Hechos 2:1-47; 5:42
Los grupos
celulares son grupos pequeños enfocados en el evangelismo que están integrados
en la vida misma de la iglesia. Se reúnen semanalmente para edificarse
mutuamente como miembros del Cuerpo de Cristo y para compartir el Evangelio con
aquellos que aún no conocen a Cristo. El propósito supremo de cada grupo
celular es multiplicarse a medida que crece a través del evangelismo. De esta
manera, se añaden nuevos miembros a la iglesia y al Reino de Dios.
El corazón del
ministerio celular es el evangelismo. Nuestras órdenes de marcha provienen de
Mateo 28:18–20. Debemos avanzar penetrando en el territorio del enemigo. Siendo
más efectivos que el evangelismo uno a uno, los grupos celulares funcionan como
redes que se extienden por ciudades enteras. La visión compartida de alcanzar a
los perdidos y equipar a los creyentes para esta tarea proporciona una sana
continuidad entre todos los grupos celulares.
El evangelismo
que resulta en la proliferación de grupos celulares es la característica más
distintiva de la iglesia. El evangelismo debe conducir a la multiplicación; de
hecho, el evangelismo en los grupos celulares nunca es un fin en sí mismo. El
crecimiento de la iglesia es el fruto supremo de la multiplicación celular. No
todas las iglesias logran el mismo nivel de éxito al recoger la cosecha, pero
la meta y la visión permanecen inalterables.
NO TIENE QUE SER UN ERUDITO BÍBLICO
Muchas de las
personas que ahora son líderes y colaboradores de grupos celulares solían
pensar que no tenían lo necesario para liderar o trabajar en un grupo celular.
Algunas de las excusas que daban eran: “No tengo el don de evangelismo”. “No
tengo el talento”. “Soy demasiado tímido”. Muchos han expresado estas y otras
excusas para no participar en el ministerio celular. Tales afirmaciones
presuponen que cierto tipo de dotación espiritual, personalidad, género,
estatus social o nivel educativo es necesario para liderar o trabajar en un
grupo celular.
En un ministerio
celular, cada laico puede liderar o trabajar con éxito en un grupo celular.
Toda persona tiene la unción para la multiplicación; no hay excepciones.
Cualquier laico puede liderar y hacer crecer con éxito un grupo celular. Los
dones espirituales son importantes, pero ningún don en particular es
indispensable para liderar o trabajar en un grupo celular exitoso. Dios unge a
los líderes de células y a los colaboradores con una variedad de dones. Lo que
haces como líder o colaborador importa más que tus dones naturales.
Los líderes de
células y colaboradores exitosos aprovechan la variedad de dones presentes
dentro del grupo celular. Recuerda que el ministerio en equipo es muy valorado
en el grupo celular. Quizás una persona del equipo posea el don de la
enseñanza, otra el don de la misericordia y otra más el don de liderazgo. Todos
estos dones ayudan al grupo a crecer. Los grupos celulares más exitosos
involucran a todo el equipo; pescan con red, como grupo, en lugar de pescar con
anzuelo, como individuos.
Los líderes de
células eficaces sobresalen al movilizar al grupo para trabajar juntos hacia la
multiplicación de la célula. Alguien con el don de servicio pasará a recoger a
las personas nuevas y traerá refrigerios. La persona con el don de misericordia
visitará a los miembros de la célula o a los recién llegados. Aquellos con el
don de la enseñanza trabajarán con la lección de la célula. Todos son
importantes, y cada uno se involucra y contribuye al éxito del grupo. ¡Deja de
intentar hacerlo todo por tu cuenta; en su lugar, enfócate en cómo involucrar a
tus miembros en las actividades del grupo, en el evangelismo y en roles de
liderazgo!
Los líderes de
células y colaboradores potenciales que se consideran personas tímidas a menudo
dicen que carecen de la capacidad o del carisma para liderar o hacer crecer un
grupo celular. Pero con la capacitación adecuada, pueden liderar y multiplicar
un grupo celular con éxito. ¡Puedes tener éxito tal como eres! Dios te hizo
especial. Nadie puede hacerlo exactamente como tú. ¡Dios usa a los extrovertidos,
a los tímidos, a los relajados, a los ansiosos y a todos los demás tipos de
personalidad! Sé tú mismo. No es tanto una cuestión de quién eres, sino de lo
que haces como colaborador o líder de célula.
Tu edad no es un
factor determinante en el trabajo celular ni en el liderazgo. ¡Los estudios y
la experiencia demuestran que los colaboradores y líderes de células con menor
formación académica se multiplican de manera más constante y frecuente! Dios
puede usar y usará a cualquiera que esté dispuesto a hacer el trabajo. El don
para la multiplicación celular no reside solo en unos pocos. La experiencia de
muchos líderes celulares demuestra que la edad, la personalidad y los talentos
influyen poco en la eficacia como líder o coordinador de un grupo celular. El
crecimiento de un grupo celular depende de principios básicos que cualquiera
puede poner en práctica.
COMPRENDIENDO EL PROCESO
Así como las
células humanas atraviesan fases específicas, también lo hacen los grupos
celulares.
LA FASE DE
APRENDIZAJE:
Inicialmente,
todas las células humanas se presentan como una pequeña masa informe de
protoplasma. Sus componentes individuales son prácticamente indistinguibles.
Aunque la célula posee el código genético para la multiplicación, primero debe
pasar por un período de crecimiento y desarrollo. Los grupos celulares siguen
un patrón similar. Al principio, los miembros se observan entre sí, sin saber
qué esperar; por consiguiente, la etapa inicial de la vida del grupo celular se
caracteriza por el momento en que sus miembros comienzan a conocerse. Durante
las primeras reuniones, los líderes celulares deben enfatizar las actividades
para romper el hielo, es decir, ejercicios diseñados para ayudar a todos a
conocerse mejor.
LA FASE DEL AMOR:
En una célula
humana, los cromosomas comienzan a alinearse en pares, aunque no en línea
recta. De manera similar, durante esta "fase del amor", los miembros
del grupo celular se quitan las máscaras. Las personas se conocen tal como son.
LA FASE DE
ASOCIACIÓN:
En una célula humana,
los cromosomas que antes flotaban libremente comienzan a formar una línea en el
centro de la célula. Dentro del grupo celular, los miembros comienzan a
descubrir sus roles. Por ejemplo, todos empiezan a reconocer el don de María
para la adoración o el talento de Juan para la consejería. Este es un momento
ideal para preparar al grupo celular para la evangelización.
LA FASE DE
AVANCE:
Las cadenas de
cromosomas comienzan a alinearse, preparándose para avanzar y crear una réplica
exacta de sí mismas. En esta etapa, los miembros se enfocan en la
evangelización. Si bien el grupo celular siempre busca conectar con los demás,
este período de avance destaca la evangelización grupal como la actividad
principal. Esta "fase de lanzamiento" continúa hasta que el grupo
celular se multiplica.
FASE DE PARTIDA:
Cuando una célula
se prepara para dar a luz a una célula gemela idéntica, los cromosomas se
separan y se dividen (multiplicación). En un grupo celular, se forman y
capacitan nuevos líderes para dirigir un nuevo grupo a medida que se unen
nuevos miembros. Una vez que el grupo ha crecido lo suficiente, se produce la
multiplicación. Si los grupos celulares no se multiplican, existe el riesgo de
estancamiento.
TEN UNA VISIÓN DE CUÁNDO QUIERES QUE TU GRUPO SE
MULTIPLIQUE
"Donde no
hay visión, el pueblo perece" (Proverbios 29:18).
La razón
principal por la que algunos líderes de grupos celulares no logran multiplicar
sus grupos es porque no establecen una fecha específica para ello. Esto implica
que, para esa fecha, tendrás un asistente listo para independizarse y continuar
la labor de pastoreo. Si un líder no tiene una fecha objetivo para la
multiplicación, con el tiempo se cansará, se desanimará, perderá su entusiasmo
y el grupo se estancará.
Por lo general,
un grupo celular sano y bien dirigido puede crecer y multiplicarse en un plazo
de seis a ocho meses. Todo líder debería redactar una declaración similar a la
siguiente: “Para el ____ [Fecha], mi objetivo es haber capacitado a un
asistente que esté listo para hacerse cargo de mi grupo, de modo que yo pueda
iniciar un nuevo o enviarlo a él para que inicie el suyo propio”. El siguiente
paso más importante es compartir esa fecha cada semana con los miembros de su
grupo celular. Ellos necesitan conocer la fecha. Colóquela en un lugar
destacado y fácilmente visible para que sirva como un recordatorio constante,
tanto para usted como para sus miembros.
MULTIPLICACIÓN CELULAR
A. Factores que
no afectan la multiplicación:
1. El género, la clase social, la edad, el estado civil o el nivel
educativo del líder.
2. La personalidad del líder.
3. El don espiritual del líder.
B. Factores que
sí afectan la multiplicación:
1. El tiempo devocional del líder celular.
Aquellos que dedican 60 minutos o más al día a sus devocionales multiplican sus
grupos el doble de rápido que aquellos que dedican menos de treinta minutos.
2. La intercesión del líder por los
miembros de su grupo celular. Aquellos que oran a diario por los miembros de su
célula tienen mayores probabilidades de multiplicar sus grupos.
3. El líder que pasa tiempo con Dios para
prepararse para la reunión celular. Pasar tiempo con Dios para preparar el
corazón para una reunión celular es más importante que preparar la lección.
4. El establecimiento de metas. Un líder
que no logra establecer metas que los miembros puedan recordar tiene
aproximadamente un 50% de probabilidades de multiplicar su grupo celular. El
establecimiento de metas hace que ese porcentaje aumente.
5. Los líderes celulares que establecen
metas específicas para dar origen a otro grupo multiplican sus grupos, de
manera constante, con mayor frecuencia que aquellos que no establecen dichas
metas.
6. Los líderes celulares que se sienten
mejor capacitados multiplican sus grupos celulares con mayor rapidez. Sin
embargo, la capacitación no es tan importante como la vida de oración y la
orientación hacia los objetivos.
7. Los líderes que establecen contacto con
cinco a siete personas nuevas por mes tienen un ochenta por ciento de
probabilidades de multiplicar su grupo celular. Cuando un líder visita solo a
una o tres personas por mes, las probabilidades se reducen. Los líderes que
visitan a ocho o más personas por mes multiplican su grupo celular el doble de
rápido que aquellos que visitan solo a una o dos personas.
8. Los líderes de grupos celulares que animan
a sus miembros a invitar a visitantes duplican su capacidad para multiplicar
sus grupos.
9. Existe una relación directa entre el
número de visitantes en el grupo y el número de veces que un líder multiplica
su grupo.
10. Los grupos celulares que realizan reuniones
sociales se multiplican el doble de rápido que aquellos que no realizan
ninguna.
11. Los líderes que capacitan a otros duplican su
capacidad de multiplicación celular.
12. Nivel de cuidado pastoral. Las visitas
continuas del líder a los miembros de la célula ayudan a consolidar el grupo.
COMO LIDEREAR UN GRUPO CELULAR EXITOSO: ENFÓQUESE
EN LA ESTRUCTURA, LA PARTICIPACIÓN Y EL CRECIMIENTO
ESTRUCTURA DE LAS REUNIONES:
1. Siga un plan claro y paso a paso para
las reuniones. Esto incluye oración, diálogo y comunión para crear un ambiente
acogedor.
2. Utilice recursos que proporcionen
pautas para reuniones eficaces, asegurando que cada sesión tenga un propósito y
una dirección.
PARTICIPACIÓN DE LOS MIEMBROS:
1. Fomente la participación promoviendo una
atmósfera en la que los miembros se sientan valorados y escuchados. Los grandes
líderes escuchan y facilitan las conversaciones de manera eficaz.
2. Implemente actividades que promuevan la
interacción y la conexión entre los miembros.
ESTRATEGIAS DE CRECIMIENTO:
1. Evalúe regularmente la dinámica del
grupo y busque formas de multiplicarlo o expandirlo. Los esfuerzos constantes
en la evangelización y la invitación a nuevos miembros pueden conducir al
crecimiento.
2. Establezca metas claras para el grupo,
centrándose en el desarrollo espiritual y en el impacto comunitario.

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