alabanza deja de ser un acto de entrega y se convierte en una muestra de talento y entretenimiento, en II Corintios 11:14 Pablo nos advierte que el mismo Satanás se enmascara como ángel de Luz, esto significa que puede infiltrarse en prácticas aparentemente piadosas como la adoración para desviar la Gloria que pertenece a Dios. Una forma de hacerlo es convirtiendo la adoración en un espectáculo cuando el enfoque cambia de Dios a la calidad de la interpretación, la habilidad de los músicos o la sofisticación de la producción. El verdadero propósito de la adoración se pierde. La verdadera adoración consiste en exaltar a Dios reconociendo su Santidad y entregándose completamente a él. Cuando esto es reemplazado por el deseo de impresionar a los demás o de crear una producción, la adoración se vuelve vacía y superficial.

Dios no acepta todas las formas de adoración que se le ofrecen. En Génesis 4:1-7 vemos que Dios estuvo complacido con la ofrenda de Cane y disgustado con la de Abel. ¿Qué pasa si nuestra adoración no le resulta aceptable? ¿Qué pasa si nuestra adoración le resulta ofensiva, qué si nuestra adoración le desagrada? Si nuestra adoración no le agrada, entonces tenemos que cambiar nuestra adoración y tenemos que descubrir qué tipo de adoración le agrada.

Para entender esta infiltración necesitamos volver al principio. Lucifer antes de su caída fue uno de los Ángeles principales responsables de la música en el cielo en Ezequiel 28:13-15 se le describe estando en el Edén adornado con piedras preciosas y con instrumentos preparados para él el día que fue creado, este pasaje indica que Lucifer tenía un papel especial y elevado en la jerarquía celestial al estar directamente vinculado a la alabanza y la adoración. Era un querubín, lo que significa que tenía un nivel de cercanía y responsabilidad ante Dios que pocos ángeles tenían. Su rol involucraba liderar la adoración celestial, función de gran honor e importancia sin embargo su caída fue causada por el orgullo y el deseo de recibir la adoración que le pertenecía a Dios. En Isaías 14:12-14 leemos sobre la arrogancia de Lucifer expresada en sus declaraciones de ascenderé, deseaba elevar su trono por encima de las estrellas y ser como el más alto, este deseo insaciable de auto exaltación y adoración lo llevó a su rebelión contra Dios.

Lucifer no estaba contento con ser un líder de adoración, quería ser objeto de adoración, este orgullo excesivo y la rebelión posterior resultaron en su expulsión del cielo después de ser expulsado del cielo. Lucifer continuó buscando formas de robarle la adoración a Dios, habiendo perdido su papel original. . Satanás usa sus antiguas habilidades musicales y su conocimiento del poder de la alabanza para engañar y desviar la adoración de los fieles. Sabe cuán poderosa es la verdadera adoración y trata de pervertir esta práctica para sus malvados fines. La estrategia de Satanás implica infiltrarse en las prácticas de adoración en las iglesias, desviando la atención de Dios hacia otras cosas como la presentación. La música como entretenimiento y la exaltación de los individuos este intento de Satanás de desviar la adoración de Dios es una continuación de su deseo original de ser adorado, al pervertir la adoración no solo busca satisfacer su deseo de ser exaltado sino que también trata de impedir que Dios reciba la gloria que le es debida.

Satanás usa su profundo conocimiento de la naturaleza humana y la adoración para crear distracciones y distorsiones, haciendo que la adoración sea mecánica y desprovista de su verdadero propósito espiritual. Hoy en día, muchos líderes de adoración y ministros de música pueden, sin saberlo, estar cayendo en trampas tendidas por él, esto ocurre cuando el enfoque de la adoración cambia de Dios a la presentación, a la producción de un espectáculo o a la exaltación de los talentos individuales en Juan 4:23-24 Jesús enfatiza que los verdaderos adoradores adorará al padre en espíritu y en verdad. Cuando la adoración se convierte en un espectáculo, la esencia de la verdadera alabanza y adoración se pierde y el ambiente queda abierto a influencias malignas. La distorsión del culto moderno se puede observar en la forma en que muchos servicios se han convertido en eventos de entretenimiento, las iglesias invierten grandes sumas de dinero en equipos de sonido de última generación y en iluminación y producciones sofisticadas que se parecen más a espectáculos musicales que a servicios de adoración.

Mientras la excelencia técnica no es dañina en sí misma, el problema surge cuando estos elementos comienzan a eclipsar el verdadero propósito de la adoración que es glorificar a Dios. El mensaje central puede diluirse cuando la congregación se vuelve más espectadores que participantes activos; además, el contenido de las letras de las canciones de adoración a menudo refleja esta distorsión. Las letras que deberían ser teológicamente profundas y ricas en significado espiritual se vuelven superficiales y centradas en las emociones humanas. La adoración que debería exaltar la santidad y soberanía de Dios cambia para enfatizar las experiencias y sentimientos personales del adorador, esto no sólo desvía el enfoque de Dios sino que también conduce a una mala comprensión de quién es Dios y su carácter. La búsqueda de popularidad y aceptación también contribuye a esta distorsión. Las canciones de adoración a menudo se crean para complacer a una audiencia amplia, lo que puede llevar a compromisos teológicos. La presión para producir éxitos que se vuelvan virales en las plataformas de redes sociales puede resultar en la priorización de melodías pegadizas y letras emocionalmente resonantes que carecen de profundidad bíblica. Este Enfoque puede convertir la adoración en un producto comercial en lugar de una ofrenda espiritual genuina.

Otro aspecto a considerar es la exaltación de los líderes de adoración y músicos, cuando la congregación comienza a idolatrar a los que están en el escenario colocándolos en pedestales el propósito de la adoración nuevamente se distorsiona en lugar de señalar a Dios. La adoración comienza a girar alrededor de las personalidades humanas. Esta sutil idolatría puede conducir a una secta de la personalidad donde la presencia de Dios es secundaria a la presencia de celebridades cristianas.

Un punto adicional es que el contenido de las letras de las canciones de adoración, a menudo las letras pueden ser teológicamente superficiales o incluso incorrectas, desviando a los adoradores de una verdadera comprensión de quién es Dios y lo que ha hecho por nosotros. Colosenses 3:16 nos instruye a dejar que la palabra de Cristo more en abundancia en nosotros, enseñándoos y exhortándoos unos a otros con los salmos, los himnos y los cánticos espirituales. Si las letras de los cánticos no reflejan la verdad bíblica, pueden convertirse en una herramienta en manos de Satanás para desviar los corazones. La profundidad teológica de las letras de las canciones de adoración es esencial para garantizar que la adoración se alinee con la verdad de la palabra de Dios; cuando las letras son superficiales o contienen errores doctrinales, no solo no glorifican adecuadamente a Dios sino que también pueden llevar a los adoradores a una comprensión equivocada de la fe cristiana.

La Biblia enfatiza repetidamente la importancia de la enseñanza correcta y la sana doctrina en II Timoteo 4:3-4 Pablo advierte que llegará el tiempo cuando las personas no tolerarán la sana doctrina sino que, para satisfacer sus deseos, reunirán alrededor de sí un gran número de maestros conforme a sus propias concupiscencias. La música de adoración tiene un impacto significativo en la teología práctica de los adoradores. Los cánticos que se cantan repetidamente durante los servicios de adoración ayudan a moldear la comprensión y la experiencia espiritual de la gente; si estos cánticos contienen una teología débil o errónea pueden contribuir a una fe superficial o distorsionada. Además, las letras de adoración que se centran excesivamente en la experiencia emocional del adorador a expensas de la gloria de Dios y la obra redentora de Cristo pueden conducir a una adoración centrada en el hombre. Cuando el enfoque cambia a las emociones y experiencias humanas, el centro de la adoración se desplaza. El Salmo 119:105 nos dice que la palabra de Dios es una lámpara para nuestros pies y una luz para nuestro camino, por lo tanto, las letras de las canciones de adoración deben iluminar la verdad de Dios y guiar a los adoradores a una comprensión más profunda. de quién es él.

La integridad teológica en las letras de adoración también es vital para la evangelización y el discipulado; los nuevos creyentes y aquellos que aún exploran la fe cristiana pueden formarse sus primeras impresiones de Dios y el evangelio a través de las canciones que escuchan. Letras bíblicamente sólidas y bien fundamentadas pueden ayudar a enseñar y reforzar la verdad del evangelio, mientras que letras teológicamente incorrectas pueden crear malentendidos y barreras a la fe genuina en Tito 2 Pablo exalta enseñar lo que es apropiado para la sana doctrina, un principio que debe aplicarse al contenido de canciones de adoración. Los líderes de adoración tienen una enorme responsabilidad son los guardianes de la adoración en la congregación y deben estar constantemente vigilantes contra cualquier desviación que pueda ocurrir Santiago 3:1 nos recuerda que los que enseñan serán juzgados más estrictamente por lo tanto los líderes de adoración necesitan estar profundamente arraigados en Palabra de Dios y comprometida con la verdad. Los líderes de adoración deben discernir y evitar cualquier cosa que pueda desviar la gloria que pertenece a Dios. Su rol va más allá de liderar, tienen la responsabilidad de guiar a la congregación en una auténtica adoración centrada en Dios, esto requiere un profundo conocimiento teológico y una vida de oración constante, deben ser ejemplos de piedad demostrando en sus vidas la Santidad y la devoción que proclaman. A través de la música, su influencia puede moldear la espiritualidad de la congregación, por lo que deben estar alineados con la verdad bíblica y ser sensibles a la dirección del Espíritu Santo. El líder de adoración debe liderar con humildad buscando siempre glorificar a Dios en lugar de resaltarse a sí mismo.

El líder de adoración debe estar atento a la dirección del espíritu durante el servicio para poder ajustar los planes de acuerdo con la guía divina. Esto requiere una mente y un corazón abiertos para escuchar la voz de Dios y el coraje para seguir sus instrucciones incluso si eso significa desviarse del plan original.

Sin la presencia de Dios, la adoración se convierte en una mera actividad estética que carece del poder de transformar vidas. La Biblia dice en Santiago 4:8 acércate a Dios y Él se acercará a ti. La cercanía de Dios no depende de circunstancias externas sino de la sinceridad de nuestro corazón. Juan 4:23 Jesús dijo que el Padre busca adoradores que le adoren en espíritu y en Verdad esto quiere decir que a Dios no le interesa lo sofisticada que sea nuestra producción sino lo sincera y pura que sea nuestra adoración. La verdadera adoración proviene de un corazón que reconoce la grandeza y la santidad de Dios sin importar las condiciones externas.

La verdadera adoración crea una atmósfera donde la fe puede crecer y florecer; cuando las personas ven y experimentan el poder de Dios en acción su fe se fortalece, cuando adoramos a Dios en espíritu y en verdad atraemos su presencia y liberamos su poder en nuestras vidas y circunstancias. La verdadera adoración no es sólo una actividad religiosa sino un arma espiritual poderosa que puede cambiar el curso de las situaciones y traer el reino de Dios a la tierra.

 Piensa en la importancia de la música en tu propia vida. La música suaviza nuestros corazones y permite que Dios nos hable; la música es un canal de bendición divina, consuelo y fortaleza incluso en lo más profundo del sufrimiento. ¿Alguna vez te has detenido a considerar el poder de la música? La música es una fuerza poderosa; llama nuestra atención, se apodera de nuestros corazones y cambia nuestras almas. Éxodo 7:46 “Y dijo mi presencia irá con vosotros y os haré descansar”, cada vez que oramos, cada vez que abrimos la palabra de Dios, cada vez que abrimos nuestro corazón y adoramos estamos creando una atmósfera, estamos invitando a que la presencia de Dios se dé a conocer entre nosotros y cuando lo hace, tiene poder. La presencia de Dios ahuyenta todo espíritu maligno e inmundo. Trae paz, despierta nuestro espíritu, llena de alegría nuestro corazón.

 

 

 

 

 

 

TRUE WORSHIP OR DETRIMENTAL WORSHIP

John 4:23-24

Church music today sounds very different from church music of the past. Is our worship superficial or is it substantial? I have nothing against contemporary music. I don't think there's anything wrong with being new in music, the problem is not the difference between old music and new music it's between good music and bad music. Between music of substance and music that is frivolous that is so superficial it may be entertaining for a moment but sooner or later people say is there nothing more. True worship or rather pure worship has substance in the sense that it's not about entertainment but rather everything is about God and glorifying Him. If you listen to the church music today you'll notice that there will be excellent musicians playing. The song will have a brilliant melody but there is no glorifying God, there is no deep reverence of the Lord.

In these latter days, Satan is infiltrating churches through worship, this is a reality that few have noticed and many ignore. One of the enemy's greatest strategies is to divert the worship that should be exclusively for God. He is doing it so subtly that even the most fervent worshippers don't notice.

What is happening in worship Services? Praise and worship are powerful spiritual tools, the Bible shows us in various passages that praise has the power to break chains and open doors, in Acts 16:25- 26 we read about Paul and Silas who even while imprisoned began to praise God as a result there was a great earthquake that opened the prison doors and loosed the chains of all the prisoners. This demonstrates the profound spiritual impact that praise can have but just as God uses praise to perform miracles Satan tries to pervert this weapon for his purposes he is cunning and knows that praise is a direct connection to God therefore he tries to distort and divert this practice to serve his own goals.

When it comes to contemporary music, one of the things I hear all the time is, we've got to be able to reach the new generation and the old music doesn't do it. Can you imagine designing worship for one generation of people? One of the great things about hymns in church history is that they reach across the centuries and they reach across age groups. Church music is not only for young people it is meant for the whole corporate body. This is something that's very true, look at songs like Amazing Grace or What a Friend We Have in Jesus these hymns do not just resonate with one generation but everyone from the old to the young can relate to this music and the reason for this is because this type of music was not created to attract people but rather to worship God. 

Imagine worship being diverted from its true purpose and becoming an empty performance with no spiritual purpose this happens when praise ceases to be an act of surrender and becomes a display of talent and entertainment, in II Corinthians 11:14 Paul warns us that Satan himself masquerades as an angel of Light this means he can infiltrate seemingly pious practices like worship to divert the Glory that belongs to God. One way he does this is by turning worship into a spectacle when the focus shifts from God to the quality of the performance the skill of the musicians or the sophistication of the production. The true purpose of worship is lost. True worship is about exalting God acknowledging his Holiness and completely surrendering to him. When this is replaced by the desire to impress others or to create a production, worship becomes empty and superficial.

God does not accept all forms of worship that are offered to him. In Genesis 4:1-7 we see that God was pleased with Cane's offering and displeased with Abel’s. What if our worship is not acceptable to him? What if our worship is offensive to him, what if our worship is displeasing to him? If our worship is displeasing to him then we’ve got to change our worship and we’ve got to find out what kind of worship is pleasing to him.

To understand this infiltration we need to go back to the beginning. Lucifer before his fall was one of the principal Angels responsible for music in heaven in Ezekiel 28:13-15 he is described as being in Eden adorned with precious stones and with instruments prepared for him on the day he was created, this passage indicates that Lucifer had a special and elevated role in The Heavenly hierarchy being directly linked to praise and worship he was a cherub which means he had a level of closeness and responsibility before God that few other angels had. His role involved leading heavenly worship, a function of great honor and importance however his fall was caused by pride and the desire to receive the worship that belonged to God. In Isaiah 14:12-14 we read about Lucifer's arrogance expressed in his declarations of I will ascend,  he desired to elevate his throne above the stars and be like the most high this insatiable desire for self-exaltation and worship led to his rebellion against God.

Lucifer was not content to be a worship leader he wanted to be the object of worship this excessive pride and subsequent rebellion resulted in his expulsion from heaven after being expelled from heaven Lucifer continued to seek ways to steal worship from God, having lost his original role. Satan uses his former musical abilities and knowledge of the power of praise to deceive and divert the worship of the faithful he knows how powerful true worship is and tries to pervert this practice for his evil ends. Satan's strategy involves infiltrating worship practices in churches diverting the focus from God to other things like performance. Music as entertainment and the exaltation of individuals this attempt by Satan to divert worship from God is a continuation of his original desire to be worshiped, by perverting worship he not only seeks to satisfy his desire to be exalted but also tries to prevent God from receiving the glory that is due to him.

Satan uses his deep understanding of human nature and worship to create distractions and distortions making worship mechanical and devoid of its true spiritual purpose. Today many worship leaders and music ministers may unknowingly be falling into traps set by him, this occurs when the focus of worship shifts from God to performance to producing a show or to the exaltation of individual talents in John 4:23- 24 Jesus emphasizes that true worshippers will worship the father in spirit and truth. When worship becomes a spectacle the essence of true praise and worship is lost and the environment is open to malign influences. The distortion of modern worship can be observed in the way many services have become entertainment events, churches invest large sums in state-of-the-art sound equipment, and sophisticated lighting and productions that resemble music shows more than worship services.

While technical excellence is not harmful in itself the problem arises when these elements begin to overshadow the true purpose of worship which is to glorify God. The central message can be diluted when the congregation becomes more spectators than active participants, moreover, the content of worship song lyrics often reflects this distortion lyrics that should be theologically deep and rich in spiritual meaning become superficial and focused on human emotions. Worship that should exalt God's holiness and sovereignty shifts to emphasizing the personal experiences and feelings of the worshipper this not only diverts the focus from God but also leads to a misunderstanding of who God is and his character. The quest for popularity and acceptance also contributes to this distortion. Worship songs are often created to please a broad audience which can lead to theological compromises the pressure to produce hits that go viral on social media platforms can result in the prioritization of catchy melodies and emotionally resonant lyrics that lack biblical depth. This Focus can turn worship into a commercial product rather than a genuine spiritual offering.

Another aspect to consider is the exaltation of worship leaders and musicians when the congregation begins to idolize those on stage putting them on pedestals the purpose of worship is again distorted instead of pointing to God. Worship starts revolving around human personalities this subtle idolatry can lead to a cult of personality where God's presence is secondary to the presence of Christian celebrities.

An additional point is the content of worship song lyrics often lyrics can be theologically shallow or even incorrect diverting worshippers from a true understanding of who God is and what he has done for us.  Colossians 3:16 instructs us to let the word of Christ dwell in us richly as we teach and admonish one another with Psalms hymns and spiritual songs if the lyrics of the songs do not reflect biblical truth they can become a tool in the hands of Satan to divert Hearts. The theological depth of worship song lyrics is essential to ensure that worship aligns with the truth of God's word when lyrics are superficial or contain doctrinal errors they not only fail to adequately glorify God but also can lead worshippers to a misguided understanding of the Christian faith.

The Bible repeatedly emphasizes the importance of correct teaching and sound doctrine in II Timothy 4:3-4 Paul warns that the time will come when people will not put up with sound doctrine but instead to suit their desires they will gather around them a great number of teachers to say what their itching ears want to hear. Worship music has a significant impact on the practical theology of worshippers. The songs that are sung repeatedly during worship services help shape the understanding and spiritual experience of the people, if these songs contain weak or erroneous theology they can contribute to a superficial or distorted faith. Moreover, Worship lyrics that excessively focus on the worshipper’s emotional experience at the expense of God's glory and Christ's redemptive work can lead to man-centered worship. When the focus shifts to human emotions and experiences the center of worship is displaced Psalm119:105 tells us that God's word is a lamp to our feet and a light to our path therefore worship song lyrics should illuminate God's truth and guide worshippers into a deeper understanding of who he is.

Theological integrity in worship lyrics is also vital for evangelism and discipleship, new believers and those still exploring the Christian faith may form their first impressions of God and the gospel through the songs they hear. Well-grounded biblically sound lyrics can help teach and reinforce the truth of the gospel while theologically incorrect lyrics can create misunderstandings and barriers to genuine faith in Titus 2 Paul exalts to teach what is appropriate to sound doctrine a principle that should be applied to the content of worship songs. Worship leaders have an enormous responsibility they are the guardians of worship in the congregation and must be constantly vigilant against any deviation that may occur James 3:1 reminds us that those who teach will be judged more strictly therefore worship leaders need to be deeply rooted in God's word and committed to true.  Worship leaders need to discern and avoid anything that might divert the glory that belongs to God. Their role goes beyond leading, they have the responsibility of guiding the congregation in authentic god-centered worship this requires deep theological understanding and a constant life of prayer, they must be examples of godliness demonstrating in their lives the Holiness and devotion they proclaim. Through music, their influence can shape the spirituality of the congregation so they must be aligned with Biblical truth and sensitive to the Holy Spirit’s direction. The worship leader must lead with humility always seeking to glorify God rather than highlighting himself.      

The worship leader needs to be attentive to the spirit's direction during the service being able to adjust plans according to divine guidance this requires an open mind and heart to hear God's voice and the courage to follow his instructions even if it means deviating from the original plan.

Without God's presence worship becomes merely an aesthetic activity lacking the power to transform lives. The Bible says in James 4:8 draw near to God and He will draw near to you God's closeness does not depend on external circumstances but on the sincerity of our hearts. John 4:23 Jesus said that the Father seeks worshippers who worship Him in spirit and Truth this means that God is not interested in how sophisticated our production

is but in how sincere and pure our worship is. True worship comes from a heart that recognizes the greatness and Holiness of God regardless of external conditions.

True worship creates an atmosphere where faith can grow and flourish; when people see and experience God's power in action their faith is strengthened, when we worship God in spirit and truth we attract his presence and release his power in our lives and circumstances. True worship is not just a religious activity but a powerful spiritual weapon that can change the course of situations and bring God's kingdom to earth.

 Think about the importance of music in your own Life. Music softens our hearts and allows God to speak to us; music is a channel of divine blessing, comfort, and strength even in the depths of suffering. Have you ever stopped to consider the power of music? Music is a powerful force; it gets our attention, grips our hearts, and changes our souls. Exodus 7:46 “And he said my presence will go with you and I will give you rest”, every time we pray, every time we open the word of God, every time we open our hearts and worship we are creating an atmosphere, we are inviting God's presence to be made known among us and when he does, it has power. The presence of God chases away every evil and unclean Spirit. It brings peace, it awakens our spirit it fills our hearts with joy.

 

 

 

Tuesday, February 24, 2026

EL PAPEL DEL MINISTERIO DE ALABANZA

¿Cuál es el verdadero papel del ministerio de alabanza en el culto? ¿Estás cantando solamente o estas ministrando?

Muchos piensan que el ministerio de alabanza es: el grupo que “abre el culto”, el que “anima” a la gente o el que “calienta motores” antes de la prédica.

Pero la pregunta es profunda y va mucho más allá: ¿Es simplemente música?,  ¿Es solo preparación emocional para escuchar al predicador?,  ¿O tiene un rol espiritual mucho más trascendente?

Vamos a explorar desde la Biblia y el trasfondo histórico cuál es el verdadero papel del ministerio de alabanza en el culto.

TRASFONDO HISTÓRICO BÍBLICO:

En el Antiguo Testamento: No eran músicos, eran ministros. En el tiempo del rey David, la alabanza fue organizada como un ministerio formal. 1 Crónicas 25:1nos dice que David y los jefes del ejército apartaron para el ministerio a los hijos de Asaf, Hemán y Jedutún para que profetizasen con arpas, salterios y címbalos. Lo que se ve en este versículo:

1.  No eran improvisados.

2.  Eran apartados.

3. Ministraban proféticamente.

4. Su función era espiritual, no artística.

En el templo construido por Salomón, cuando los músicos adoraban, la gloria de Dios llenaba el templo (II Crónicas 5:13-14). La presencia de Dios se manifestó en medio de la alabanza.

1.  No era entretenimiento.

2.  Era mediación espiritual.

En el Nuevo Testamento: La adoración era como respuesta espiritual. La iglesia primitiva también adoraba con cánticos (Colosenses 3:16; Efesios 5:19). La alabanza no era espectáculo. Era enseñanza, edificación y comunión.

¿HOY ES SOLO HACER MÚSICA?

La música es el medio. La adoración es el fin. Un ministerio de alabanza no es un concierto cristiano, no es una banda y no es un show. Si solo fuera música, bastaría talento, bastaría técnica o bastaría afinación. Pero la Biblia muestra que se necesita: consagración, sensibilidad espiritual, una vida de oración y unidad. Porque el propósito no es impresionar personas. Es ministrar delante de Dios.

¿ES SOLO “PREPARA EL AMBIENTE” PARA LA PREDICACIÓN?

Esta es una idea muy común: “La alabanza prepara el ambiente para que el predicador predique. “Pero bíblicamente, el centro del culto no es el predicador. El centro es Dios. La predicación es Dios hablando al pueblo. La alabanza es el pueblo respondiendo a Dios. Ambas son partes esenciales del culto. Ninguna es secundaria. La alabanza no es introducción. Es adoración genuina.

EL VERDADERO PAPEL DEL MINISTERIO DE ALABANZA:

El propósito primordial del ministerio de alabanza es guiar a la congregación a la presencia de Dios. No crean la presencia. No manipulan emociones. Guían espiritualmente al pueblo. Como los levitas en el Antiguo Testamento, ayudan al pueblo a enfocar el corazón en Dios. Pero si solo tocan y cantan adelante, y la congregación ni siquiera sabe la canción Entonces, es un concierto más.

El propósito de grupo es unificar el corazón de la iglesia. Por eso es tan importante la alabanza congregacional. Esto une las voces, une los corazones, une la fe de los creyentes y une la intención. Cuando todos cantan, todos participan. No son espectadores. Son adoradores.

Otro propósito del grupo es proclamar verdades bíblicas. Muchos de los himnos enseñan doctrina y así debe ser. La música declara quien es Dios. Recuerda sus promesas y afirma la fe. En momentos de crisis, muchas veces lo que permanece en la memoria no es la prédica completa, sino la canción que declara la verdad. Y esto debe ser la meta del ministerio de alabanza.

Otro propósito es ministrar espiritualmente. En 1 Samuel 16:23, cuando David tocaba, el espíritu que atormentaba a Saúl se apartaba. La adoración tiene impacto espiritual. No es emocionalismo. Es guerra espiritual en adoración.

El ministerio de alabanza servir, no está para brillar. El ministerio de alabanza no es una plataforma para el ego. Juan el Bautista dijo: “Es necesario que Él crezca y que yo disminuya.” No es fama. No es aplauso. Es servicio.

EL PELIGRO CUANDO SE DISTORSIONA  El PAPEL:

Cuando se pierde la perspectiva del grupo se convierte en concierto. Se busca aplausos. Se imita al mundo. Se prioriza talento sobre carácter. Cuando esto acontezca deja de ser ministerio y pasa a ser espectáculo.

1, El ministerio de alabanza en el culto es un ministerio espiritual.

2. Un canal de adoración congregacional.

3. Un instrumento para proclamar verdad.

4. Un medio para guiar al pueblo a rendirse ante Dios.

5. Una expresión colectiva de honra y reverencia.

No es relleno, No es introducción, No es entretenimiento, Es parte integral del culto. Debe producir resultados que facilita el acercamiento espiritual de los creyentes y que toca los corazones de las almas para entregar sus vidas a Cristo.  

Los congregante preguntase, ¿estoy participando activamente? ¿Vengo a consumir o a ofrecer adoración? Porque al final, el culto no es para nosotros. Es para Dios. La música puede terminar pero la adoración verdadera trasciende el sonido.

 

THE ROLE OF THE WORSHIP MINISTRY

What is the true role of the worship ministry in the church service? Are you just singing, or are you ministering?

Many think that the worship ministry is: the group that “opens the service,” the one that “energizes” people, or the one that “warms up the brethren” before the sermon.

But the question is profound and goes much further: Is it simply music? Is it just emotional preparation for listening to the preacher? Or does it have a much more transcendent spiritual role?

Let's explore, from the Bible and historical background, what the true role of the worship ministry is in the church service.

BIBLICAL HISTORICAL BACKGROUND:

In the Old Testament: They weren't musicians, they were ministers. In the time of King David, worship was organized as a formal ministry. 1 Chronicles 25:1 tells us that David and the commanders of the army set apart the sons of Asaph, Heman, and Jeduthun for ministry, to prophesy with harps, lyres, and cymbals. What we see in this verse:

1. They were not impromptu musicians.

2. They were set apart.

3. They ministered prophetically.

4. Their function was spiritual, not artistic.

In the temple built by Solomon, when the musicians worshipped, the glory of God filled the temple (II Chronicles 5:13-14). The presence of God was manifested in the midst of praise.

1. It was not entertainment.

2. It was spiritual mediation.

In the New Testament: Worship was a spiritual response. The early church also worshipped with singing (Colossians 3:16; Ephesians 5:19). Praise was not a spectacle. It was teaching, edification, and fellowship.

IS IT JUST ABOUT MAKING MUSIC TODAY?

Music is the means. Worship is the end. A worship ministry is not a Christian concert, it's not a band, and it's not a show. If it were just music, talent, technique, or even just being in tune would suffice. But the Bible shows that it requires consecration, spiritual sensitivity, a life of prayer, and unity. The purpose of the worship ministry is not to impress people. It is to minister before God.

IS IT JUST “SETTING THE STAGE” FOR PREACHING?

This is a very common idea: “Praise sets the stage for the preacher to preach.” But biblically, the center of worship is not the preacher. The center is God. Preaching is God speaking to the people. Praise is the people responding to God. Both are essential parts of worship. Neither is secondary. Praise is not an introduction. It is genuine worship.

THE TRUE ROLE OF THE WORSHIP MINISTRY:

The primary purpose of the worship ministry is to lead the congregation into the presence of God. They don't create God's presence. They don't manipulate emotions. They spiritually guide the people. Like the Levites in the Old Testament, they help the people focus their hearts on God. But if they just play and sing along, and the congregation doesn't even know the song, then it's just another concert.

The purpose of the group is to unify the heart of the church. That's why congregational worship is so important. It unites voices, unites hearts, unites the faith of believers, and unites intention. When everyone sings, everyone participates. They are not spectators. They are worshippers.

Another purpose of the group is to proclaim biblical truths. Many hymns teach doctrine, and that's how it should be. Music declares who God is. It reminds us of His promises and affirms our faith. In times of crisis, what often remains in our memory is not the entire sermon, but the song that declares the truth. And this should be the goal of the worship ministry.

Another purpose is to minister spiritually. In 1 Samuel 16:23, when David played, the spirit that tormented Saul departed. Worship has a spiritual impact. It is not emotionalism. It is spiritual warfare in worship.

The worship ministry is about serving, not about showing off. The worship ministry is not a platform for ego. John the Baptist said, “He must increase, but I must decrease.” It is not about fame. It is not about applause. It is about service.

THE DANGER WHEN THE ROLE IS DISTORTED:

When the perspective of the group is lost, it becomes a concert. Applause is sought. The world is imitated. Talent is prioritized over character. When this happens, it ceases to be a ministry and becomes a spectacle.

1. The worship ministry in the service is a spiritual ministry.

2.  A channel for congregational worship.

3. An instrument for proclaiming truth.

4. A means to guide people to surrender to God.

5. A collective expression of honor and reverence.

It is not a filler, it is not an introduction, it is not entertainment; it is an integral part of worship. It should produce results that facilitate the spiritual closeness of believers and touch the hearts of souls to surrender their lives to Christ.

The congregant should ask themselves, "Am I actively participating? Am I here to consume or to offer worship?" Because in the end, worship is not for us. It is for God. The music may end, but true worship transcends sound.

Monday, February 16, 2026

VIVIENDO EL FRUTO DEL ESPÍRITU

Gálatas 5:22-23

La frase “el fruto del Espíritu” ha causado mucha confusión por los años. Tal vez sería más fácil comenzar explicando lo que no es el fruto del Espíritu. No es el resultado de un esfuerzo que puede hacer uno. No el esfuerzo de tener fe ni de obedecer o ser amoroso. El fruto del Espíritu no tiene nada que ver con un esfuerzo que puede hacer un creyente.

El fruto del Espíritu es el resultado natural de la presencia del Espíritu Santo dentro del creyente. Filipenses 2:13 dice, “pues Dios es quien produce en ustedes tanto el querer como el hacer para que se cumpla su buena voluntad.” Dios cumple esto por medio del Espíritu Santo dentro del creyente, cambiando su carácter (Filipenses 1:6) y manifestando el buen “fruto”. 

La función del Espíritu Santo es conformarnos a la imagen de Cristo, haciéndonos más semejantes a Él. La vida cristiana es una batalla entre la naturaleza pecaminosa y la nueva naturaleza que Cristo nos ha dado (II Corintios 5:17). Como seres humanos caídos, seguimos atrapados en un cuerpo que desea cosas pecaminosas (Romanos 7:14-25). Como cristianos, tenemos el Espíritu Santo produciendo su fruto en nosotros y contamos con su poder para vencer las obras de la naturaleza pecaminosa (II Corintios 5:17; Filipenses 4:13). Un cristiano nunca alcanzará la victoria completa en la manifestación constante de los frutos del Espíritu Santo. Sin embargo, uno de los propósitos principales de la vida cristiana es permitir progresivamente que el Espíritu Santo produzca cada vez más de su fruto en nuestras vidas y que venza los deseos pecaminosos que se le oponen. El fruto del Espíritu es lo que Dios desea que nuestras vidas reflejen y, con la ayuda del Espíritu Santo, ¡es posible!

El fruto del Espíritu es un pasaje bien conocido de la Biblia que muchos cristianos se esfuerzan por comprender y poner en práctica. Un detalle que a menudo se pasa por alto es que “fruto” está en singular, no en plural, lo que enfatiza que no se trata de rasgos separados que los creyentes eligen a su gusto, sino de un todo unificado que debe estar presente en todo cristiano. Este fruto es la evidencia de la nueva naturaleza dada a quienes están en Cristo (resultado directo de ser una nueva creación y de despojarse del viejo hombre).

La palabra "fruto" en este contexto se refiere a los resultados o manifestaciones de la presencia y la obra del Espíritu Santo en la vida de un creyente. Es importante destacar que el fruto del Espíritu no se trata de nuestras propias obras o esfuerzos, sino de la transformación interna que el Espíritu Santo realiza en nosotros.

El fruto del Espíritu nos ayuda en nuestros problemas, a tener relaciones saludables con los demás, con nuestra familia, nuestros hermanos en la congregación y nuestras amistades, es vital para nuestra vida cristiana.

Dios ha hecho posible que sea accesible este fruto por medio del Espíritu Santo, es decir, que cuando recibimos el Espíritu de Dios entonces podemos dar fruto, de lo contrario, no es posible producir el fruto del Espíritu Santo.

No podemos producir fruto espiritual por nuestra cuenta; no podemos simplemente proponernos ser más amables ni esforzarnos más para ser más gozosos o fieles. Sin embargo, las Escrituras sugieren que los seres humanos participamos de alguna manera en la creación de las condiciones para el crecimiento del fruto espiritual. Para que la vida de la vid dé fruto en nosotros, debemos conectarnos firmemente a ella, siguiendo el camino de vida en lugar del nuestro.

La relevancia de llevar frutos implica ciertos aspectos a tener en cuenta conforme a las escrituras. Uno de ellos es que Jesucristo fue claro al decir: “por sus frutos los conoceréis” (Mateo 7:20), siendo este un método para identificar falsos profetas y maestros; además, pone en manifiesto la realidad de la persona, lo que hay en su corazón. El fruto del Espíritu Santo nos ayuda a darnos a conocer como hijos de Dios.

LA NATURALEZA SINGULAR DEL FRUTO DEL ESPÍRITU:

El hecho de que Pablo se refiera al “fruto” en lugar de a los “frutos” es significativo. Significa que estos atributos son colectivamente un solo producto de la obra del Espíritu Santo en la vida de un creyente. A diferencia de los dones del Espíritu, que pueden variar de un creyente a otro, el fruto del Espíritu debe ser completo en todo cristiano. El Espíritu Santo que mora en nosotros produce todas estas cualidades como un todo cohesivo, lo que significa una transformación en el corazón y la vida del creyente.

LA NUEVA NATURALEZA: EL VIEJO HOMBRE VS. EL NUEVO HOMBRE:

Para comprender plenamente el fruto del Espíritu, es crucial entender el concepto del viejo hombre frente al nuevo hombre. Pablo explica este contraste en Efesios 4:22-24. El viejo hombre representa nuestra naturaleza pecaminosa y caída antes de venir a Cristo. Se caracteriza por todas las obras de la carne (Gálatas 5:19-21).

El nuevo hombre, sin embargo, es el resultado de haber nacido de nuevo y haber sido transformado por el Espíritu Santo (II Corintios 5:17) que dice: “De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas”. Esta nueva creación encarna los atributos del fruto del Espíritu, no por el esfuerzo humano, sino por la obra transformadora del Espíritu en su interior. Cada aspecto del fruto del Espíritu revela una faceta de la nueva naturaleza del creyente y cómo contrasta con el viejo yo:

EL FRUTO COMO EVIDENCIA DE LA NUEVA CREACIÓN:

La presencia del fruto del Espíritu es una característica distintiva del nuevo hombre. Gálatas 5:24 añade: “Pero los que son de Cristo han crucificado la carne con sus pasiones y deseos”. Esta crucifixión del viejo hombre permite que el nuevo hombre viva y prospere en justicia. La transformación no se logra por la fuerza humana, sino por el Espíritu que mora en nosotros, quien obra para conformar a los creyentes a la imagen de Cristo.

VIVIENDO EL FRUTO DEL ESPÍRITU:

Caminar en el Espíritu es esencial para que el fruto se manifieste. Gálatas 5:16 instruye: “Digo, pues: Andad en el Espíritu, y no satisfaréis los deseos de la carne”. Caminar en el Espíritu significa someternos diariamente a la guía de Dios y permitirle que obre a través de nosotros. Es un proceso continuo en el que el creyente es santificado y crece en madurez espiritual.

El fruto del Espíritu es una entidad singular, que muestra la naturaleza armoniosa y completa de la nueva creación en Cristo. Cada atributo está interconectado, reflejando la plenitud de una vida transformada por el Espíritu Santo. El viejo hombre se caracteriza por el pecado y los deseos de la carne, pero el nuevo hombre encarna el fruto del Espíritu, evidenciando el verdadero nuevo nacimiento y la transformación espiritual.

Los creyentes están llamados no solo a exhibir uno o dos de estos atributos, sino a encarnarlos todos como fruto de una naturaleza renovada en Cristo. Esta transformación solo es posible mediante la obra del Espíritu Santo, quien continúa santificándonos, asegurando que el fruto del Espíritu sea cada vez más evidente en nuestras vidas.

LOS ASPECTOS DEL FRUTO DEL ESPÍRITU:

1. AMOR: (Ágape)

     Pablo considera el amor como el fundamento de todos los demás. El amor en este contexto se refiere al amor ágape, que es el amor incondicional y sacrificial que Dios tiene hacia nosotros y que debemos tener hacia los demás. Por lo tanto, el amor consiste en dar de uno mismo, para cuidar de otra persona.

     Este amor es sacrificial e incondicional, reflejo del amor de Cristo por la humanidad. Es el fundamento sobre el cual descansan todos los demás atributos. Jesús dijo: “En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si os tenéis amor los unos a los otros” (Juan 13:35). El viejo hombre puede amar de forma egoísta o condicional, pero el nuevo hombre exhibe un amor que busca el bienestar de los demás sin esperar nada a cambio. El amor ofrece perdón, nunca guarda rencor por los errores de los demás y siempre trabaja para restaurar las relaciones (1 Corintios 13:4-7).

Sabemos que  “el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado” (Romanos 5:5). “Dios es amor”, razón por la cual si nosotros tenemos el Espíritu de Dios en nuestras vidas, debemos de producir el amor como parte del fruto del Espíritu Santo.

2. GOZO:

     Este gozo no depende de las circunstancias, sino que está arraigado en la seguridad de la presencia y las promesas de Dios. Romanos 15:13 lo expresa así: “Que el Dios de la esperanza os llene de todo gozo y paz en el creer”. El viejo hombre encuentra gozo en placeres mundanos y pasajeros, pero el gozo del nuevo hombre es duradero y está ligado a una relación con Dios.

Cuando hemos conocido a Jesucristo y hemos sido llenos de su presencia, este gozo emana en nuestras vidas como cristianos, podemos mostrar en nosotros el fruto del Espíritu Santo y experimentar este gozo a pesar de los problemas, dificultades, adversidades, tribulaciones, conflictos, pues “el gozo del Señor es nuestra fortaleza (Nehemías 8:10). Jesucristo quería que su gozo esté en nosotros y que nuestro gozo sea cumplido (Juan 15:11). También recordemos que el reino de Dios es “gozo en el Espíritu Santo” (Romanos 14:17).

3. PAZ:

     La palabra griega para "paz", eirene, se refiere tanto a la paz interior en nuestros corazones como a la paz en las relaciones con los demás. La paz del Espíritu trasciende el entendimiento y guarda el corazón del creyente (Filipenses 4:7). Es una tranquilidad profunda, calma, y quietud que proviene de confiar en la soberanía de Dios. La paz no es ausencia de luchas o pruebas, sin embargo, se puede sentir una paz interna en medio de situaciones semejantes. El viejo hombre busca la paz a través de medios externos y temporales, pero el nuevo hombre experimenta una paz interna y eterna. El reino de Dios es “Paz en el Espíritu Santo” (Romanos 14:17).

4. PACIENCIA:

     La paciencia soporta injurias, insultos y problemas por mucho tiempo. No es provocado fácilmente. Larga resistencia.

Este atributo permite a los creyentes soportar circunstancias y personas difíciles con un corazón firme. Refleja la paciencia de Dios hacia nosotros (II Pedro 3:9). El viejo hombre se enoja con facilidad y es impaciente, mientras que el nuevo hombre muestra dominio propio y constancia.

5. BENIGNIDAD:

     La benignidad es un cuidado genuino por los demás es manifestado en palabras y acciones. Es la cualidad de ser amable, apacible, tierno y suave. Una disposición para ser gentil, de temperamento templado, culto y refinado de carácter y conducta. Efesios 4:32 dice: “Sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo”. Es el deseo de tratar a todos con amabilidad tal como el Señor lo hizo. El viejo hombre puede ser duro y egocéntrico, pero el nuevo hombre refleja la benignidad de Cristo.

6. BONDAD:

     Esta cualidad es la integridad moral y la virtud que proviene de un corazón transformado por Dios. Es el estado de calidad de ser bueno, específicamente virtud, excelencia, amabilidad, generosidad, y benevolencia. Excelencia moral y espiritual que se manifiesta en la iniciativa para emprender actos de bondad. El viejo hombre puede parecer bueno por fuera, pero es corrupto por dentro. El nuevo hombre, sin embargo, practica la bondad desde un corazón que ha sido purificado por el Espíritu.

7. FE:

     En el Nuevo Testamento, la palabra griega pistis se refiere a “confianza” o “fidelidad (Romanos 3:3). La fe y la fidelidad son dos caras de la misma moneda, que engloban ideas como lealtad, fiabilidad, confianza y compromiso.

     Tener fe no significa simplemente creer o estar de acuerdo con afirmaciones sobre Dios (Santiago 2:19). La fe es activa y requiere dependencia de Dios, una confianza tan profunda que nos lleva a caminar en sus caminos.

     Cuando recibimos el Espíritu de Dios y aprendemos a depender de su estilo de vida por encima de nuestras propias pasiones fluctuantes, también nos volvemos más dignos de confianza y fieles. El viejo hombre a menudo es poco confiable y se deja influenciar por las circunstancias, pero el nuevo hombre es fiel tanto en las cosas pequeñas como en las grandes.

8. MANSEDUMBRE:

     La mansedumbre no es debilidad, sino fuerza controlada. Es la capacidad de responder con humildad y gracia, incluso ante la provocación. Es la disposición de ser gentil, amable, bien balanceado en temperamento y pasiones, paciente en sufrir injurias sin sentir un espíritu de revancha. Se somete con paciencia a pesar de la ofensa, sin deseo alguno de venganza o retribución. En el nuevo testamento se emplea para describir tres actitudes: sumisión a la voluntad de Dios (Colosenses 3:12), disposición a ser enseñados (Santiago 1:21)  y consideración de los demás (Efesios 4:2). Jesús se describió a sí mismo como “manso y humilde de corazón” (Mateo 11:29). El viejo hombre puede reaccionar con dureza o con orgullo, pero el nuevo hombre muestra mansedumbre.

9. TEMPLANZA:

     Los atletas demuestran autocontrol al evitar cosas placenteras que dañarían su cuerpo. Aunque anhelen la satisfacción que brindan los alimentos, se disciplinan para comer verduras y proteínas magras. Quizás deseen relajarse, pero se esfuerzan por entrenar intensamente. Al ejercer control sobre sus cuerpos, en lugar de permitir que sus deseos los controlen, se preparan para competir con éxito. Pablo anima a la iglesia a aplicar ese mismo tipo de autodisciplina al seguir los caminos de Dios (1 Cor. 9:24-27).

     Buscar la satisfacción de nuestros propios deseos a menudo parece el mejor camino hacia la libertad. Pero sin autocontrol, terminamos siendo controlados por esos deseos siempre cambiantes. Jesús y los autores del Nuevo Testamento consideran que la buena vida se encuentra en vivir con amor a Dios y al prójimo en cada situación. Aunque parezca contradictorio, ejercer autocontrol nos brinda verdadera libertad.

     El viejo hombre sigue las pasiones de la carne, pero el nuevo hombre, empoderado por el Espíritu, ejerce control sobre sus pensamientos y acciones.

CONTRA EL FRUTO DEL ESPÍRITU SANTO NO HAY LEY:

El fruto del Espíritu  Santo es grato para nuestro Dios. También son buenos para otros y para nosotros. Y contra tales cosas no hay ley. Con esto Pablo nos dice que no es por medio de la ley o el legalismo porque el fruto del Espíritu solamente depende de permanecer en Cristo.

CAMINAR SEGÚN EL ESPÍRITU

Dios nos creó a su imagen y semejanza, y desde el principio nos ha enseñado a reflejar su carácter divino. Lo hacemos dando buenos frutos espirituales al hacer lo que es correcto a los ojos de Dios y cuidando de su creación y de todos los seres que la habitan. Cuando nos servimos a nosotros mismos y hacemos lo que nos parece correcto, reflejamos una imagen distorsionada de Dios. Porque Dios no es egoísta en absoluto; Dios es amor puro, siempre obrando para el bien de los demás.

Como seres humanos, no podemos perder la imagen de Dios, pero a menudo terminamos distorsionándola, lo que permite que el fruto espiritual de Dios se marchite y muera. Erróneamente, cambiamos la buena vida por algo tan valioso como una manzana podrida.

Pero los autores bíblicos nos invitan a confiar en que, cuando vivimos a la manera de Jesús también participamos en la obra del Espíritu. Dios renueva su propia imagen en nosotros (II Corintios 3:18).

Así, caminar según el Espíritu crea las condiciones necesarias para que Dios cultive en nosotros el fruto espiritual del amor, la alegría, la paz, la paciencia, la amabilidad, la bondad, la fidelidad, la mansedumbre y el dominio propio: el fruto invaluable que trae sanación y vida a todos.