About Me

My photo
EDUCATION: Holt High School, Holt Mich., Lansing Community College, Southwestern Theological Seminary, National Apostolic Bible College. MINISTERIAL EXPERIENCE:61 years of pastoral experience, 11 churches in Arizona, New Mexico and Florida. Missionary work in Costa Rica. Bishop of the Districts of New Mexico and Florida for the Apostolic Assembly. Taught at the Apostolic Bible College of Florida and the Apostolic Bible College of Arizona. Served as President of the Florida Apostolic Bible College. Served as Secretary of Education in Arizona and New Mexico.EDUCACIÓN:Holt High School, Holt Michigan, Lansing Community College, Seminario Teológico Southwestern, Colegio Bíblico Nacional. EXPERIENCIA MINISTERIAL:51 años de experiencia pastoral, 11 iglesias en los estados de Arizona, Nuevo México y la Florida. Trabajo misionera en Costa Rica. Obispo de la Asamblea Apostólica en los distritos de Nuevo México y La Florida. He enseñado en el Colegio Bíblico Apostólico de la Florida y el Colegio Bíblico Apostólico de Arizona. Presidente del Colegio Bíblico de la Florida. Secretario de Educación en los distritos de Nuevo México y Arizona.

Tuesday, January 10, 2023

OLVIDANDO LO QUE QUEDA ATRÁS

“Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús.” (Filipenses 3:13-14)

El mes de enero recibe su nombre del dios romano, Janus el dios de los comienzos. Se le simbolizaba como un hombre con dos caras, una mirando atrás, y la otra adelante.

En este día hay unos que tienen problemas acerca de mirar adelante, porque siguen mirando atrás, viviendo en los errores del pasado. Su perspectiva del futuro esta entenebrecida, y su entusiasmo, paralizado. Pero de nada vale lamentar lo irrecuperable. La historia se irá repitiendo  si nos mantenemos deprimidos por fracasos de este año, o continuamos quejándonos de las injusticias sufridas durante los últimos doce meses. No se gana nada lamentándose el pasado.

En este Nuevo Año, corrige lo que necesita corrección y luego, “Olvidando ciertamente lo que queda atrás”, prosigue a la meta con la esperanza y confianza en Dios.

No tengamos dos caras, como el dios romano de los comienzos. Más bien, con la mirada al frente, lancémonos adelante al 2023 con esperanza y gozo.   

 

 

FORGETTING THOSE THINGS WHICH ARE BEHIND

“Brethren, I count not myself to have apprehended: but this one thing I do, forgetting those things which are behind, and reaching forth unto those things which are before, I press toward the mark for the prize of the high calling of God in Christ Jesus.” (Philippians 3:12-14)

The month of January receives its name from the roman god Janus, the god of beginnings. He was symbolized as a man with two faces, one looking behind, and the other one looking ahead.

There are some today that have a problem with looking ahead, because they keep looking behind, living in the errors of the past. Their perspective of the future is clouded, and their enthusiasm is paralyzed. But it is of no value to grieve over that which is irrecoverable. The story will repeat itself if we remain depressed by the defeats of this year, or if we keep on complaining about the injustices suffered during the last twelve months. Nothing is gained by complaining about the past.

In this New Year, let us correct that which needs correction and then, “Forgetting those things which are behind”, and press on toward the goal with hope and confidence in God.

Let's not have two faces, as the roman god of beginnings. Rather, with our sights set on 2023, let us move forward with hope and joy.

 

Monday, January 2, 2023

ENSÉÑANOS A CONTAR NUESTROS DÍAS

“Enséñanos de tal modo a contar nuestros días, Que traigamos al corazón sabiduría.”(Salmos 90:12)

Si alguien le diera la suma de 87,000.00 dólares, ¿qué haría usted con ello? Hay probablemente muchas cosas que usted compraría y haría con ello. Pero, te dices, "nadie mi va a darme esa cantidad de dinero". Probablemente que no, pero si habrá algo dado a usted este año que el dinero no puede comprar, tiempo. Así es. En 2023, Dios dará a todos nosotros 87,000 horas o 5, 256,000 minutos para utilizar.

¿Cómo pasará usted este tiempo? Usted lo puede usarlo sabiamente, usarlo todo en usted mismo o dar parte de este tiempo a tu prójimo o a Dios en el servicio. Tal vez no seamos ricos en términos de dólares, pero una cosa que tendremos todos en común son las horas de 2023. ¿Cómo va pasará usted este tiempo? Recuerde, tendremos que dar todos cuenta a Dios en cuanto a lo que hicimos con el tiempo que él nos dio este año. 

Contar es la primera cosa que se aprende en la vida y de las primeras que se ensenan al niño. Contar bien nuestros días es cosa que debemos procurar con empeño; pero pocos aprenden a hacerlo. De contar bien depende la vida y el destino.  

Nuestros días son nuestro tesoro. Es la posesión de que depende todo. Sin embargo, se cuenta con más afán el dinero. Son pocos los días que Dios nos da por eso tenemos que usarlos sabiamente. No se pueden recobrar los días perdidos. El dinero se puede recobrar, pero los días jamás. Nuestro carácter, el éxito y nuestra eternidad dependen de su uso. Recordemos, que Dios nos va a pedir cuenta de ellos. ¿Cómo lo daremos se no la llevamos?

¿Cómo es como unos los cuentan? Unos los cuentan por números. Estos nos dicen si se aprovechan. Muchos días sin provecho nada valen. Otros los cuentan por los placeres. La vida es para gozarla pero si el placer es su único fin que perdida. Hay unos que los cuentan por cuantas riquezas acumulan. Unos los cuentan por sus aflicciones, pero de qué sirve sufrir si en esa escuela no aprendemos nada. La vida no consiste en que tanto duramos, sino en que es lo que hacemos con nuestros días. La vida verdadera no es aquella que se mide en términos de años sino de aprovechamientos.

¿Cómo es que Dios quiere que los contemos? El quiere que los contemos por las bendiciones que El nos da cada día. Muchos las olvidan o las menosprecian. El Señor quiere que aprovechemos las oportunidades de hacer bien y servirle. Algunos solo piensan en las oportunidades de enriquecerse o de gozarse. Dios también espera que los contemos por nuestro crecimiento espiritual.

Hay sabiduría que adquiere en contar los días de la manera que Dios nos quiere. Uno aprende amar y servir. Aprende a no dejar que se pierda su tiempo y aprovechar sus oportunidades. Pero sobre todo, aprende estar siempre contento. ¡Que Dios nos enseñe a contar los como en Su presencia!     

TEACH US TO NUMBER OUR DAYS

 

“So teach us to number our days, that we may apply our hearts unto wisdom.” (Psalm 90:12) 

If someone were to give you the sum of $87,000.00 what would you do with it? There are probably many things you would buy and do with it. But, you say to yourself, “no one’s going to give me that amount of money.” No, they probably won’t but, there will be something given to you this year that money cannot buy, time. That’s right. In 2023, God will give us all 87,000 hours or 5,256,000 minutes to use.

How will you spend this time? You can spend it wisely, spend it all on yourself, or give some to your fellow man or to God in service. We may not be wealthy in terms of dollars and cents, but the one thing we will all have in common are the hours of 2023. How are you going to spend this time? Remember, we will all have to give an account to God as to what we did with the time he gave us this year.

Counting is the first thing that is learned in life and one of the first things that is taught to a child. To count well our days is something that we must do with determination; but few learn how to do it. Our life and destiny depends on us counting well.

Our days are our treasure. It is the possession on which everything depends on. Nevertheless, money is counted with more zeal. Few are the days that God gives to us, that is why we have to use them wisely. The days that we waste cannot be recovered. Money can be recovered, but wasted days can never be recovered. Our character, our success and our eternity depend on their use. Let's remember, that God is going to ask an account of us for them. How will we give an account of them if we are carless with what we do with them?

Counting tell us if we have benefited from them. Many days without benefit are worthless. Others count them by the pleasures they enjoy. Life is intended to be enjoy, but if pleasure is your only sole purpose what a waste. There are some that count them by all the wealth they accumulate. Some count them by their afflictions, but what good does suffering serve if in this school we do not learn anything. Life does not consist of how long we live, but what we do with our days. True life is not the one that is measured in terms of years but of use.

How does God want us to count them? He wants us to count them by the blessings that He gives us every day. Many forget them or take them for granite. The Lord wants us to make use of the opportunities to do good and to serve Him. Some only think about the opportunities to prosper or to enjoy themselves. God also expects us to count them by our spiritual growth.

There is wisdom to be acquired in counting the days in the way that God wants us to. We learn to love and to serve. We learn not to waste our time and to make use of our opportunities. But especially, we learn to be always happy. Let's pray that God teaches us to count them as in His presence!

 

Friday, September 30, 2022

¿QUIERE RENDIRSE?

 Al oírlas, muchos de sus discípulos dijeron: Dura es esta palabra; ¿quién la puede oír? Sabiendo Jesús en sí mismo que sus discípulos murmuraban de esto, les dijo: ¿Esto os ofende?... Desde entonces muchos de sus discípulos volvieron atrás, y ya no andaban con él. Dijo entonces Jesús a los doce: ¿Queréis acaso iros también vosotros? Le respondió Simón Pedro: Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna.” Juan 6:60-68

La peregrinación de la vida está lejos de ser fácil. Hay todo clases de sacrificios, tropiezos y dificultades que hacen que nuestro viaje sea difícil. Hay tiempos cuando nuestra caminata parece demasiado difícil de soportar; “me rindo,” queremos decir. Las palabras de la fe cristiana para esta circunstancia son articuladas en este diálogo entre Jesús y sus discípulos que se centran sobre las severas exigencias y la dificultad de Sus enseñanzas.

Algunos de sus discípulos expresaron sus sentimientos, “Esta enseñanza es demasiado fuerte. ¿Quién puede aceptarlo?” sus murmuraciones tuvo que ver no sólo con sus enseñanzas, sino también con su frustración en el manejo de los desafíos de la vida en general. Sabiendo de su malestar, Jesús se dirigió a Sus discípulos preguntándoles simplemente, “¿Le hace esto querer rendirse?” Varios de ellos ya se habían ido. Jesús entonces les pregunta, “¿Y vos, también quieren irse?” Había un verdadero tirón en la dirección de rendirse. ¿Quién sabe cuántas veces Sus discípulos tuvieron que tratar con sentimientos de frustración? Rindiéndose, era una opción atractiva.

Para poder entender mejor el contexto de esta porción, vamos a lo que dijo el Señor en otra ocasión; “Entonces respondiendo Pedro, le dijo: He aquí, nosotros lo hemos dejado todo, y te hemos seguido; ¿qué, pues, tendremos? Y Jesús les dijo: De cierto os digo que en la regeneración, cuando el Hijo del Hombre se siente en el trono de su gloria, vosotros que me habéis seguido también os sentaréis sobre doce tronos, para juzgar a las doce tribus de Israel. Y cualquiera que haya dejado casas, o hermanos, o hermanas, o padre, o madre, o mujer, o hijos, o tierras, por mi nombre, recibirá cien veces más, y heredará la vida eterna” (Mato 19:27-29). Pedro le dice al Señor; “Nosotros hemos dejado todo, ¿Qué nos va a tocar?” Yo creo que esta pregunta es una que nos ocupa a todos, hay vez en cuando.

Parece que le ponemos más importancia en lo que nos va a tocar que en la generosidad y la bondad del Señor para con nosotros. La cuestión de las recompensas y lo que vamos a recibir, ¡parece que nos estorba! El Señor les responde, “Mi van ayudar a juzgar a las doce tribus de Israel.” Yo creo que el Señor está diciendo, “¿Porque me presentan cuentas?” “¿Tienen miedo ustedes de perder, o que no van a ganar nada?” “¡Creen que después de la jornada los voy a dejar sin nada!” Queridos hermanos hay siempre recordar y entender que lo que hacemos para el Señor no es en vano.

Nuestra relación con Dios no es cuestión de contabilidad, ¡que nos debe El Señor! El es más amplio que esto, porque no hay limite a Su generosidad y bondad. Después de todo, ¿con que nos va premiar el Señor? ¡Con la vida eterna!

La respuesta no estaba en dándole la espalda, pero en acercarse a Jesús que los discípulos encontraron su equilibrio otra vez. Pedro contestó la pregunta del Señor sobre rendirse diciendo: Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna. Consciente que las cuestiones no fueron solucionadas, ni simplificadas, Pedro rechazó retirarse y los demás estuvieron de acuerdo. Ellos mantuvieron su lealtad a Dios.

 

DO YOU WANT TO GIVE UP?

“Many therefore of his disciples, when they had heard this, said, This is an hard saying; who can hear it? When Jesus knew in himself that his disciples murmured at it, he said unto them, Doth this offend you?... From that time many of his disciples went back, and walked no more with him. Then said Jesus unto the twelve, Will ye also go away? Then Simon Peter answered him, Lord, to whom shall we go? thou hast the words of eternal life.” John 6:60-68

Life’s pilgrimage is far from easy. There are all sorts of sacrifices, stumbling blocks, and hardships that make our journey hard. There are times when our journey seems too difficult to endure; “I give up,” we want to say. The words of Christian faith for this circumstance are articulated in this dialogue between Jesus and his disciples centering upon the severe demands and difficulty of His teachings.

Some of his disciples expressed their feelings, “This teaching is too hard. Who can accept it?” Their grumbling had to do not only with His teachings but also with their frustration in handling life’s challenges in general. Knowing of their unrest, Jesus addressed His disciples by asking them simply, “Does this make you want to give up?” A number of them did give up. Jesus then asks, “And you, would you also like to leave?” There was a real pull in the direction of quitting. Who knows how many times His disciples had to deal with feelings of frustration? Giving up, was an enticing option.

To be able to understand better the context of this portion, we go to what the Lord said on another occasion; “Then Peter said to him, “We’ve given up everything to follow you. What will we get out of it?”Jesus replied, “I assure you that when the world is made new and the Son of Man sits upon his glorious throne, you who have been my followers will also sit on twelve thrones, judging the twelve tribes of Israel.  And everyone who has given up houses or brothers or sisters or father or mother or children or property, for my sake, will receive a hundred times as much in return and will inherit eternal life. (Matthew 19:27-29). Peter said to the Lord; “We have left everything: what are we going to get?” I believe that this question is one that occupies all of us, every now and then.

It seems that we place more importance on what we are going to receive instead of the generosity and kindness of the Lord towards us. The question of the rewards and what we are going to receive seems to hinder us! The Lord answers them, “You’re going to help me judge the twelve tribes of Israel.” I believe that the Lord is saying: “Why are you presenting me with a bill?”  “Are you afraid of losing, or that you are not going to gain anything?” “Do you believe that after the journey I'm going to leave you with nothing?” Dear brother we should always remember and understand that what we do for the Lord is not in vain.

Our relation with God is not a question of accounting, what does the Lord owe us? He is much greater than this because there is no limit to His generosity and kindness. After everything, with what is the Lord going to reward us? With eternal life!

It was not in turning away, but in drawing closer to Jesus that the disciples found their footing once again. Peter answered Jesus’ question about quitting by saying: “Lord, to whom shall we go? You have the words of eternal life.” Aware that the issues were not solved nor simplified, Peter refused to withdraw and the others agreed. They maintained their allegiance to God.

 

Saturday, September 24, 2022

LA FE DE NUESTROS PADRES


 “Escucha, pueblo mío, mi ley; inclinad vuestro oído a las palabras de mi boca. Abriré mi boca en proverbios; hablaré cosas escondidas desde tiempos antiguos, las cuales hemos oído y entendido; que nuestros padres nos las contaron. No las encubriremos a sus hijos, contando a la generación venidera las alabanzas de Jehová, y su potencia, y las maravillas que hizo. El estableció testimonio en Jacob, y puso ley en Israel, la cual mandó a nuestros padres que la notificasen a sus hijos; para que lo sepa la generación venidera, y los hijos que nacerán; y los que se levantarán lo cuenten a sus hijos, a fin de que pongan en Dios su confianza, y no se olviden de las obras de Dios; que guarden sus mandamientos, y no sean como sus padres, generación contumaz y rebelde; generación que no dispuso su corazón, ni fue fiel para con Dios su espíritu.” (Salmo 78:1-8)

Se ha dicho que:

1. Hubo una generación que vio y experimentó el movimiento de Dios. (Primera generación)

2. Entonces hubo una generación que vio el movimiento de Dios, pero no experimentó el movimiento de Dios. (Segunda generación)

3. Entonces hubo una generación que ni vio, ni experimentó el movimiento de Dios. (Tercera generación)

Otra manera de decir la misma cosa es la siguiente:

1. La primera generación conoció al Señor de la obra.

2. La segunda generación conoció la obra del Señor.

3. La tercera generación no conoció ni al Señor de la obra o la obra del Señor.

Lo que se describe aquí es un ciclo

Si examinamos cuidadosamente la vida de Abraham, descubriremos que él necesitó un cambio drástico en su vida. Dios necesito que hacer un poco de trabajo en él antes de que él fuera capaz de ser la cabeza terrenal de un plan nuevo de Dios. Él tenía que ser un hombre de poder y fuerza. El necesitaba tener un encuentro poderos con Dios para lograr esto, y lo tuvo. Entonces, simbólico como un nuevo principio y un nuevo destino como “el padre de muchas naciones,” Dios cambió su nombre a "Abraham". 

El hijo de Abraham, Isaac, por otra parte, no tenía ninguna necesidad por que cambiar. Él creció en medio de un avivamiento. Él tuvo todas las bendiciones pasadas a él de Abraham, la primera generación. Todo que él tuvo que hacer era sostienen el avivamiento a través de la oración, pero él no pudo hacerlo.

Fue porque Isaac dejó de sostener el avivamiento a través de la oración que su hijo, Jacob, necesitó un encuentro de poder. Por lo tanto, la tercera generación se hace la más crucial porque esta gente inaugurará la próxima generación, la generación que comenzará el ciclo de nuevo.

Queda en este asunto una última cosa significante que consideremos. José, la cuarta generación, la generación de avivamiento. Creo que Dios quiere que volvamos a preocuparnos con la salvación de nuestros vecinos y el mundo. Esto nos haría depender en la oración otra vez.

Dios sabe como devolver a su iglesia al lugar donde dependemos de Él otra vez. Él sabe como forzarnos a nuestras rodillas en oración. Él anhela un pueblo que pase tiempo con él nuevamente en Él la oración.

Creo que el mundo está buscando algo diferente. Sin embargo, si no volvemos a ser un pueblo que celosamente busca a Dios, nunca tendremos ese algo diferente para ofrecerles.