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EDUCATION: Holt High School, Holt Mich., Lansing Community College, Southwestern Theological Seminary, National Apostolic Bible College. MINISTERIAL EXPERIENCE:61 years of pastoral experience, 11 churches in Arizona, New Mexico and Florida. Missionary work in Costa Rica. Bishop of the Districts of New Mexico and Florida for the Apostolic Assembly. Taught at the Apostolic Bible College of Florida and the Apostolic Bible College of Arizona. Served as President of the Florida Apostolic Bible College. Served as Secretary of Education in Arizona and New Mexico.EDUCACIÓN:Holt High School, Holt Michigan, Lansing Community College, Seminario Teológico Southwestern, Colegio Bíblico Nacional. EXPERIENCIA MINISTERIAL:51 años de experiencia pastoral, 11 iglesias en los estados de Arizona, Nuevo México y la Florida. Trabajo misionera en Costa Rica. Obispo de la Asamblea Apostólica en los distritos de Nuevo México y La Florida. He enseñado en el Colegio Bíblico Apostólico de la Florida y el Colegio Bíblico Apostólico de Arizona. Presidente del Colegio Bíblico de la Florida. Secretario de Educación en los distritos de Nuevo México y Arizona.

Tuesday, March 10, 2026

DESPRECIANDO LA IGLESIA

 

I Corintios 11:22 

Este pensamiento o pregunta se toma del capítulo de la Comunión donde el comportamiento malo de los hermanos era una vergüenza a la Iglesia en Corinto. Cuando leemos este capítulo nos damos cuenta de que muchos hermanos a veces desprecian la Iglesia sin pensar hacerlo así, sin realizar las implicaciones de sus acciones irreflexivas.

En el Antiguo Testamento Dios trató con una nación. En el Nuevo Testamento Él trata con una Iglesia. Después del Día de Pentecostés cuando el Espíritu descendió todos fueron bautizados en el Cuerpo de Cristo. La Iglesia es más que una organización terrenal. Es el cuerpo de Cristo.

La Iglesia es el cuerpo invisible de creyentes. La Iglesia visible es una organización terrenal que incluye buenos y malos, salvos e hipócritas. La ocupación presente de Jesús es edificar la Iglesia. Esta no es un edificio de piedras pero un Cuerpo Viviente, (I Pedro 2:4-5). ¿Desprecia usted esta Iglesia? Despreciar significa tratar con desprecio, aborrecer, detestar.

COMO LA IGLESIA SE DESPRECIA:

El incrédulo o el ateo ridiculiza la Iglesia como una organización despreciable. El cristiano, por supuesto, no despreciaría la Iglesia en esta manera. Desafortunadamente él adopta medios más sutiles:

A. Dejando de asistir a la Iglesia; (Heb.10:25). Cuando usted no asiste a la Iglesia es una manera de decirles a la comunidad y sus hijos que, “Asistencia a la Iglesia no es importante. Es bueno ir a la iglesia cuando se siente bueno, cuando el tiempo es bueno, cuando no tenga otro compromiso y tiene tiempo.”

     Esto es despreciar la Iglesia porque usted lo esta tratando ligeramente en que usted reconoce otras cosas como tener más importancia y prominencia en su vida. Por supuesto reconocemos que esos quien están enfermos no pueden venir a la Iglesia, pero estamos hablando de esos que no están enfermos y no vienen a la Iglesia.

B. Despreciamos a la Iglesia cuando aceptamos sus beneficios sin aceptar responsabilidades:

1. Enviamos a nuestros hijos a la Escuela Dominical, pero no asistimos regularmente.

2. Llevamos nuestros hijos allí para ser presentados, pero nunca formamos un altar familiar en nuestro hogar.

3. Somos miembros de la Iglesia, pero no vivimos una vida cristiana fiel.

4. Asistimos a los cultos, pero nunca tratamos de ganar a los perdidos.

5. Disfrutamos de la música y las bendiciones del Espíritu, pero nunca aprendemos las otras verdades de la Palabra de Dios.

6. Llevamos a nuestros muertos allí para ser sepultados, pero vivimos nuestras vidas sin preparar para nuestra muerte.

7. Despreciamos la Iglesia por reducirla a sólo una actividad religiosa.

C. Despreciamos la Iglesia cuando dejamos de hacer preparación para el servicio. Esperamos que el pastor estudie, ore y se prepare. Nosotros también debemos prepararnos. Es bueno y apropiado que asistas a la Iglesia vestido bien y aseado, pero la preparación más importante es venir espiritualmente preparado. Venga en un espíritu de expectativa, esperando que Dios alimente su alma.

D. Despreciamos la Iglesia cuando no ponemos atención o somos irreverente durante el servicio. Dios detesta la irreverencia. Recuerde que usted está en la casa de Dios. ¡No la suya!

E. Despreciamos la Iglesia teniendo débil creencias y convicciones con respecto a la doctrina. Aprendes como coser, cocinar, hacer nuestro trabajo y todo lo que necesitamos para la vida diaria, pero, ¿puede usted explicar la Deidad de Jesús? Si usted no puede explicar nuestra doctrina con las Escrituras esto es una vergüenza a Dios y Su Iglesia.

F. Despreciamos la Iglesia cuando vivimos vidas malas, descuidadas e inconsistentes. Como miembro de la congregación usted lleva una gran responsabilidad ante Dios y esta comunidad. Vivir mal después de profesar salvación es despreciar a la Iglesia.

G. Despreciamos la Iglesia cuando damos indignamente a la Iglesia. Usted no lo piensa dos veces para gastar 10 o 20 dólares en usted o su familia pero cuando se trata de dar a la Iglesia usted vacila. ¿Muestra esto respeto o falta de respeto? Si reconocemos que dando a la Iglesia es dar a Dios, entonces lo que usted da refleja su amor para Él.

H. Despreciamos la Iglesia por usar nuestros talentos pobremente o no usarlos. Canta para entretenerse pero rehúsa cantar en la Iglesia para adorar a Dios. Tiene una personalidad espléndida para sus amigos y socios de negocio, pero nunca usa ese talento para el Señor para ganar a los perdidos. Conscientemente o inconscientemente usted esta diciendo, “Mi talento es demasiado bueno para gastarse en la Iglesia.” Esto es despreciable en la vista de Dios. Recuerde la Iglesia es el cuerpo de Cristo, no simplemente una organización terrenal.

I. Despreciamos la Iglesia cuando nos aislamos de la Iglesia. Esto es separación extrema. ¡La Iglesia no es suficiente santa para usted! ¡Hay demasiado hipócritas en ella! Usted preferiría quedarse en su casa escuchando a algún predicador en el T.V., o visitar cualquier otra iglesia que usted quiere porque para usted todas son igual.

LOS RESULTADOS DE DESPRECIAR LA IGLESIA:

A. Esta pecando contra Dios.

B. Se debilita la Iglesia terrenal (el cuerpo de Cristo). La Iglesia lo necesita y usted necesita la Iglesia.

C. El pecador se tropieza y se desvía del Salvador. Una Iglesia fuerte y limpia atrae al pecador a Cristo.

D. Como resultado los cristianos quien asisten se debilitan y son sobrecargados.

E. Básicamente el que no asiste es el que pierde.

1. Espiritualmente, su vida espiritual se estanca.

2. Económicamente. Dios da a esos quien le da a Él.

3. Moralmente. Usted necesita la enseñanza moral y la fortaleza de la Iglesia.

4. Físicamente. Dios sanara sus enfermedades.

EL REMEDIO PARA ESOS QUIEN DESPRECIAN LA IGLESIA

A. Reconozca su pecado. Usted ha despreciado el Cuerpo de Cristo.

B. Confiese este pecado a Dios y Él lo limpiara y lo perdonara.

C. Promete a Dios que nunca jamás serás tan descuidado en este asunto tan importante.

D. Ore y pídele a Dios que le enseñe como honrar y respetar la Iglesia.

E. Respeta al hombre que Dios ha puesto en Su Iglesia para dirigirla. Déjale saber a su pastor que él puede contar con usted para ser un miembro mucho mejor.

¡ES UNA COSA PELIGROSA DESPRECIAR LA IGLESIA QUE JESÚS ESTÁ EDIFICANDO!

 

 

 

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