EL CRECIMIENTO ESPIRITUAL
LECCIÓN 2
EL CAMBIO DE LA MAREA
Salmo
126
¿Alguna vez has vivido una experiencia tan gloriosa
que has tenido que pellizcarte para comprobar si era real? A veces, hay tanto gozo
en nuestra vida que parece un sueño. Esta es la vida cristiana normal, tal como
Dios desea que la vivamos. Por supuesto, esto no significa que no vamos a tener
dificultades, pero aun así, nos regocijamos. Esto es maravilloso, pues nos hace
sentir que estaba avanzando en nuestra vida espiritual. Pero ese no es el punto
de llegada, sino es el comienzo de nuestra jornada espiritual.
La gloria es la presencia continua de Dios
manifestándose en nuestra vida y en la iglesia: el cuerpo de Cristo. La gloria
en el Antiguo Testamento reposaba en el templo. La gloria en el Nuevo
Testamento reposa en el templo, porque ahora nosotros somos el templo y morada
de la gloria de Dios (I Corintios 3:16,19). Ahora no vamos a buscar gloria, ahora nosotros
portamos la gloria. Ahora no vamos a la iglesia porque hay gloria. Ahora la
gloria permanecerá en nosotros, porque somos el templo y morada del Espíritu
Santo.
La confusión a menudo ocurre, especialmente, cuando Dios
desea hacer cosas nuevas en nuestra vida. Cuando lo entendemos, esto puede producir
una enorme sensación de alivio y liberación. Salir de la confusión es una
experiencia por la cual Dios nos saca de la confusión interior para que
logremos comprender Su voluntad y Su propósito
Llega el momento en nuestra vida en el que la infancia
debe concluir y debe dar lugar a la escuela del Espíritu. Debemos comprender lo
que Dios está tratando de hacer en nuestra vida. Para comprender esto
plenamente, es necesario aceptar ciertos cambios.
Muchos hermanos no distinguen entre lo religioso y
lo espiritual. Hoy en día hay tanta religión en el mundo que resulta confuso.
La actividad religiosa es estéril; es, de hecho, perjudicial. La actividad
religiosa no puede sustituir a la madurez espiritual.
EL
CAMBIO DE LA MAREA PRODUCE ALGO EN LA VIDA DE UNA PERSONA.
A. Nuestra boca se
llenó de risa: Liberación
B. Nuestra lengua, de
cánticos: Alabanza y Adoración
C. Decían entre las
naciones: Evangelismo
¿CÓMO
CAMBIA DIOS NUESTRA VIDA? (Juan 7:37)
A.
Hay un momento en nuestra vida en el que Dios nos dice que bebamos, que bebamos
todo lo que queramos. Entonces, un día, de nuestro interior (nuestro espíritu) brotarán
ríos de agua viva (evangelismo).
B.
Dios ha provisto bebida para todos; Él derrama de Sí mismo en nosotros. Pero si
no llega un momento en nuestra vida en el que la marea cambie de dirección y
comience a fluir hacia los demás, permaneceremos en nuestra infancia, en
nuestra inmadurez.
C.
La marea del océano tiene un punto en el que cambia de dirección y regresa. Los
científicos pueden determinar con precisión el momento exacto en que la marea
cambiará cada día.
D.
Dios nos conoce a cada uno de nosotros y sabe que cada uno tiene necesidades
diferentes. Algunos necesitamos beber más que otros. Pero llega un momento en
el que ya hemos bebido lo suficiente. Ahora es el momento de dejar que algunas
de esas bendiciones fluyan a través de nosotros hacia los demás.
MADUREZ ESPIRITUAL:
A.
La madurez espiritual es cuando empiezas a producir más de lo que consumes. La
mayoría de los cristianos son consumidores. Pocos experimentan el gozo de ser
productores.
B.
Si la marea no cambia en tu vida, permanecerás en la infancia. Todo lo que Dios
derrama se queda ahí y con el tiempo se estanca.
C.
La diferencia entre el mar de Galilea y el mar Muerto. Ambos se alimentan del río
Jordán, pero el mar de Galilea está lleno de vida, mientras que en el mar
Muerto no puede vivir nada.
D.
La diferencia es que el mar de Galilea tiene tanto una entrada como una salida,
mientras que del mar Muerto no sale nada; es un final sin salida.
DIOS
TIENE QUE HACER QUE LA CORRIENTE FLUYA:
A.
Debe haber un cambio en el flujo de tu vida: una entrada y una salida.
B.
Esto también debe suceder en la iglesia. Hay iglesias que solo beben y beben; y
cuando no hay flujo, ni salida, se estanca, no hay crecimiento. Se pierde la
espiritualidad y se satisfacen con el entretenimiento y lo emocional. Entonces
surgirán problemas.
C.
Si Dios logra que la corriente fluya en tu vida y en la iglesia, habrá
avivamiento. Si llega un momento en tu vida o en la iglesia en el que la
corriente se estanca, dejarán de crecer y surgirán problemas.
D.
Tanto tú como la iglesia deben mantenerse ocupados; si no, surgirán problemas.
E.
Tenemos que alcanzar a los otros.
El Señor alaba y aplaude el servicio que hacemos para El. Muchas de las parábolas del Señor eran con el propósito de inspirarnos a la acción. El admira la acción, la decisión y la determinación.
Los talentos y las habilidades y los dones que Dios nos ha dado, se van perdiendo se no los ejercemos. La capacidad para el entusiasmo, el apetito para las cosas espirituales, la habilidad para ver visiones, la energía para trabajar y el espíritu de sacrificio, todo este se marchitan y se pierden cuando no se usan.






