EVANGELISMO
LECCIÓN 2
TESTIFICAR NO ES EVANGELIZAR
Hechos 1:8; 11:26
QUÉ ALUMBRE VUESTRA LUZ: (Mateo 5:16)
“Yo no creo que debemos andar siempre hablando de Dios. Yo simplemente dejó que brilla mi luz. La gente sabe que yo soy un cristiano.” Yo estoy seguro que todos nosotros hemos oído esas palabras antes. Esta expresión ha sido usada por muchos hermanos a través de los años. ¿Qué quiere decir esto?
Quiere decir que ellos lo consideran innecesario hablar de Cristo fuera de la iglesia. Piensan qué si ellos siguen un cierto modelo de vida, los en conversos quien observan su vida serán impresionados a tal grado que ellos buscaran a Cristo. Algunos quien dice esto son sinceros. Pero casi siempre es una excusa.
La verdad es que esta escritura ha sido torcida para justificar la acción. Se usa como una excusa para la desobediencia. Este verso es una instrucción definitiva. Una buena mirada a esta escritura rescatar algunos de la decepción. Satanás ha usado este verso para silenciar a muchos hermanos por dale otro sentido.
La Palabra de Dios se le llama Luz (Salmo 119:105, 130). La Palabra de Dios alumbra. Así como el sol esparce la obscuridad, así la Biblia ilumina al hombre. Sin la Palabra de Dios, los hombres no pueden ver. No tienen manera de determinar su dirección, espiritualmente.
“Así alumbre vuestra luz...” dice Jesús. Pero, ¿qué es nuestra luz? Nuestra luz es nuestra palabra y puede alumbrar nuestras obras, así como la luz de Dios alumbra Sus obras. La gente puede maravillarse de las obras de Dios y no darle ningún crédito. Cuando hace algo maravilloso en su vida, la gente puede ver lo y darte el crédito en vez de Dios. Ellos nunca le darán crédito por cualquier cosa en su vida, a menos que ud. dirija su atención a dios.
El sol aparece cada mañana y la gente nunca piensa acreditar al que lo hizo. Si los hombres pueden percibir una maravilla que llena el cielo y dejan de reconocer a Dios, seguramente nunca Lo acreditarán por una maravilla pequeña en su vida; a menos que Ud. diga algo. Deje que su luz (sus palabras) alumbra para que la gente pueda ver sus obras buenas y acrediten a Dios por ellos. Nuestra luz y nuestras obras son dos cosas por separadas. Nuestra luz no tiene nada que ver con nuestras obras. Nuestra luz meramente ilumina nuestras obras para dar a conocer que ellos son hechos por Dios. Y la Luz de Dios no tiene nada que ver con Sus obras también. Sus obras y Su Luz son dos cosas por separadas. Pero sin Su Luz, la gente no ven qué son de Él. Y sin su luz, la gente nunca verá la mano de Dios en su vida.
TESTIFICAR NO ES EVANGELIZAR:
En una sala de tribunal podemos ver la diferencia entre evangelizar y testificar. Las dos son especialidades y son habilidades distintas, como veremos en seguida. Cuando un testigo es llamado para testificar se le pide que haga declaraciones de su propio conocimiento personal. Él cuenta lo qué él sabe. Él no sondea o desafía. Él solamente contesta a lo qué se le pregunta y nada más. Ésa es la magnitud de su papel.
El fiscal no toma el lugar del que va testificar. Él es un abogado. No es su negocio decir lo que él sabe. En cambio él extrae información de otros y usa sus palabras para probar su punto. Él sabe como tomar hechos y presentar los para ganar casos. Ése es su trabajo. Todos sus esfuerzos y hechos son con el fin de conseguir una convicció
Una persona quien evangeliza es como un abogado fiscal. Sus movidas son calculadas para extraer información de una perspectiva. Él entonces usa esa información para llevar a esa persona a Cristo. Lejos de contarle a una persona lo qué sabe (testificando), todos sus esfuerzos son dirigidos al fin de conseguir a la perspectiva para hacer algo con Cristo. Él no está contento en no más decirles cualquier cosa a las personas. Él quiere que ellos actúen, para hacer algo en cuanto su salvación.
Evangelizando consiste de una sola cosa, traer una persona cara a cara con Cristo y instándole que reciba al Señor como su Salvador. Dar testimonio en cambio, es un trabajo que puede desempeñarse en maneras incontables. El momento que una persona hace cualquier cosa para compartir la Palabra de Dios, el es 100% exitoso. Testificar varía desde darle a una persona un tratado a contarles a otros lo qué Jesús significa para Ud.
Así, que evangelizando y testificando no son lo mismo. Mientras todos pueden testificar de Cristo, no todos pueden llevar almas a Cristo, por lo menos no al principio.
ES IMPORTANTE SABER LA DIFERENCIA:
Muchos hermanos no saben la diferencia entre evangelizar y testificar. La mayoría piensan qué son sinónimos. Eso es lo qué causa que eludan de tratar con personas. Creyendo qué no hay otra manera para testificar excepto de ganar un alma para Cristo, están renuentes a comenzar. Una multitud de hermanos están satisfechos quedarse silencios, pensando qué sólo ésos que están preparados para evangelizar son calificados para hablar por Cristo. Aproximadamente 80% de todos los hermanos tienen esta noción. Satanás está usando esto para mantener los fuera de acción. Para ellos el evangelizar es un negocio aterrorizante pensando que a menos que uno ha sido equipado y llamado para hacer este trabajo no se puede, ni se debe hacer.
OLVIDEMONOS DE GANAR ALMAS:
¿Le suena como si le estoy decían do que no gane almas? Podría hacerse de esa idea. Lo que estoy decían do es, “Testifique primero y entonces Evangelice.” Yo verdaderamente creo que todos los cristianos podrían volverse en evangelistas si hacen primero el trabajo de testigos. No hay una cosa más torturosa que forzarse a evangelizar cuando Ud. no tiene la fuerza de personalidad para ese tipo de trabajo. Lo que debe hacer es desarrollar su fuerza como un testigo, y entonces Ud. puede hacer el trabajo de evangelizar con confianza y entusiasmo.
El Espíritu Santo nos ayuda con deficiencias en nuestra personalidad pero, no lo hace automáticamente. Debemos aprender a trabajar con Él muy a cercas antes que Su fuerza llega a ser nuestra fuerza. Este tipo de conocimiento no viene de la noche a la mañana. Es una cosa decir que el Espíritu Santo hace esto y eso para nosotros, y otra experimentar que trabajé en una situación real. La mayor parte de los hermanos no pueden reconocer el trabajo del Espíritu Santo en una situación viva. Se toma tiempo y experimentación para familiarizarse con la obra y el poder del Espíritu Santo. Por eso, yo creo que todo hermano debería testificar primero y entonces evangelizar.
TODOS DEBEN TESTIFICAR:
Dios está consciente de este variable en Sus hijos. Él sabe qué algunos están dotados con valentía, mientras otros son tímidos y miedosos. Por eso dio el orden de testificar (Hechos 1:8). Todos pueden testificar, aunque no todos pueden llevar almas a Cristo. Hay maneras de testificar que se acomodan a la timidez del más tímido de los hermanos.
Jesús instaló el programa de testificar para acomodarse a esta variabilidad en su pueblo. Todos pueden empezar con los pasos más fáciles de testificar, y con el tiempo, graduado a evangelizar. No está bien esperar que hermanos desempeñe tareas espirituales que no son capacitados todavía hacer. Hay esos que aceptan el desafío de su pastor para tratar de evangelizar. Un sentido de deber los conduce. Por un tiempo pasan por la pesadilla de intentar algo más allá de su habilidad, pero no dura. Al paso de poco tiempo, retroceden de él. Y eso está mal. Casi siempre instila un miedo del que no se recuperan fácilmente.
Se puede recordar a los hermanos de su obligación a Jesús y entonces ser forzados a evangelizar, pero eso no da buenos resultados. No hay gozo en conformidad esclavizada a la Gran Comisión. Muchos se han precipitado en evangelizar, sólo para dejar de hacer lo después cuando resultó un deber sin gozo. No es bueno hacer que los hermanos se amargan de alcanzar almas para Cristo. Está mejor que comiencen como testigos, y dejar que sus fuerzas acumulan. Entonces, cuando ellos adquieren experiencia personal en tratar con la gente, hay una oportunidad buena que seguirán y comiencen a evangelizar.
CADA HERMANO DEBERÍA APRENDER A EVANGELIZAR:
Cada hermano debería comenzar como testigo en lugar de evangelizando. Pero esto no quiere decir que debe olvidarse de evangelizar completamente. Si un hermano toma seriamente el trabajo de testificar, tiene una buena oportunidad para mejorar sus fuerzas al lugar donde llegara a ser efectivo en evangelizar.
Hay una diferencia entre
aprender como evangelizar y realmente evangelizando. Aun cuando una persona
siente que nunca podría llevar a un alma a Cristo, debe adquirir las mecánicas
para hacerlo de todos modos. ¿Porqué? porque Ud. no sabe cuando se enfrentará
con una situación donde alguien requerirá su ayuda para encontrar a Dios. Todos
quien han recibido a Cristo debe equiparse para ese momento. No hay ninguna
garantía que algún día, alguien le dirá, “¿Qué debe hacer para ser salvo?”


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