About Me

My photo
EDUCATION: Holt High School, Holt Mich., Lansing Community College, Southwestern Theological Seminary, National Apostolic Bible College. MINISTERIAL EXPERIENCE:61 years of pastoral experience, 11 churches in Arizona, New Mexico and Florida. Missionary work in Costa Rica. Bishop of the Districts of New Mexico and Florida for the Apostolic Assembly. Taught at the Apostolic Bible College of Florida and the Apostolic Bible College of Arizona. Served as President of the Florida Apostolic Bible College. Served as Secretary of Education in Arizona and New Mexico.EDUCACIÓN:Holt High School, Holt Michigan, Lansing Community College, Seminario Teológico Southwestern, Colegio Bíblico Nacional. EXPERIENCIA MINISTERIAL:51 años de experiencia pastoral, 11 iglesias en los estados de Arizona, Nuevo México y la Florida. Trabajo misionera en Costa Rica. Obispo de la Asamblea Apostólica en los distritos de Nuevo México y La Florida. He enseñado en el Colegio Bíblico Apostólico de la Florida y el Colegio Bíblico Apostólico de Arizona. Presidente del Colegio Bíblico de la Florida. Secretario de Educación en los distritos de Nuevo México y Arizona.

Monday, August 24, 2026

LUZ Y OBRAS


 

LUZ Y OBRAS

 “Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.” (Mateo 5:16)

A algunos nunca se les ha ocurrido que la luz del creyente y sus obras son dos cosas diferentes. No son lo mismo en absoluto, aunque a menudo se oye a los predicadores equipararlos. No es raro que alguien diga: “Creo en dejar que mi luz brille”. ¿Qué quiere decir con esto? Por lo general, que trata de vivir una buena vida delante de los demás. Pero una buena vida tiene que ver con las obras, no con la luz.

Un hermano conducía hacia su casa una noche cuando su carro empezó a fallar. Se detuvo en una gasolinera para que lo revisaran. Un mecánico vino con su ayudante para echarle un vistazo. Miraron debajo del capó hasta que encontraron el problema. Era la bomba de combustible que se había estropeado.

El mecánico comenzó de inmediato a reemplazar la bomba por una nueva. Mientras trabajaba en el coche, su ayudante observaba. Mientras el mecánico trabajaba en el carro, su ayudante sostenía una linterna para poder ver mientras trabajaba. La atención del ayudante se desvió y la luz se movió y el mecánico no pudo ver lo que estaba haciendo. El mecánico gritó a su ayudante: “¡Oye! ¡Ilumina mi trabajo para que pueda ver lo que estoy haciendo!”

De esta ilustración podemos ver que hay una diferencia entre la luz y las obras. El trabajo del mecánico era una cosa, pero la luz era otra. Sin la luz, el mecánico podía ver lo que estaba haciendo. La luz era necesaria para iluminar el trabajo para que pudiera verse.

Esta escritura habla de dos cosas, la luz y las obras, necesitamos ver qué constituye la luz del creyente. ¿Qué es? ¿Qué quiere decir Jesús cuando dice: “Deja que tu luz brille”?

LUZ:

La mayoría de nosotros hemos tropezado en la oscuridad buscando el apagador de la luz. Cuando prendemos el apagador, la luz se enciende y entonces podemos ver todo lo que nos rodea. Podemos ver lo que estamos haciendo y hacia dónde vamos. La luz trae iluminación.

Hay otro tipo de iluminación. Es el tipo de luz que se entiende por la expresión común, “arrojar luz sobre el tema”. Con esto nos referimos a la información, inteligencia o conocimiento que abre o explica un asunto que de otro modo no habría sido revelado. También sabemos lo que es la oscuridad correspondiente: la ignorancia. Cuando un tema oscuro se nos ilumina con información, a menudo decimos: “Oh, ahora veo”. Eso significa que acabamos de adquirir conocimiento. La luz física expone las cosas externas, la información explica las internas. Por eso lo llamamos conocimiento.

Es en este sentido que Jesús usa la palabra “luz”. Así como la luz del sol dispersa la oscuridad de la noche, ¡así también la Palabra de Dios disipa la oscuridad interior o espiritual de este mundo! ¡La Palabra de Dios es Su luz! El salmista dijo lo mismo: “La exposición de tus palabras alumbra” (Salmo 119:130), y nuevamente, “Lámpara es a mis pies tu palabra y lumbrera a mi camino” (119:105).

La Palabra de Dios brilla. Es como una farola que dispersa la oscuridad espiritual de este mundo. Y quienes usan o declaran la Palabra de Dios son iluminadores. Son informantes que aportan conocimiento a las personas para que puedan ver lo que Dios está haciendo en sus vidas. Son como ayudantes que sostienen la luz, para que Dios pueda ser visto. Ahora bien, si la Palabra de Dios es Su luz, ¿qué es “tu luz” que debe brillar?

NUESTRA LUZ:

Si la luz de Dios es Su Palabra, entonces tu luz es tu palabra. Así como la Palabra de Dios brilla sobre Sus obras para iluminarlas, así también tu luz puede brillar sobre tus obras, y lo que verán los hombres será la mano de Dios obrando en tu vida. Sin esta luz, no verán lo que Dios está haciendo, no importa cuán sorprendente o dramático sea. No importa cuán espectacular sea la obra de Dios en tu vida, la gente no la verá ni le dará crédito a Dios por ella.

Tomemos como ejemplo el sol. Dios nos ha dado algo maravilloso: sale cada mañana para llenar el cielo con su gloria. No hay lugar al que una persona pueda ir para escapar de su presencia. Pero, ¿acaso la gente se pregunta por ello? ¿Se les ocurre cómo llegó a existir algo así? ¡No! Si la gente puede contemplar semejante maravilla en el cielo y no ve la mano de Dios, nunca le darán crédito por una pequeña maravilla en su vida, a menos que digamos algo.

A DIOS SEA LA GLORIA:

Había un hermano cuya esposa estuvo hospitalizada con polio. Durante años estuvo en un pulmón de acero hasta que falleció. Fielmente, tres veces por semana, año tras año, este hermano iba al hospital para estar con ella. La gente veía su fidelidad y decían lo buen esposo que era. Más allá de eso, hacía un gran trabajo cuidando a sus hijos él solo. La gente veía esto y decía: “Es un padre maravilloso”.

Era un cristiano bueno y fiel y la gente decía: “Qué buen hombre era”. Pero lo único que la gente veía era a este hermano y su devoción a su esposa, su familia y su iglesia. No consideraron ni una sola vez que fue Jesús quien hizo todo posible. Solo pensaron: “Qué persona tan maravillosa, yo nunca podría hacer eso”.

Dime, ¿quién recibió el crédito, quién recibió la alabanza? La gente vio sus buenas obras, pero ¿a quién glorificaron? Alabaron al hermano, pero no le dieron la alabanza a Dios. ¿Por qué no? Su luz no brillaba. No había palabras para iluminar la obra de Dios en su vida. Nada de él indicaba que el Señor era el responsable. Hasta que abrió la boca para atribuirle el mérito específicamente al Señor, nadie estaba dispuesto a reconocer la bondad del Señor.

Un día, su pastor fue a visitarlo para ver cómo estaban él y su familia. El pastor sabía que el hermano era muy querido por sus amigos y vecinos. Todos hablaban muy bien de él porque lo veían como un marido fiel y un padre cariñoso. El pastor le dijo que todo el mundo veía sus buenas obras y lo elogiaba por todo lo que había hecho y seguía haciendo. Pero no veían a Dios obrando en su vida. El pastor le dijo que, si no hubiera sido porque Dios le había dado fuerzas, no habría superado su crisis. Le dijo que era importante que la gente lo supiera.

Después de eso comenzó a hablar de lo que Dios estaba haciendo en su vida. Después de eso, todos los que comentaron sobre sus buenas obras aprendieron de él que era Jesús quien lo hizo todo posible. Le dio a Dios toda la honra y gloria por todo. Entonces surgió una nueva corriente de comentarios: "Si Dios puede hacer eso por él, tal vez pueda hacerlo por mí".

Las personas se vieron obligadas a contemplar la gracia de Dios, debido a las palabras de este hermano. Sus palabras iluminaron sus obras obligando a las personas a darle crédito a Dios por ellas, quisieran o no. Sin sus palabras, él recibió toda la alabanza y el crédito. Es vital y fundamental que separemos nuestra luz de nuestras obras. Cuando lo hagamos, tendremos una herramienta poderosa para exaltar a Cristo y dar testimonio.

LIGHT AND WORKS


 

LIGHT AND WORKS

“Let your light so shine before men, that they may see your good works, and glorify your Father which is in heaven. (Matthew 5:16)

It has never occurred to some that the believers light and his works are two different things. They are not the same at all, though you often hear preachers equating them. Not infrequently does someone say, “I believe in letting my light shine.” What does he mean by this? Usually, that he tries to live a good life before others. But a good life has to do with works, not light. Let me give you an example.

A brother was driving home one night when his car began to sputter. He stopped at a gas station to have it checked out. A mechanic came with his helper to take a look at it. They looked under the hood until they found the problem. It was the fuel pump that had gone bad.

The mechanic started right away to replace the pump with a new one. As he worked on the car, his helper looked on. As the mechanic worked on the car, his helper held a flashlight so he could see as he worked. The helpers’ attention wandered and the light moved and the mechanic could not see what he was doing. The mechanic: shouted to his helper, “Hey! Shine the light on my work so I can see what I’m doing!

From this illustration we can see that there is a difference between light and works. The mechanic’s work was one thing, but the light was something else. Without the light neither the mechanic nor anyone watching could see what he was doing. The light was necessary to illuminate the work so it could be seen. 

This scripture speaks about two things, light and works, we need to see what constitutes the believers light. What is it? What does Jesus mean when He says, “Let your light shine?”

LIGHT:

Most of us have stumbled around in the dark looking, for the light switch. When we turn on the switch the light comes on and then we can see everything around us. We can see what we’re doing and where we are going. Light brings illumination.

There is another kind of illumination. It’s the kind meant by the common expression, “Shed light on the subject.” With this we mean information, intelligence or knowledge which opens up or explains an otherwise unrevealed matter. We know what the corresponding darkness is too. It is ignorance. When an obscure subject is illuminated to us with information we often say, “Oh, I see now”. That means we have just acquired insight. Physical light exposes things outside, information explains things inside. That’s why we call it insight.

It is in this sense that Jesus uses the word “light”. Just as sunlight scatters the darkness of the night, so does God’s Word dispel the inner or spiritual darkness of this world! God’s Word is His light! The Psalmist said the same thing: “The entrance of thy words giveth light (Psalm 119:130), and again, “Thy Word is a lamp unto my feet and a light unto my path” (119:105).

God’s Word shines. It’s like a street light scattering the spiritual darkness of this world. And those who use or declare God’s Word are illuminators. They are informers who bring insight to people so they can see what ‘God is doing in their lives. They are like helpers holding the light, so that God can be seen. Now if God’s Word is His light, what is “Your light” that is to shine?

OUR LIGHT:

If God’s light is His Word, then your light is your word. Just as God’s Word shines on His works to illuminate them, so can your light shine on your works, and what will men see, God’s hand working in your life. Without this light they will not see what God is doing, no matter how startling or dramatic it may be. No matter how spectacular the working of God is in your life, people will neither see it nor credit God for it.

Take the sun for example. Here is an amazing thing God provides. It rises each morning to fill the sky with its glory. There is no place a person can go to escape its witness. But do people wonder about it? Does it occur to them how such a thing came to be? No! If people can behold such a wonder in the sky and fail to see God’s hand, they will never credit Him for a small wonder in your life, unless we say something.  

TO GOD BE ALL THE GLORY:

There was a brother whose wife was hospitalized with polio. For years she lay in an iron lung until she passed away. Faithfully, three times a week, year in and year out, this brother would go to the hospital to be with her. People saw his faithfulness and said what a good husband he was. Beyond that, he did a great job caring of his children by himself. People saw this and said, “He is a wonderful father”.

He was a good and faithful Christian and the people said, “What a fine man he was.” But the only thing the people saw was this brother and his devotion to his wife, family and his church. They didn’t once consider that it was Jesus who made it all possible. They only thought, “What a wonderful person, I could never do that”.

Tell me, who got the credit, who got the praise? The people saw his good works but who did they glorify” They praised the brother, but they did not give the praise to God. Why not? His light was not shining. There were no words to illuminate the working of God in his life. Nothing from him indicated the Lord was responsible. Until he opened his mouth to credit the Lord specifically, no one was about to acknowledge the goodness of the Lord.

One day his pastor went to visits him to see how he and his family were down. The pastor was aware that the brother was very well liked by his friends and neighbors. They spoke very highly of him because they saw him as a faithful husband and a loving father. The pastor told him that everyone saw his good work and praised him for all he did and was doing. But they did not see God working in his life. The pastor told him that if it had not been for God strengthen him he would not have made it through his crisis. He told him that it was important that the people know this.

After that he began to talk about what God was doing in his life. After that everyone who commented on his good works leaned from him that it was God who made it all possible. He gave God all the glory and credit for everything. Then a new stream of comment arose, “If God can do that for him, maybe He can do it for me”.

People were forced to behold the grace of God, because of the words of this brother. His words illuminated his works compelling people to credit God for them, whether they wanted to or not. Without his words, he got all the praise and credit. It is vital and critical that we separate our light from our works. When we do this, we have a mighty tool for exalting Christ and witnessing.

 

 

Saturday, August 22, 2026

LECCIÓN 2: TESTIFICAR NO ES EVANGELIZAR


EVANGELISMO

LECCIÓN 2

TESTIFICAR  NO  ES  EVANGELIZAR

 Hechos 1:8; 11:26

 

QUÉ  ALUMBRE  VUESTRA  LUZ:   (Mateo 5:16)

“Yo no creo que debemos andar siempre hablando de Dios. Yo simplemente dejó que brilla mi luz. La gente sabe que yo soy un cristiano.” Yo estoy seguro que todos nosotros hemos oído esas palabras antes. Esta expresión ha sido usada por muchos hermanos a través de los años. ¿Qué quiere decir esto?

Quiere decir que ellos lo consideran innecesario hablar de Cristo fuera de la iglesia. Piensan qué si ellos siguen un cierto modelo de vida, los en conversos quien observan su vida serán impresionados a tal grado que ellos buscaran a Cristo. Algunos quien dice esto son sinceros. Pero casi siempre es una excusa.

La verdad es que esta escritura ha sido torcida para justificar la acción. Se usa como una excusa para la desobediencia. Este verso es una instrucción definitiva. Una buena mirada a esta escritura rescatar algunos de la decepción. Satanás ha usado este verso para silenciar a muchos hermanos por dale otro sentido.

La Palabra de Dios se le llama Luz (Salmo 119:105, 130). La Palabra de Dios alumbra. Así como el sol esparce la obscuridad, así la Biblia ilumina al hombre. Sin la Palabra de Dios, los hombres no pueden ver. No tienen manera de determinar su dirección, espiritualmente.

“Así alumbre vuestra luz...” dice Jesús. Pero, ¿qué es nuestra luz? Nuestra luz es nuestra palabra y puede alumbrar nuestras obras, así como la luz de Dios alumbra Sus obras. La gente puede maravillarse de las obras de Dios y no darle ningún crédito. Cuando hace algo maravilloso en su vida, la gente puede ver lo y darte el crédito en vez de Dios. Ellos nunca le darán crédito por cualquier cosa en su vida, a menos que ud. dirija su atención a dios.

El sol aparece cada mañana y la gente nunca piensa acreditar al que lo hizo. Si los hombres pueden percibir una maravilla que llena el cielo y dejan de reconocer a Dios, seguramente nunca Lo acreditarán por una maravilla pequeña en su vida; a menos que Ud. diga algo. Deje que su luz (sus palabras) alumbra para que la gente pueda ver sus obras  buenas y acrediten a Dios por ellos. Nuestra luz y nuestras obras son dos cosas por separadas. Nuestra luz no tiene nada que ver con nuestras obras. Nuestra luz meramente ilumina nuestras obras para dar a conocer que ellos son hechos por Dios. Y la Luz de Dios no tiene nada que ver con Sus obras también. Sus obras y Su Luz son dos cosas por separadas. Pero sin Su Luz, la gente no ven qué son de Él. Y sin su luz, la gente nunca verá la mano de Dios en su vida.

TESTIFICAR  NO  ES  EVANGELIZAR:

En una sala de tribunal podemos ver la diferencia entre evangelizar y testificar. Las dos son especialidades y son habilidades distintas, como veremos en seguida. Cuando un testigo es llamado para testificar se le pide que haga declaraciones de su propio conocimiento personal. Él cuenta lo qué él sabe. Él no sondea o desafía. Él solamente contesta a lo qué se le pregunta y nada más. Ésa es la magnitud de su papel.

El fiscal no toma el lugar del que va testificar. Él es un abogado. No es su negocio decir lo que él sabe. En cambio él extrae información de otros y usa sus palabras para probar su punto. Él sabe como  tomar hechos y presentar los para ganar casos. Ése es su trabajo. Todos sus esfuerzos y hechos son con el fin de conseguir una convicció

Una persona quien evangeliza es como un abogado fiscal. Sus movidas son calculadas para extraer información de una perspectiva. Él entonces usa esa información para llevar a esa persona a Cristo. Lejos de contarle a una persona lo qué sabe (testificando), todos sus esfuerzos son dirigidos al fin de conseguir a la perspectiva para hacer algo con Cristo. Él no está contento en no más decirles cualquier cosa a las personas. Él quiere que ellos actúen, para hacer algo en cuanto su salvación.

Evangelizando consiste de una sola cosa, traer una persona cara a cara con Cristo y instándole que reciba al Señor como su Salvador. Dar testimonio en cambio, es un trabajo que puede desempeñarse en maneras incontables. El momento que una persona hace cualquier cosa para compartir la Palabra de Dios, el es 100% exitoso. Testificar varía desde darle a una persona un tratado a contarles a otros lo qué Jesús significa para Ud.

Así, que evangelizando y testificando no son lo mismo. Mientras todos pueden testificar de Cristo, no todos pueden llevar almas a Cristo, por lo menos no al principio.

ES  IMPORTANTE  SABER  LA  DIFERENCIA:

Muchos hermanos no saben la diferencia entre evangelizar y testificar. La mayoría piensan qué son sinónimos. Eso es lo qué causa que eludan de tratar con personas. Creyendo qué no hay otra manera para testificar excepto de ganar un alma para Cristo, están renuentes a comenzar. Una multitud de hermanos están satisfechos quedarse silencios, pensando qué sólo ésos que están preparados para evangelizar son calificados para hablar por Cristo. Aproximadamente 80% de todos los hermanos tienen esta noción. Satanás está usando esto para mantener los fuera de acción. Para ellos el evangelizar es un negocio aterrorizante pensando que a menos que uno ha sido equipado y llamado para hacer este trabajo no se puede, ni se debe hacer.

OLVIDEMONOS  DE  GANAR  ALMAS:

¿Le suena como si le estoy decían do que no gane almas? Podría hacerse de esa idea. Lo que estoy decían do es, “Testifique primero y entonces Evangelice.” Yo verdaderamente creo que todos los cristianos podrían volverse en evangelistas si hacen primero el trabajo de testigos. No hay una cosa más torturosa que forzarse a evangelizar cuando Ud. no tiene la fuerza de personalidad para ese tipo de trabajo. Lo que debe hacer es desarrollar su fuerza como un testigo, y entonces Ud. puede hacer el trabajo de evangelizar con confianza y entusiasmo.

El Espíritu Santo nos ayuda con deficiencias en nuestra personalidad pero, no lo hace automáticamente. Debemos aprender a trabajar con Él muy a cercas antes que Su fuerza llega a ser nuestra fuerza. Este tipo de conocimiento no viene de la noche a la mañana. Es una cosa decir que el Espíritu Santo hace esto y eso para nosotros, y otra experimentar que trabajé en una situación real. La mayor parte de los hermanos no pueden reconocer el trabajo del Espíritu Santo en una situación viva. Se toma tiempo y experimentación para familiarizarse con la obra y el poder del Espíritu Santo. Por eso, yo creo que todo hermano debería testificar primero y entonces evangelizar.

TODOS  DEBEN  TESTIFICAR:

Dios está consciente de este variable en Sus hijos. Él sabe qué algunos están dotados con valentía, mientras otros son tímidos y miedosos. Por eso dio el orden de testificar (Hechos 1:8). Todos pueden testificar, aunque no todos pueden llevar almas a Cristo. Hay maneras de testificar que se acomodan a la timidez del más tímido de los hermanos.

Jesús instaló el programa de testificar para acomodarse a esta variabilidad en su pueblo. Todos pueden empezar con los pasos más fáciles de testificar, y con el tiempo, graduado a evangelizar. No está bien esperar que hermanos desempeñe tareas espirituales que no son capacitados todavía hacer. Hay esos que aceptan el desafío de su pastor para tratar de evangelizar. Un sentido de deber los conduce. Por un tiempo pasan por la pesadilla de intentar algo más allá de su habilidad, pero no dura. Al paso de poco tiempo, retroceden de él. Y eso está mal. Casi siempre instila un miedo del que no se recuperan fácilmente.

Se puede recordar a los hermanos de su obligación a Jesús y entonces ser forzados a evangelizar, pero eso no da buenos resultados. No hay gozo en conformidad esclavizada a la Gran Comisión. Muchos se han precipitado en evangelizar, sólo para dejar de hacer lo después cuando resultó un deber sin gozo. No es bueno hacer que los hermanos se amargan de alcanzar almas para Cristo. Está mejor que comiencen como testigos, y dejar que sus fuerzas acumulan. Entonces, cuando ellos adquieren experiencia personal en tratar con la gente, hay una oportunidad buena que seguirán y comiencen a evangelizar.

CADA  HERMANO  DEBERÍA  APRENDER  A  EVANGELIZAR:

Cada hermano debería comenzar como testigo en lugar de evangelizando. Pero esto no quiere decir que debe olvidarse de evangelizar completamente. Si un hermano toma seriamente el trabajo de testificar, tiene una buena oportunidad para mejorar sus fuerzas al lugar donde llegara a ser efectivo en evangelizar.

Hay una diferencia entre aprender como evangelizar y realmente evangelizando. Aun cuando una persona siente que nunca podría llevar a un alma a Cristo, debe adquirir las mecánicas para hacerlo de todos modos. ¿Porqué? porque Ud. no sabe cuando se enfrentará con una situación donde alguien requerirá su ayuda para encontrar a Dios. Todos quien han recibido a Cristo debe equiparse para ese momento. No hay ninguna garantía que algún día, alguien le dirá, “¿Qué debe hacer para ser salvo?”

LESSON 2: WITNESSING IS NOT EVANGELIZING


EVANGELISM 

LESSON 2 

WITNESSING IS NOT EVANGELIZING

 Acts 1:8; 11:26

 

LET YOUR LIGHT SHINE:  Matthew 5:16 

“I don’t believe we should go around talking about religion. I just let my light shine. People will know that I am a Christian.” I’m sure we all have heard these words before. This expression has been used by so many Christians throughout the years. What does it mean?

It means that they deem it unnecessary to say one word about Christ outside the church. They think if they follow a certain pattern of life, the unsaved who observe his life will be impressed to the point where they will come seeking Christ. Now some who say that are quite sincere. But usually it is an excuse.

The truth is that a wonderful Scripture has been twisted to justify the action. It is used as an excuse for disobedience. This verse is a definite instruction. A good look at this verse will rescue some from deception. Satan has used this verse to silence many of God’s people by giving it a slight twist.

God’s Word is called light (Psa. 119:105, 130). The Word of God shines. Just as the sun scatters darkness, so does the Bible illuminate men. Without God’s Word, men cannot see. They have no way of determining their direction, spiritually.

“Let your light shine...” says Jesus. But, what is our light? Our light is our word and it can shine on our works, just as God’s light shines on His works. You see, people can marvel at the works of God and give Him no credit. When He does something wonderful in your life, people can see it and give you the credit instead of God. They will never give Him credit for anything in your life, unless you direct their attention to Him.

The sun comes up every morning and people never think to credit the One Who made it. If men can behold a wonder that fills the sky and fail to recognize God, they will surely never credit Him with a small wonder in your life; unless you say so. Let your light (words) so shine so men can see your good works and credit God for them. Our light and our works are two separate things. Our light has nothing to do with our works. Your light merely illuminates our works to reveal that they are done by God. And God’s Light has nothing to do with His work either. His works and His light are two separate things. But without His light, people do not see that they are His. And without your light, people will never see His hand in your life.

WITNESSING IS NOT EVANGELIZING:

In a courtroom we can see the difference between evangelizing and witnessing. The two are specialties and are distinct skills, as we will see. When a witness is called to testify he is asked to make statements from his own personal knowledge. He tells what he knows. He does not probe or challenge. He gives forth what is asked of him and that’s all. That’s the extent of his role

The prosecutor doesn’t take the stand. He’s a lawyer. It’s not his business to tell what he knows. Instead he extracts information from others and uses their words to prove his point. He knows how to take facts and present them to win cases. That’s his business. All of his moves are aimed at getting a conviction.

A person who is evangelizing is like a prosecuting attorney. His moves are calculated to extract information from a prospect. He then uses that information to lead that person to Christ. Far from telling a person what he knows, (witnessing) his efforts are all geared to getting a prospect to do something about Christ. He’s not content to tell people anything. He wants them to act, to do something about their salvation.

Evangelizing consists of a single task, bringing a soul face to face with Christ and pressing him to receive the Lord as his Savior. Witnessing on the other hand, is a work which can be performed in countless ways. The moment a person does anything to share the Word of God; he is a 100% successful. Witnessing ranges all the way from giving someone a tract to telling another what Jesus means to you. Thus, evangelizing and witnessing are not the same. While everyone can witness for Jesus, not everyone can lead souls to Christ, at least not at first.

IT IS IMPORTANT TO KNOW THE DIFFERENCE:

The average Christian doesn’t know the difference between evangelizing and witnessing. Most think they are synonymous. That causes them to shy away from dealing with people. Believing there is no way to witness short of winning a soul to Christ, they are reluctant to start. A multitude of brothers are content to remain silent, thinking only those prepared to win souls are qualified to speak for Christ. About 80% of all Christians have this notion. Satan is using it to keep them out of action. To them winning souls is a terrifying business thinking that unless you are equipped and have been called to do that work they cannot and should not do it.

FORGET SOUL WINNING:

Does it sound as if I’m saying to you “Don’t win souls?” You could get that idea. What I am saying is, “Witness first and then win souls.” I truly believe that all Christians could become evangelists if they would first work as witnesses. There is nothing more torturous than forcing yourself to evangelize when you don’t have the personality strength for that kind of work. The thing to do is to develop your strength as a witness, and then you can do the task of evangelizing with confidence and enthusiasm.

The Holy Spirit makes up for deficiencies in our personalities but, it doesn’t do it automatically. We must learn to work with Him at close range before His strength becomes our strength. That kind of know how doesn’t come overnight. Its one thing to say God’s Spirit does this and that for us, it’s quite another to experience that working in an actual situation. The average Christian can’t recognize the working of the Holy Spirit in a live situation. It takes time and experimentation to become familiar with the work and power of the Holy Spirit. That’s why I believe that all Christians should witness first and then evangelize.

EVERY CHRISTIAN SHOULD WITNESS:

God is aware of this variable in his people. He knows some are endowed with boldness, while others are shy and timid. That’s why He gave the command to witness (Acts 8:1). Everyone can witness, even though not all go on to lead souls to Christ. There are ways to witness that match the shyness of the most timid soul.

Jesus installed the witnessing program to accommodate this variable in His people. Everyone can begin with the easiest steps of witnessing and then, with the passing of time, graduate to evangelizing. It is wrong to expect people to perform spiritual tasks that they are not yet qualified to do. There are those who accept the challenge of their pastor to try to evangelize. A sense of duty drives them. For a time they go through the nightmare of attempting something beyond their ability, but it doesn’t last. Before long, they recoil from it. And that’s bad. Usually it instills a fear from which they are not easily recovered. 

Brothers can be reminded of their obligation to Jesus and then be forced into evangelizing, but it does not bring good results. There is no joy in slavish conformity to the Great Commission. Many brothers have been rushed into evangelizing, only to give it up later when it proved to be a joyless duty. It is wrong to turn brothers sour on reaching others for Christ. It is better to start them off as witnesses, and let their strengths accumulate. Then, as they acquire first hand experience in dealing with people, there’s a good chance they will go on and start to evangelize. 

EVERY CHRISTIAN SHOULD LEARN TO EVANGELIZE:

Every brother should start off as witnesses rather than evangelizing. But that doesn’t mean they should forget about evangelizing completely. If a brother takes witnessing seriously, he has a fine chance of building his strengths to the place where he can become effective in evangelizing.

There’s a difference between learning how to evangelize and actually evangelizing. Even if a person feels he could never lead a soul to Christ, he should acquire the mechanics for doing it anyway. Why? Because you don’t know when you will be faced with a situation where someone will need your help to find God. Everyone who has received Christ should equip himself for that moment. There’s no guarantee that someday, someone will not say to you, “what must I do to be saved?”

 

 

 

 

Monday, August 17, 2026


EVANGELISMO

LECCIÓN 1

EVANGELISANDO DONDE ESTAN LOS PECADORES

Romanos 10:13-15

La palabra evangelismo, definido como “el anuncio de buenas nuevas,” no se encuentra en la Biblia. La palabra evangelista incluyendo su forma plural, ocurre solo tres veces (Hech. 21:8; II Tim. 4:5; Ef. 4:11). Sin embargo el evangelismo es el corazón del N.T., porque las buenas nuevas es el evangelio de Jesucristo. No hay un compromiso mayor dado a la iglesia o a un individuo que el de darse a la extensión de la buenas nuevas de Jesucristo. Somos comisionados a comprometernos al evangelismo; la Biblia no nos da una elección. Como la situación de una casa que se está quemando, nadie tiene que forzar a alguien a entrar en la casa encendida para rescatar a un niño atrapado. La necesidad es suficiente para dictar la respuesta.

Un grupo de hermanos estaban teniendo una reunión de oración. El evangelista que estaba de visita en la iglesia había oído algunos de ellos hablando de un hombre inmoral quien vivía cercas. Les preguntó el evangelista: “¿Y qué están hacendó ustedes para salvar a esa persona?” Uno de los hermanos contesto: “oramos fielmente por su salvación cada vez que nos reunimos.”¡Muy bien! comento el evangelista. “Pero irá al infierno mientras ustedes oran. ¿No han ido a visitarlo? ¿No le han hablado de su alma? ¿Han llevado el Evangelio a su casa?”

LA FILOSOFIA DEL “MUCHACHO DE LOS RECADOS”:

Hemos hecho de Dios como un muchacho de mandado. ¡Olvidamos que Él es el Señor! Nos ocupamos diciéndole a Dios que haga todo las cosas que debemos hacer, visitar el pobre y necesitado, consolar al endeble, bendecir y proveer para el pobre, alentar los que se encuentran en la prisión, sostener al débil y hablar a los pecadores. Queremos que Dios haga todo esas cosas mientras oramos.

¿No hemos formando una religión cómoda? ¿Puede decirme una cosa que Dios puede hacer en su comunidad sin un cuerpo para operar? Cuando Dios vino al mundo para ministrar a la humanidad, tomo un cuerpo. Los hombres lo mataron. Entonces volvió en la forma del Espíritu Santo para tomar Su morada en nuestros cuerpos cómo Su Templo (I Cor. 6:19). Ahora usted y yo somos Su cuerpo.

Ud. y yo somos la Iglesia. La Iglesia es el Cuerpo de Cristo. Ud. y yo somos el Cuerpo de Cristo hoy en nuestra comunidad. Cristo ministra por Su Cuerpo hoy como ministraba por un cuerpo humano cuando El estaba sobre la tierra. Hoy Su Cuerpo es la Iglesia y la Iglesia es yo, mi cuerpo, y usted, su cuerpo. ¡Somos Su templo!

Dios no puede hacer nada, excepto por la Iglesia, Su Cuerpo. ¡Eso es nosotros! No la congregación. ¡La Iglesia, el Cuerpo de Cristo es nosotros!, si es un verdadero hijo de Dios. Cuando esté de pie antes de Dios usted va tener que dar una cuenta de sus hechos que hizo (o que no hizo) personalmente; no se juzgará en la luz de lo que su iglesia hacía como un cuerpo espiritual. Dios no va a llamar a su iglesia como una unidad para el juicio. No podrá decir, “Señor, mi pastor hablará por mí; soy un miembro fiel de la Iglesia.

Muchos hermanos le gusta saber que su iglesia esta haciendo algo para visitar las almas. Ellos están dispuestos a pagar mientras algún otro miembro hace el trabajo. La salvación es personal. Si Cristo ha venido a morar en Ud., Ud. es Su Cuerpo. Él mora en Ud. porque El desea ministrar a través de Ud. Él necesita su cuerpo para alcanzar su comunidad. La esencia de su experiencia Cristiana es “Cristo en vosotros” (Col. 1:26-27). Sin instrumentos humanos a través de los cuales puede vivir y hablar, Su ministerio se limita hoy.

DIOS PODÍA HABER ENVIADO ANGELES:

Cuántas veces hemos dicho: “¡Dios podía haber enviado ángeles a predicar el Evangelio,” pero no lo hizo, Él ha ordenado que los seres humanos deben predicarlo, ¡no los ángeles ni las piedras! Si los seres humanos no lo predican, no se predicará y se perderán las almas. La predicación del Evangelio se limita a la buena gana de los seres humanos que abran sus bocas para qué Él pueda hablar a través de ellos.

Hemos hecho de Dios un muchacho de mandados mediante nuestra tradición de oración. ¡Qué sagrado hacemos nuestras oraciones parecer, cuan humilde y qué dedicado nos sentimos mientras estamos en oración y ayuno, enviándole a Dios todos nuestros órdenes para el día o la semana! Le decimos que haga muchas cosas que nosotros deberíamos hacer.

EL EVANGELIO EN SU COMUNIDAD:

Hablamos de cómo el Espíritu Santo estuvo con los hombres antes del Pentecostés. Ahora nos regocijamos que Él está en nosotros. Eso es exactamente donde Él esta. En nosotros. No está flotando alrededor de todo el mundo, suspendido sobre los seres humanos aquí y allí como nosotros lo dirigimos.

¡El ministerio de Cristo en su comunidad está limitado a Ud.! Él anhela hablar a las almas de la salvación, salvarlos de sus pecados, pero Él está en Ud.; Él trabaja mediante sus labios, su cuerpo. Si no va y testifica o habla el mensaje, se perderá su comunidad. Jesús visita su comunidad cada vez que Ud. lo hace. ¿Lo estas restringiendo a su casa o a su iglesia?

Nos gusta vivir egoístamente; nos encanta estar a solas y orar y decirle a Dios lo que debe hacer por nosotros. Nos quita ese problema de encima. Además estamos tan ocupados, con nuestros programas de televisión, nuestros trabajos, nuestras actividades recreativas y nuestros propios intereses. ¡Con razón que el mundo se esta yendo al infierno! ¡Con razón los no conversos se mofan de la Iglesia y los cristianos!

La Iglesia, a lo que nosotros referimos como la Iglesia, esta segregada de los pecadores. Es el lugar sagrado donde nosotros nos reunimos para ministrar a nosotros mismos en aislamiento. La razón porqué el Evangelio no se ha predicado “a toda criatura” es por qué los cristianos han malinterpretado lo qué es la Iglesia. Para ellos es su denominación o su congregación. ¡Pero de un punto de vista personal, la Iglesia es Usted! Su cuerpo es el cuerpo de Cristo. ¡Él sólo puede testificar y ministrar por medio de Ud.!

¡Esto es el cristianismo! Al principio puedes sentir miedo, timidez o vacilación al actuar, pero ve en Su nombre. Él está en ti. ¡Entrega tus emociones a Él! Él te guiará. Y descubrirás una nueva dimensión de la vida cristiana que antes desconocías.

Ud. puede preguntar: “¿Cómo puedo saber cuando Dios me está hablando y guiando para hacer algo?” Nadie alguna vez ha preguntado: “¿Cómo se cuando el diablo me está hablando?” ¡Ud. conoce la voz del diablo! ¡Ud. también conoce la voz de Dios! Simplemente escucha, entonces obedezca. La razón por lo cual muchos dudan la voz de Dios es porque no quieren obedecer. Ud. crecerá más profundo en su vida espiritual por medio del evangelismo. Él llegara a ser más real para Ud. cómo nunca mientras Él ministra a través de Ud. No debemos olvidarnos la petición de nuestro Señor: “Rogad pues al Señor de la mies que envíe obreros a la mies” (Mat. 9:38). No hay un barómetro más preciso de nuestra condición espiritual como nuestra respuesta al evangelismo. Se ha dicho, “Evangelismo es lo qué hacemos para el Señor; Avivamiento es lo qué Dios hace por nosotros.” Si haríamos más para el Señor, Él haría definitivamente más para nosotros.  Comprometámonos al Evangelismo para que podamos disfrutar del avivamiento.

EVANGELISM OUT WHERE THE SINNERS ARE: LESSON 1


EVANGELISM

LESSON 1

EVANGELISM OUT WHERE THE SINNERS ARE

Romans 10:13-15

The word evangelism, defined as “the announcement of good news,” does not occur in the Bible. The word evangelist, including its plural form, occurs only three times (Acts 21:8; II Tim. 4:5; Eph. 4:11). Yet evangelism is at the heart of the New Testament, for the “good news” is the gospel of Jesus Christ. There is no greater commitment given to the church or to the individual than giving ourselves to the spreading of the good news of Jesus Christ. We are commanded to commit ourselves to evangelism: The Bible gives us no choice. Much like a situation with a burning house, no one has to force anyone to enter the flaming structure and rescue a trapped child. The need is enough to dictate the response.

A group of brothers were holding their regular prayer meeting. The evangelist at their church who was holding a revival had heard some of them talking about an immoral man who lived nearby. The evangelist asked: “And what are you doing to get that person saved?” One of them said: “We’re faithfully praying for his salvation every time we meet.” “Fine!” the evangelist remarked. “But he’ll go to hell while you pray. Haven’t you gone to visit him? Haven’t you spoken to him about his soul? Haven’t you taken the Gospel to his house?”

THE “ERRAND BOY PHILOSOPHY:

We have made an errand boy out of God. We forget that He is the Master! We busy ourselves telling God to do all the nice things which we ought to do, to visit the poor and needy, to pass by and comfort the feeble, bless and provide for the poor, to encourage the ones in prison, to sustain the weak, to speak to sinners. We want the God to do all of those things while we pray.

Haven’t we developed a convenient religion? Let me ask this one question: Can you tell me one thing which Jesus can do in our community without a body to operate through? When God visited man to show Himself, He came in a body. They killed Him. Then He returned in the form of the Holy Spirit to take up His abode in our bodies as His Temple (I Cor. 6:19). Now you and I are His body.

We are the Church. The Church is the Body of Christ. You are Christ’s Body today in your community. Christ ministers through His Body today the same as He ministered through a human body over 2,000 years ago. Today His Body is the Church and the Church is me, my body, and you, your body. We are His temple.

Christ can do nothing, except through the Church, His Body. That’s us! Not the congregation. The Church, Christ’s Body is me! It’s you, if you are a child of God. When you stand before God, you must give an account of the deeds you have done (or failed to do) personally; you will not be judged in the light of what the church did as a spiritual body. God will not call your church as a unit for judgment. You will not be able to say, “Lord, my pastor will speak for me; I am a faithful member of the Church.”

Many brethren like to know that their church is doing things. They are willing to pay for this as long as some other member does the job. Salvation is personal. If Christ has come to dwell in you, you are His Body. He dwells in you because He wills to minister through you. He must have your body to reach our community. The essence of your Christian experience is Christ in you” (Col. 1:26-27).

 

GOD COULD HAVE SENT ANGELS:

How often we have said: “God could have sent angels to preach this Gospel,” but He did not; He has ordained that human beings must preach it, not the angels, not the rocks! If people do not preach it, it shall not be preached and souls shall be lost. The preaching of the Gospel is limited to the willingness of human beings to step forth and open their mouths for Him to speak through.

We have made an errand boy out of God through our tradition of prayer. How sacred we make our prayers sound; how humble and how dedicated we feel while we are in prayer and fast, sending God all of our orders for the day or the week! We tell him to do so many things which we ought to do.

THE GOSPEL IN YOUR COMMUNITY:

We talk about how the Spirit was with men before Pentecost. Now we rejoice that He is in us. That’s exactly where He is, in us. Not floating around all over the world, hovering down over human beings here and there as we direct Him.

Christ’s ministry in your community is limited to you! He longs to speak to souls about salvation, to save them from their sins, but He is in you; He works though your lips, your body. If you don’t go and witness or speak the message, your community will be lost. Jesus visits your community every time you do. Are you confining Him to your house and the church?

We like to live selfishly; we love to get alone and pray and tell God what He should do for us. It saves us the trouble. Besides we are so busy, with our TV programs, our jobs, our recreational activities and our own private concerns. No wonder the world is going to hell! No wonder the unconverted mock the Church and the Christians!

The Church, what we refer to as the Church, is segregated from sinners. It’s the sacred spot where we meet to minister to ourselves in seclusion. The reason the Gospel has not been preached “to every creature” is because individual Christians have misinterpreted what the Church is. To them it is their denomination, their congregation. But from a personal standpoint, the Church is you! Your body is Christ’s Body. He can only witness and minister through you!

This is Christianity! At first you may be afraid, or timid, or hesitant to act, but go in His Name. He is in you. Yield your emotions to Him! He will guide you. And you will discover a new dimension in Christian living which you never knew before.

You may ask: “How can I know when God is speaking to me and leading me to do something?” No one ever asks: “How do I know when the devil is speaking to me?” You know the devil’s voice! You know God’s voice too! Just listen and then obey. The reason so many question God’s voice is because they don’t want to obey.

You will grow deeper in Christ by witnessing. He will become more real to you than ever as He ministers through you. We must not forget the prayer request of our Lord: “Pray to the Lord of the harvest, that He will send out laborers into the harvest” (Matthew 9:38). There is no more accurate barometer of our spiritual status as a church than our response to evangelism.

It has been said, “Evangelism is what we do for God; revival is what God does for us.” If we would do more for God, He would definitely do more for us. Let us commit to evangelism so that we can enjoy revival.

Wednesday, August 5, 2026

MÉTODOS Y ESTRATEGIAS DE EVANGELIZACIÓN


Hechos 2:46-47, 8:4

Evangelizar requiere una fe firme, valentía y convicción en la promesa de la Palabra de Dios. Esta tarea resulta más sencilla y eficaz cuando se cuenta con herramientas adecuadas, como los tratados evangelísticos. Para quien se inicia en la evangelización, dar el primer paso puede parecer una tarea abrumadora.

Es importante recordar que no existe un método de evangelización que garantice el éxito, y que no hay verdadera evangelización si no se comparte el Evangelio. Sin embargo, la evangelización funciona mejor cuando se adapta a la situación concreta. Por ejemplo, no sería adecuado intentar evangelizar verbalmente a personas que hacen fila para entrar a un concierto de rock ruidoso. ¿Cuál es el mejor método de evangelización? Aquel que presenta el Evangelio con claridad y solicita una respuesta.

ACTIVIDADES DE EVANGELIZACIÓN

Evangelización a través del estilo de vida

La evangelización a través del estilo de vida puede resumirse en la frase: "Mi vida es mi testimonio". Este método consiste en vivir de la mejor manera posible para Cristo, permitiendo que nuestras acciones sirvan como testimonio. El objetivo es llevar una vida tan abundante y hermosa en el Señor que llame la atención de los demás y despierte en ellos el deseo de saber qué es lo que nos hace tan diferentes. Este tipo de evangelización abre puertas a conversaciones sinceras y profundas sobre el Evangelio y su capacidad para transformar la vida de las personas.

Evangelización mediante el servicio

La evangelización mediante el servicio consiste en difundir el Evangelio sirviendo a los demás tal como lo haría Cristo. Supongamos, por ejemplo, que has organizado una colecta de alimentos en tu iglesia. En este evento, cualquier persona de la comunidad que tenga necesidades puede acudir para recibir alimentos y artículos de primera necesidad por parte de la iglesia. Al servir a estas personas y cubrir sus necesidades básicas, a menudo surgen conversaciones sobre la fe y sobre qué te motivó a organizar dicho evento. Cristo se esforzó por atender las necesidades de los demás de muchas maneras a lo largo de su ministerio y, al hacerlo, reflejó el amor de Dios por ellos de formas extraordinarias. Nosotros estamos llamados a hacer lo mismo.

Evangelización mediante eventos

La evangelización a través de eventos, organizada frecuentemente por iglesias, es una forma de reunir a la comunidad en un espíritu de compañerismo y, al mismo tiempo, predicarles el mensaje del Evangelio. Es un método muy utilizado por las iglesias e incluye actividades como campañas de avivamiento, escuelas bíblicas de vacaciones y días de amistad. Se organiza un evento de alcance comunitario, se invita al público y se comparte el Evangelio con los asistentes.

Evangelización puerta a puerta

Este método consiste en visitar los hogares y compartir el Evangelio con quienes atienden la puerta. El deseo sincero de dar a conocer el Evangelio de Cristo a tantas personas como sea posible los lleva directamente a los hogares, con la esperanza de encontrar la oportunidad de hablarles de Jesús.

Evangelización mediante la predicación callejera

Los evangelistas que practican la predicación callejera suelen ubicarse en calles muy transitadas de la ciudad. Predican el mensaje del Evangelio a los transeúntes, sabiendo que contarán con una gran audiencia en una zona de mucha actividad. Asimismo, saben que estar presentes en la comunidad les permite predicar a una gran variedad de personas, muchas de las cuales quizás nunca antes hayan escuchado el mensaje del Evangelio.

Evangelización mediante tratados

Los tratados bíblicos son libros o folletos muy pequeños que narran la historia del Evangelio de una manera sencilla pero eficaz. Son pequeños y fáciles de repartir en zonas concurridas por donde pasa mucha gente. También pueden dejarse en lugares donde las personas los encuentren y exploren por su cuenta, o entregarse tras una conversación sobre la fe para ayudar a alguien a recordar y profundizar en los temas tratados. Los evangelistas que predican en la calle suelen repartir estos tratados.

Evangelización conversacional

La evangelización conversacional consiste en iniciar una conversación con el propósito de compartir el Evangelio. Esto puede ocurrir en la línea de caja de una tienda, en un evento deportivo, en un avión o en casi cualquier lugar. La evangelización conversacional fue el método que más utilizó Jesucristo.

¿QUÉ MÉTODOS DE EVANGELIZACIÓN FUNCIONAN MEJOR?

Técnicas de evangelización personal

Al evangelizar, la mayoría de las veces lo mejor es mantener la sencillez. No necesitamos un plan maestro complicado para hablar a los demás de Jesús y del Evangelio; surgen muchas oportunidades de forma natural a lo largo de la vida. Por ello, una de las mejores cosas que se pueden hacer es mostrar la fe abiertamente: vivir de manera que se note que uno es creyente.

El simple hecho de tratar a los demás con amor y respeto, independientemente de quiénes sean, puede bastar para generar conversaciones sobre la fe cristiana. Tampoco está de más identificarse como tal; por ejemplo, llevar una camiseta cristiana puede servir para iniciar una charla sobre el Evangelio. Algo tan sencillo como tu vestimenta puede romper el hielo entre tú y una persona que podría llegar a ser cristiana.

Otro aspecto clave al prepararte para evangelizar es estar listo. Esto implica estudiar la Biblia con diligencia. Utiliza la oración para fortalecer tus planes de evangelización e incluso practica si te cuesta hablar con gente que no conoces. No hay nada más frustrante que no encontrar las palabras adecuadas  cuando se presenta la oportunidad para compartir el Evangelio. Descubrirás que hay muchas más personas interesadas en la fe de lo que pensabas en un principio.

Técnicas de evangelización transcultural

Cuando Jesús decidió hacerse bebé, dio el ejemplo supremo de evangelización transcultural. Aunque era el Hijo de Dios, Jesús asumió todas las limitaciones de la humanidad. En lugar de irrumpir simplemente en el universo y conquistar el mundo por la fuerza, Jesús se convirtió en un bebé indefenso. Se desarrolló tal como lo hacemos todos, creciendo y aprendiendo sobre la vida al igual que cualquier otra persona.

¿Qué significa esto para nosotros? Significa que, al prepararnos para realizar evangelismo transcultural, debemos esforzarnos por aprender lo posible sobre la cultura a la que llevamos el mensaje. Debemos estar dispuestos a profundizar, a hacer nuestra tarea y a aprender a hablarles de una manera que resuene de forma especial con su propia identidad. Asimismo, debemos estar dispuestos a aceptar las diferencias y limitaciones de dicha cultura para así convertirnos en los mejores evangelizadores posibles.

Técnicas modernas de evangelización

La tecnología nos ofrece muchas formas nuevas de llegar a la comunidad y al mundo para Cristo, medios que simplemente no estaban a nuestro alcance en el pasado. Si utilizamos la tecnología con sabiduría, ¡puede convertirse en una herramienta que nos ayude a difundir el amor de Dios por todo el mundo!

Piénselo de esta manera: gracias al Internet, podemos comunicarnos con personas de cualquier parte del mundo e influir en ellas, todo ello desde la comodidad de nuestro hogar. Y no solo eso: ¡existen innumerables formas de hacerlo! Antiguamente, era necesario estar cara a cara con los demás para hablarles del Evangelio y mostrarles el amor de Cristo. Pero hoy en día, podemos comunicarnos con cualquier persona, en cualquier lugar y momento.

Hay innumerables formas de hacerlo, desde acciones tan sencillas como publicar su testimonio y versículos bíblicos diarios en las redes sociales, hasta organizar su propio ministerio en línea. Independientemente de cómo decida difundir el Evangelio mediante la tecnología, podrá llegar a más personas que nunca.

Métodos de evangelización y estrategias para el crecimiento de la iglesia

Las iglesias crecen cuando contribuyen a sus comunidades y generan un impacto significativo en ellas. Muchas personas no dedicarían ni un minuto a un representante de la iglesia ni leerían la correspondencia que esta envía. Sin embargo, si se tiende un puente mediante actos de servicio amorosos o se ofrece la oportunidad de formar parte de algo especial, ¡le sorprenderá ver lo mucho más fácil que resulta evangelizar!

Existen dos formas principales de lograrlo con éxito. La primera es a través de los ministerios de servicio. Como iglesia, identifiquen las necesidades existentes en su comunidad. ¿Hay muchas personas en situación de pobreza que necesitan ropa, alimentos y otros artículos de primera necesidad? ¿Hay familias que requieren servicios de cuidado infantil o actividades recreativas para compartir con sus hijos? Aclarar las respuestas a estas preguntas puede orientarles sobre la mejor manera de evangelizar como iglesia.

Al satisfacer las necesidades de las personas de su comunidad, les muestran el amor de Cristo. ¿Cómo? ¡Porque eso es exactamente lo que Jesús hacía donde iba! Cuando las personas ven satisfechas sus necesidades y perciben su disposición a esforzarse al máximo para servirles, sus corazones se abren al mensaje de la Biblia. Ahora tendrán una conexión íntima y personal con la iglesia y sentirán la presencia amorosa de Jesús a través de sus acciones. Este tipo de enfoque ayuda a fortalecer la iglesia y a aumentar el número de sus miembros.

Los eventos familiares también ayudan a vincular a más personas con la iglesia. Las actividades alternativas, los campamentos juveniles y cualquier otro tipo de salida familiar pueden atraer a la iglesia a personas que, de otro modo, tal vez no asistirían por iniciativa propia. Las familias siempre buscan actividades para compartir con los niños. Una vez allí, pueden escuchar el mensaje de la Biblia, conectar con él y convertirse en miembros habituales de la iglesia. Este ministerio nos ayuda a evitar que las almas se vayan de  entre nuestras manos y también contribuye a que los nuevos conversos no se vayan.

¿POR QUE VINIERON A LA IGLESIA?

En una encuesta se les preguntó a 14,000 personas la siguiente pregunta: “¿Qué o quién fue responsable para que usted viniera a Cristo y a la iglesia donde usted asiste?” Los resultados fueron:

2%.......................................... Necesidad Especial                 5%.......................................... Escuela Dominical

3%......................................... Vinieron Solos                         ½%.........................................Campaña Evangelistica

1%..........................................Visitación                                 3%..........................................Programas

6%..........................................Pastor                            79%.......................................Familiares y Amigos

Si las almas se han de encontrar y añadirse a la iglesia, debe pagarse un precio tanto como por el Pastor como por la congregación. El primer precio fue pagado por Jesucristo; Su sufrimiento y muerte en la cruz. El discipulado fiel nunca vendrá barato. Cual sea el precio; el alcanzar y multiplicar, debe considerarse como la voluntad del Maestro y el llamamiento de la iglesia. La recompensa vendrá en las palabras del Maestro: “Bien hecho, Mi siervo bueno y fiel.”