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EDUCATION: Holt High School, Holt Mich., Lansing Community College, Southwestern Theological Seminary, National Apostolic Bible College. MINISTERIAL EXPERIENCE:61 years of pastoral experience, 11 churches in Arizona, New Mexico and Florida. Missionary work in Costa Rica. Bishop of the Districts of New Mexico and Florida for the Apostolic Assembly. Taught at the Apostolic Bible College of Florida and the Apostolic Bible College of Arizona. Served as President of the Florida Apostolic Bible College. Served as Secretary of Education in Arizona and New Mexico.EDUCACIÓN:Holt High School, Holt Michigan, Lansing Community College, Seminario Teológico Southwestern, Colegio Bíblico Nacional. EXPERIENCIA MINISTERIAL:51 años de experiencia pastoral, 11 iglesias en los estados de Arizona, Nuevo México y la Florida. Trabajo misionera en Costa Rica. Obispo de la Asamblea Apostólica en los distritos de Nuevo México y La Florida. He enseñado en el Colegio Bíblico Apostólico de la Florida y el Colegio Bíblico Apostólico de Arizona. Presidente del Colegio Bíblico de la Florida. Secretario de Educación en los distritos de Nuevo México y Arizona.

Monday, April 21, 2025

EL DIOS DE LAS SEGUNDAS OPORTUNIDADES


Lucas 15: 11-24, I Juan 1:9

No todos los días tenemos una segunda oportunidad, la mayoría de las veces estamos contentos de tener la primera. Dios no es solo el Dios de las segundas oportunidades; él es el Dios de las nuevas oportunidades. Esto es una buena noticia, ya que la mayoría de nosotros desperdiciamos las segundas oportunidades.

Una de los aspectos asombrosos del carácter de Dios es su increíble paciencia con nosotros. El Salmo 86:15 lo expresa bien: “Mas tú, Señor, eres un Dios misericordioso y clemente, lento para la ira y grande en misericordia y fidelidad”. Miqueas 7:18 dice: “¿Qué Dios como tú, que perdona la iniquidad y pasa por alto la transgresión del remanente de su heredad? No retiene para siempre su enojo, porque se deleita en la misericordia”.

La Biblia está llena de personas que recibieron segundas oportunidades, e incluso terceras y cuartas: Pedro, Jonás, Marcos, Sansón, David y otros. Todos ellos trofeos de la gracia de Dios.

Así como Dios es paciente y perdonador, quiere que seamos pacientes y perdonadores con los demás. "Por tanto, como escogidos de Dios, santos y amados, revístanse de entrañable compasión, bondad, humildad, mansedumbre y paciencia" (Colosenses 3:12).

Él nos da segundas oportunidades, y debemos dar lo mismo a los demás. Jesús da una severa advertencia a quienes se niegan a perdonar, diciendo “que si no perdonamos a los demás, Dios no nos perdonará” (Mateo 6:15, Efesios 4:32, Colosenses 3:13, Proverbios 19:11). Si alguien está verdaderamente arrepentido, entonces estamos obligados a perdonar (Mateo 18:21-22).

Ofrecer perdón no es lo mismo que reconciliarse. A muchas personas les cuesta encontrar el equilibrio entre mostrar misericordia y permitir que una persona dañosa siga haciéndonos daño. Debemos estar dispuestos a perdonar a todo aquel que nos hace daño, así como Jesús nos perdona. Pero, cuando alguien continúa violando los límites de otra persona sin arrepentirse, una persona sabia aprende a establecer límites más firmes. Si un hombre te ha golpeado repetidamente en la cara, puedes ofrecerle perdón; pero mantengas alejado hasta que demuestre con el tiempo que ha cambiado.

Darle a alguien una segunda oportunidad significa darle otra oportunidad para ganarse nuestra confianza. Pero eso no significa que olvidemos al instante lo que la experiencia nos ha enseñado. La confianza se gana con el tiempo, y somos insensatos si la damos prematuramente. Podemos tener un corazón amoroso y perdonador que también practique una sabia custodia de nuestras vidas.

Cuando hemos ofendido a alguien, no tenemos derecho a exigir otra oportunidad. Pero debemos esforzarnos por ganar otra mediante una demostración continua de arrepentimiento y cambio.

Incluso Dios tiene un límite para el perdón. En Romanos 1:18-32, el apóstol Pablo nos advierte lo que sucede cuando continuamos menospreciando la paciencia de Dios y rechazando su llamado al arrepentimiento.

En tres ocasiones, aparece la frase "Dios los entregó". Cuando insistimos en vivir como queremos en lugar de como Dios quiere, Él nos lo permite. Finalmente, cuando nuestro corazón se endurece contra Él, nos deja ir. Nos entrega a una mente reprobada, una que ya no puede buscar a Dios. En ese momento, el pecado se convierte en nuestro dios.

Puede llegar un momento en una relación humana en que ocurra lo mismo: cuando se ofrece el perdón y la restauración es posible, pero una de las partes se niega a arrepentirse y rechaza todos los esfuerzos de reconciliación. Quizás sea el momento de terminar esa relación. Las segundas oportunidades ya no funcionan. Terminar una relación es el último recurso, pero a veces es necesario (Mateo 18:17).

Dios hace todo lo posible para atraernos al arrepentimiento, ofreciéndonos perdón y segundas oportunidades (II Pedro 3:9). Pero si continuamos rechazándolo, la oferta se retira y, al morir, ya no hay más oportunidades (Hebreos 9:27). La gracia de Dios es nuestro modelo. Podemos ofrecer segundas oportunidades a otros hasta que una relación sana ya no sea posible.

THE GOD OF SECOND CHANCES


Luke 15: 11-24, I John 1:9

It’s not every day that you get a second chance, most of the time we are glad to get a first one. God is not only the God of second chances; He is the God of another chance. This is good news because most of us mess up the second chance fairly quickly. One of the amazing features of God’s character is His incredible patience with us. Psalm 86:15 says it well: "But you, O Lord, are a God merciful and gracious, slow to anger and abounding in steadfast love and faithfulness." Micah 7:18 says, "Who is a God like you, pardoning iniquity and passing over transgression for the remnant of his inheritance? He does not retain his anger forever, because he delights in steadfast love." The Bible is full of people who received second chances, and even third and fourth chances: Peter, Jonah, Mark, Samson, David, and others.

Just as God is patient and forgiving, He wants His children to be patient with and forgiving of others. "Therefore, as God’s chosen people, holy and dearly loved, clothe yourselves with compassion, kindness, humility, gentleness and patience" (Colossians 3:12). He gives us second chances, and we must give the same to others. Jesus gives a stern warning to those who refuse to forgive, saying that if we will not forgive others, God will not forgive us (Matthew 6:1, Ephesians 4:32, Colossians 3:13, Proverbs 19:11). If someone is truly repentant, then we are obligated to forgive (Matthew 18:21-21).

Offering forgiveness is not the same thing as reconciliation. Many people struggle to find the balance between showing mercy and enabling a harmful person to continue harming. We should be willing to forgive everyone who wrongs us, just as Jesus forgives us. But, when someone continues to unrepentantly violate another person’s boundaries, a wise person learns to set firmer boundaries. If a man has repeatedly punched you in the face, you can offer to forgive him; but you don’t stand within arm’s distance until he has proved over time that he has changed.

Giving someone a second chance means we give him another chance to earn our trust. But that does not mean we instantly forget what experience has taught us. Trust must be earned over time, and we are foolish if we give trust prematurely. We can have a loving and forgiving heart that also practices wise guardianship over our lives.

When we have wronged someone, we have no right to demand another chance. But we should work to earn another chance by continued demonstration of repentance and change.

Even God has a limit on forgiveness. In Romans 1:18-32, the apostle Paul warns us what happens when we continue to spurn God’s patience and reject His call to repentance. Three different times, the phrase "God turned them over" appears. When we insist on running our lives the way we want rather than the way God wants, He lets us. Eventually, when our hearts are hardened against Him, He lets us go. He turns us over to a reprobate mind, one that can no longer seek God. At that point, sin has become our god.

There may come a time in a human relationship when the same thing has occurred, when forgiveness has been offered and restoration made possible, but one party refuses to repent and rejects all efforts to reconcile. It may be time to end that relationship. Second chances are no longer working. Ending a relationship is a last resort, but sometimes it must be done (Matthew 18:17).

God does everything possible to draw us to repentance, offering forgiveness and second chances (II Peter 3:9). But if we continue to reject Him, the offer is withdrawn and, at death, there are no more chances (Hebrews 9:27). God’s grace is our model. We can offer second chances to others until a healthy relationship is no longer possible.

Friday, April 18, 2025

¿POR QUÉ DOBLÓ JESÚS EL SUDARIO?


¿Por qué dobló Jesús el sudario de lino después de su resurrección?

El Evangelio de Juan (20:7) nos dice que el sudario, que se colocó sobre el rostro de Jesús, no fue simplemente tirado a un lado como las vendas. La Biblia dedica un versículo entero a decirnos que el sudario estaba cuidadosamente doblado y colocado aparte de las vendas.

Temprano el domingo por la mañana, cuando aún estaba oscuro, María Magdalena fue al sepulcro y vio que la piedra había sido removida. Corrió y encontró a Simón Pedro y al otro discípulo, aquel a quien Jesús amaba. Les dijo: “¡Se han llevado el cuerpo del Señor del sepulcro y no sé dónde lo han puesto!”

Pedro y el otro discípulo corrieron al sepulcro para ver. El otro discípulo corrió más rápido que Pedro y llegó primero. Se agachó, miró dentro y vio el sudario allí, pero no entró. Entonces llegó Simón Pedro y entró. También notó las vendas de lino allí, mientras que el sudario que había cubierto la cabeza de Jesús estaba doblado y a un lado.

¿Era importante? ¡Por supuesto! ¿De verdad es significativo? ¡Sí! Para comprender el significado de la servilleta doblada, hay que comprender un poco la tradición hebrea de aquella época. La servilleta doblada se relacionaba con el Amo y el Siervo, y todo sirviente judío conocía esta tradición.

Cuando el sirviente ponía la mesa para su amo, se aseguraba de que estuviera exactamente como su amo la quería. La mesa estaba perfectamente servida, y entonces el sirviente esperaba, oculto a la vista, hasta que su amo terminara de comer, sin atreverse a tocarla hasta que terminara.

Si el amo terminaba de comer, se levantaba de la mesa, se limpiaba los dedos y la boca y hacía una bola con la servilleta y la tiraba sobre la mesa. El sirviente entonces sabía que debía recoger la mesa. La servilleta arrugada significaba: “He terminado”.

Pero si el amo se levantaba de la mesa, doblaba su servilleta y la ponía junto a su plato, el sirviente no se atrevería a tocar la mesa, porque la servilleta doblada significaba: "¡Vuelvo!"

¡¡ÉL ESTÁ REGRESANDO!!

Why Did Jesus Fold the Napkin?

Why did Jesus fold the linen burial cloth after His resurrection?

The Gospel of John (20:7) tells us that the napkin, which was placed over the face of Jesus, was not just thrown aside like the grave clothes. The Bible takes an entire verse to tell us that the napkin was neatly folded, and was placed separate from the grave clothes.

 Early Sunday morning, while it was still dark, Mary Magdalene came to the tomb and found that the stone had been rolled away from the entrance.  She ran and found Simon Peter and the other disciple, the one whom Jesus loved. She said, “They have taken the Lord's body out of the tomb, and I don't know where they have put him!”

Peter and the other disciple ran to the tomb to see. The other disciple outran Peter and got there first. He stooped and looked in and saw the linen cloth lying there, but he didn’t go in. Then Simon Peter arrived and went inside. He also noticed the linen wrappings lying there, while the cloth that had covered Jesus' head was folded up and lying to the side.

Was that important? Absolutely! Is it really significant? Yes! In order to understand the significance of the folded napkin, you have to understand a little bit about Hebrew tradition of that day. The folded napkin had to do with the Master and Servant, and every Jewish servant knew this tradition.

When the servant set the table for the master, he made sure that it was exactly the way the master wanted it. The table was furnished perfectly, and then the servant would wait, just out of sight, until the master had finished eating, and the servant would not dare touch that table, until the master was finished.

Now, if the master was done eating, he would rise from the table, wipe his fingers, his mouth, and clean his beard, and would wad up that napkin and toss it onto the table. The servant would then know to clear the table. The wadded napkin meant, “I'm done.”

But if the master got up from the table, and folded his napkin, and laid it beside his plate, the servant would not dare touch the table, because the folded napkin meant, “I'm coming back!”

 HE IS COMING BACK!!!

 

Thursday, April 17, 2025

NO ESTA AQUI, HA RESUCITADO

 

Mateo 28:1-6

¡No está aquí, ha resucitado! Estas siete palabras declaran la más importante verdad en toda la Biblia. Preguntaría, “¿Podía cualquier verdad ser más importante que la verdad del nacimiento virginal de Cristo? ¿O, la verdad de la cruz del Calvario? ¿O los milagros que Cristo hizo, como sanar los enfermos, dar la vista a los ciegos, y resucitando los muertos?” ¡Si! ¡Porque, no importa lo que hizo Jesús, o quien era, si la muerte lo podría haber detenido en la tumba, todo lo demás hubiera sido en vano!

La cruz y la resurrección de Jesús son inseparables, van mano a mano, el uno demanda el otro. Si Jesús no hubiera muerto no hubiera por supuesto ninguna resurrección, por lo tanto no hubiera fe, ninguna salvación, ninguna creación nueva; pero se no hubiera conquistado la muerte, el infierno, y la tumba, Su muerte hubiera sido en vano. ¡Por lo tanto esos quien niegan Su resurrección mas vale que nieguen que fue crucificado!

El diablo hizo todo en su poder para impedir que Jesús fuera a la cruz. El sabia que se Jesús llegara al Calvario, Su  muerte en la cruz traería eventualmente la caída de su reino. Satanás reúno todas las fuerzas del infierno, en un intento extremo de destruir a Jesús antes que llegara al la cruz, pero la Biblia nos dice en Colosenses 2:15 que Jesús “despojando a los principados y a las potestades, los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en la cruz. Cuando Jesús oró en el jardín de Getsemaní, Él vio todas las fuerzas del infierno aliados juntos para aplastarlo; pero un ángel fue enviado a Él para fortalecerlo y gano una gran victoria, haciendo del infierno y sus demonios un espectáculo publico.

El diablo trato de matar a Jesús cuando fue azotado por los romanos, pero no lo logro. Trato de matarlo bajo el peso de la cruz y falló. ¡Jesús vino al mundo para morir en la cruz, y ni el diablo y todas las fuerzas del infierno iban a impedírselo! Aun, después que había llegado a la cruz y había muerto allí, ellos pensaron que podían detenerlo en la tumba por poniendo una piedra pesada en frente de la entrada, sellándola con el sello imperial de Roma, y poniendo una guardia romana enfrente de ella. Pero ellos no habían tomado en cuenta el poder de Dios y el hecho que no era posible que la muerte Lo detuviera porque Él era Dios mismo manifestado en la carne como dice San Juan 1:14; “Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros.”

¡No era posible que la muerte detuviera a Jesús! La muerte es el resultado del pecado, “Porque la paga del pecado es muerte” dice Romanos 6:23, “y el pecado, siendo consumado, da a luz la muerte” dice Santiago 1:15, pero Jesús no pecó; no había pecado en Él. Por tanto la muerte no tenía ningún derecho a Jesús. Jesús no murió como muere un mortal; Él no murió una muerte “natural.” Él entrego su vida por su propia voluntad, para volverla a tomar. El dijo en San Juan 10:17-18: “Yo pongo mi vida, para volverla a tomar. Nadie me la quita, sino que yo de mí mismo la pongo. Tengo poder para ponerla, y tengo poder para volverla a tomar.” Jesús es vida, y es imposible que la muerte retenga la vida. Él dijo en San Juan 11:25: “Yo soy la resurrección y la vida.” Él tomo un cuerpo para poder morir, dar Su vida, y mediante la muerte hacer posible la vida eterna a todos los que creen en Él, San Juan 3:16: “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.

¡Ningún hombre mato a Jesús! Es cierto que los hombres demandaron Su muerte, los hombres lo arrestaron y lo condenaron, y las manos de hombres lo clavaron en la cruz, pero no os engañéis, amigo, ¡el hombre no le quito la vida! Jesús era Dios manifestado en la carne, y Dios no puede morir ni puede ser matado.

Pilato dio el cuerpo muerto de Jesús a Nicodemo y a José de Arimatea. Ellos bajaron el cuerpo de la cruz y lo pusieron en la tumba nueva de José, ¡pero no era posible que la corrupción destruirá Su cuerpo, y al tercer día después de Su entierro Jesús salio fuera de la tumba en el mismo cuerpo que Nicodemo y José habían puesto en la tumba! Si Él no hubiera resucitado corporalmente no hubiera ganado la victoria total sobre la muerte.

Sin Su resurrección corporal Él hubiera ganado solamente una victoria parcial sobre la muerte. Pero, Él si resucito corporalmente, y la Palabra de Dios declara: Y cuando esto corruptible se haya vestido de incorrupción, y esto mortal se haya vestido de inmortalidad, entonces se cumplirá la palabra que está escrita: Sorbida es la muerte en victoria. ¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón? ¿Dónde, oh sepulcro, tu victoria? ya que el aguijón de la muerte es el pecado, y el poder del pecado, la ley. Mas gracias sean dadas a Dios, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo” (I Corintios 15:54-57).

Gracias a Dios que Él no se detuvo antes que ganar victoria total sobre el mundo, la carne, y el diablo, la muerte, el infierno, y la tumba. Tomo un cuerpo que era capaz de morir y en ese cuerpo Él murió y resucito. Su resurrección corporal es la garantía que conquisto todo lo que Él vino a conquistar, y Él ahora retiene las llaves del infernó y de la muerte. “yo soy el primero y el último; y el que vivo, y estuve muerto; mas he aquí que vivo por los siglos de los siglos, amén. Y tengo las llaves de la muerte y del Hades” (Apocalipsis 1:17-18).

Que todos los muertos van a ser resucitados a vida es enseñado en las escrituras, De cierto, de cierto os digo: Viene la hora, y ahora es, cuando los muertos oirán la voz del Hijo de Dios; y los que la oyeren vivirán. Porque como el Padre tiene vida en sí mismo, así también ha dado al Hijo el tener vida en sí mismo; y también le dio autoridad de hacer juicio, por cuanto es el Hijo del Hombre. No os maravilléis de esto; porque vendrá hora cuando todos los que están en los sepulcros oirán su voz; y los que hicieron lo bueno, saldrán a resurrección de vida; mas los que hicieron lo malo, a resurrección de condenación.” (Juan 5:25-29). Dos cosas se enseñan en esta escritura. La primera cosa es que todos los que mueren van a ser resucitados a vida. La segunda cosa es que algunos van a ser resucitados a vida eterna mientras otros van a ser resucitados a vergüenza eterna y condenación.

Todos los que han vivido y han muerto van a resucitar de la muerte al fin de la edad. Ellos se levantaran a la vida eterna o a la muerte eterna. Lo que la persona hace con Cristo va determinar cual de estos dos va ser su fin. los otros muertos no volvieron a vivir hasta que se cumplieron mil años. Esta es la primera resurrección. Bienaventurado y santo el que tiene parte en la primera resurrección; la segunda muerte no tiene potestad sobre éstos, sino que serán sacerdotes de Dios y de Cristo, y reinarán con él. Y vi un gran trono blanco y al que estaba sentado en él, de delante del cual huyeron la tierra y el cielo, y ningún lugar se encontró para ellos. Y vi a los muertos, grandes y pequeños, de pie ante Dios; y los libros fueron abiertos, y otro libro fue abierto, el cual es el libro de la vida; y fueron juzgados los muertos por las cosas que estaban escritas en los libros, según sus obras. Y el mar entregó los muertos que había en él; y la muerte y el Hades entregaron los muertos que había en ellos; y fueron juzgados cada uno según sus obras. Y la muerte y el Hades fueron lanzados al lago de fuego. Esta es la muerte segunda. Y el que no se halló inscrito en el libro de la vida fue lanzado al lago de fuego” (Apocalipsis 20:56, 11-15).              

HE IS NOT HERE, HE IS RISEN!

Matthew 28:1-6

He is not here, He is risen! These seven words declare the most important truth in the entire Bible. You may ask, “Could any truth be more important than the truth of the virgin birth of Christ or, the truth of the cross of Calvary? Or the miracles that Jesus did, healing the sick, giving sight to the blind, and restoring the dead to life?” Yes! Because, it doesn’t matters what Jesus did, or who He was, if death could have kept Him in the grave, All else would have been in vain!

The cross and the resurrection of Jesus are inseparable one demands the other. If Jesus had not died there would of course be no resurrection, hence no faith, no salvation, no new creation; but had he not conquered death, hell, and the grave His death would have been in vain. Therefore those who deny His resurrection might just as well deny that He was crucified! (I Corinthians 15:12-19): “Now if Christ be preached that he rose from the dead, how say some among you that there is no resurrection of the dead? But if there be no resurrection of the dead, then is Christ not risen: And if Christ be not risen, then is our preaching vain, and your faith is also vain. Yea, and we are found false witnesses of God; because we have testified of God that he raised up Christ: whom he raised not up, if so be that the dead rise not. For if the dead rise not, then is not Christ raised: And if Christ be not raised, your faith is vain; ye are yet in your sins. Then they also which are fallen asleep in Christ are perished. If in this life only we have hope in Christ, we are of all men most miserable.”

The devil did everything in his power to keep Jesus from the cross. He knew that if Jesus reached Calvary, His death on the cross would eventually lead to the downfall of his kingdom. Satan assembled all the forces of hell, in an all-out attempt to destroy Jesus before He reached the cross, but the Bible tells us in Colossians 2:15 that Jesus, “Having disarmed the powers and authorities, he made a public spectacle of them, triumphing over them by the cross.” When Jesus prayed in the Garden of Gethsemane, He saw all the forces of hell allied together to crush Him; but an angel was sent to strengthen Him and He won the victory, putting hell to an open shame.

The devil tried to kill Jesus on the Roman whipping post and failed. He tried to kill Him under the weight of the cross and failed. Jesus came into the world to die on the cross, and all the forces of hell could not stop Him! Even after He reached the cross and died there, they thought that they could keep Him in the tomb by rolling a heavy stone across the door, sealing it with the imperial seal of Rome, and placing a Roman guard over it. But they did not reckon on the power of God and the fact that it was not possible for death to hold Him because He was God manifested in the flesh just as the gospel of St. John 1:14 tells us “And the Word was made flesh, and dwelt among us.”

It was not possible that death could hold Jesus! Death is the result of sin, “the wages of sin is death” says Romans 6:23, “Sin, when it is finished, bringeth forth death” says James 1:15, but Jesus did not sin; there was no sin in Him. Therefore death had no claim on Him. Jesus did not die as mortals die; He did not die a “natural” death. He laid His life down of Himself, that He might take it again. He said in John 10:17-18, “No man taketh it from me, but I lay it down of myself. I have power to lay it down, and I have power to take it again.” Jesus is Life, and it is impossible for death to hold life. He said in St. John 11:25: “I am the resurrection, and the life.” He took a body in order that He might die, lay His life down, and through death make eternal life possible for all who believe in Him. John 3:16: “For God so loved the world, that he gave his only begotten Son, that whosoever believeth in him should not perish, but have everlasting life.”

No man killed Jesus! It is true that men demanded His death, men arrested and condemned Him, and the hands of men nailed Him to the cross, but make no mistake, friend, man did not take His life! Jesus was God manifested in the flesh, and God cannot die or be killed.   

Pilate gave Jesus’ lifeless body to Nicodemus and Joseph of Arimathaea. They took it down form the cross and placed it in Joseph’s new tomb, but it was not possible for corruption to destroy His body, and on the third day after His burial Jesus came forth from the grave in the same body Nicodemus and Joseph had placed in the tomb! If He had not risen bodily He would not have won total victory over death.

Without His bodily resurrection He would have won only partial victory over death. But He did rise bodily, and the Word of God declares: “When this corruptible shall have put on incorruption, and this mortal shall have put on immortality, then shall be brought to pass the saying that is written, Death is swallowed up in victory. O death, where is thy sting? O grave, where is thy victory? The sting of death is sin; and the strength of sin is the law. But thanks be to god, which giveth us the victory through our Lord Jesus Christ!” (I Cor. 15:54-57).

Thank God, He did not stop short of total victory, victory over the world, the flesh, and the devil, death, hell, and the grave. He took a body that was capable of dying and in that body He died and rose again. His bodily resurrection is the guarantee that He conquered all He came to conquer, and He now holds the keys of hell and of death. “I am the first and the last: I am he that liveth, and was dead; and, behold, I am alive for evermore, Amen; and have the keys of hell and of death.” (Rev. 1:18).  

That the dead are going to be raised to life again is taught throughout the scriptures, “Verily, verily, I say unto you,  The hour is coming, and now is, when the dead shall hear the voice of the Son of God: and they that hear shall live. For as the Father hath life in himself; so hath he given to the Son to have life in himself; And hath given him authority to execute judgment also, because he is the Son of man. Marvel not at this: for the hour is coming, in the which all that are in the graves shall hear his voice, And shall come forth; they that have done good, unto the resurrection of life; and they that have done evil, unto the resurrection of damnation” (John 5:25-29).  Two things are taught in this Scripture. The first thing is that everyone who dies is going to be raised to life again. The second thing is that some are going to be raised to life while others are going to be raised to everlasting shame and damnation.

Everyone who’s ever lived and died is going to be raise from the dead in the end of the age. They will either be raised to eternal life or to eternal damnation. What a person does with Christ will determine which of these it will be, “the rest of the dead lived not again until the thousand years were finished. This is the first resurrection. Blessed and holy is he that hath part in the first resurrection: on such the second death hath no power, but they shall be priests of God and of Christ, and shall reign with him. And I saw a great white throne, and him that sat on it, from whose face the earth and the heaven fled away; and there was found no place for them. And I saw the dead, small and great, stand before God; and the books were opened: and another book was opened, which is the book of life: and the dead were judged out of those things which were written in the books, according to their works. And the sea gave up the dead which were in it; and death and hell delivered up the dead which were in them: and they were judged every man according to their works.  And death and hell were cast into the lake of fire. This is the second death. And whosoever was not found written in the book of life was cast into the lake of fire.” (Rev. 20:5-6, 11-15).

Saturday, April 12, 2025

LA PASCUA Y LAS TRADICIONES RELACIONADAS

Deuteronomio 12:30-32

Cada primavera, la emoción de la Pascua llena el ambiente. Muchas iglesias preparan programas especiales de Pascua sobre la muerte y resurrección de Jesucristo. ¿Existe algún registro histórico o bíblico de que Jesús o sus discípulos celebraran o enseñaran la Pascua? ¿Instruyeron Jesús o sus apóstoles a sus seguidores a adorar su resurrección al amanecer del Domingo de Pascua?

Si la Pascua no fue sancionada por Jesús ni instituida por sus apóstoles, ¿de dónde surgió? El Nuevo Testamento no menciona una celebración de Pascua. La creencia popular es que Cristo fue crucificado un viernes y resucitó un domingo. Pero ninguna de estas suposiciones se sustenta en el relato bíblico.

Cada viernes muchos católicos se abstienen de comer carne, sustituyéndola por pescado en recuerdo de la crucifixión del Señor. Algunos calendarios marcan los viernes con un pez, los restaurantes casi siempre ofrecen pescado en los viernes. Esto de comer pescado los viernes es supuestamente para conmemorar la muerte de Cristo el día viernes. Muchas doctrinas y ritos de la Iglesia Católica Romana, fueron adoptados del paganismo. Fue este el caso de los viernes y del pescado. Las Escrituras nunca asociaron los viernes con el pescado. En cambio, hay evidencias de esta idea básica en las filosofías de los paganos.

La Palabra “viernes” viene del nombre “Freya”, la cual era conocida como la diosa de la paz, el placer y la fertilidad, por los antiguos paganos. Como su símbolo de fertilidad, el pez era considerado sagrado por esa diosa. El pez había sido conocido como el símbolo de la fertilidad desde tiempos muy antiguos. Así era entre los antiguos Babilonios, los Asirios, Fenicios, Chinos y otros. La palabra pez viene de la palabra “Dag”, que implica aumento o fecundación. La razón por la cual el pez fue usado como símbolo de la fertilidad es porque tiene un alto índice de reproducción y por esta razón fue asociado por los Romanos con Freya, la diosa de la fertilidad, cuyo día conmemorativo era el viernes. De ahí viene la palabra inglesa “friday”, que significa viernes; de ahí podemos empezar a ver el significado de los viernes y del pez.

A la diosa de la fertilidad, los Romanos la llamaban Venus. Del nombre de esta diosa Venus (Veneris) deriva la palabra moderna viernes. El viernes era considerado como su día sagrado por que se creía que el planeta Venus reinaba sobre la primera hora del viernes. Para hacer el significado más completo, el pez era considerado la ofenda consagrada a ella.

En vista de estas cosas referentes al hecho de que el viernes sea considerado desde tiempos antiguos como un día santo del paganismo, que el pez sea su símbolo sagrado y que la Iglesia Católica Romana ordenara el ayuno de carne y su sustitución por pescado los viernes, es algo más que una simple coincidencia. Y ello se hace patente después de haber comprendido que Jesús no murió en viernes, sino en miércoles, lo que indica que hay otra razón para esto mandamientos de la Iglesia aparte de la muerte del Señor. 

La palabra  “Pascua” viene de la palabra Griega Pascha, la fiesta ordenada por Dios (Lev. 23:27-44) como recuerdo de la salida de Israel de Egipto.

El Domingo de Pascua es celebrado con varias costumbres que provienen de Babilonia, tales como el pintar huevos de varios colores, éstos se esconden y los niños los buscan para comerlos. ¿Pero de dónde proviene esta costumbre? ¿Tiene algo que ver los huevos con Cristo o con Su resurrección?

¡El huevo es un símbolo sagrado que usaron los babilonios! Creían en una vieja fábula acerca de un huevo de gran tamaño que se suponía había caído del cielo al Río Éufrates. De este maravilloso huevo fue engendrada la diosa Astarté. Por eso el símbolo del huevo llegó a ser asociado con esta diosa (en el inglés se usa Easter).

De Babilonia la humanidad se llenó de estas creencias y toda la tierra recibió la influencia de la idea del huevo místico; por esto hallamos el huevo como un símbolo sagrado en muchas naciones.

La Enciclopedia Británica dice: “El huevo, como un símbolo de fertilidad y de renovación de la vida, proviene de los antiguos egipcios y persas, quienes también tenían por costumbre el colorear huevos y comerlos durante su festival de primavera”. No se puede discutir el hecho de que el huevo es un símbolo sagrado y parte de las festividades paganas desde tiempos atrás.

¿Cómo llegó entonces esta costumbre a ser asociada con la cristiandad? De igual manera como otros ritos fueron adoptados por la “Iglesia” para acercar el paganismo a la fe cristiana, buscando alguna similitud entre tales costumbres y algún evento cristiano. Así, en este caso, se sugirió que al igual que un pollo sale del huevo, ¡Cristo salió de la tumba! De esta manera los líderes apostatas dijeron al pueblo que el huevo era un símbolo de la resurrección de Cristo. El papa Pablo V decretó una oración en conexión con el huevo. “Bendice, oh Señor, te pedimos, a esta tu creación de huevos, que sean sustento a tus siervos, comiéndolos en recuerdo de nuestro Señor Jesucristo”. Otra mezcla que pasó a la Babilonia moderna y ha llegado a ser una costumbre de nuestros días.

Así como el pez fue asociado con la diosa como señal de fertilidad sexual, también el huevo y el conejo eran otro símbolo de fertilidad y nueva vida. Cuando lo analizamos es trágico que simbolismos viciosos como éstos hayan llegado a ser relacionados con la cristiandad, cuando en realidad estas cosas no tienen conexión alguna con el verdadero cristianismo.

La opinión común es que este servicio en honor de Cristo es debido a que Él resucitó en la mañana del Domingo de Pascua, ¡al salir el sol! Pero ya sabemos por las Escrituras que la resurrección de Cristo no ocurrió al amanecer, ya que siendo aún oscuro María Magdalena llegó al sepulcro el primer día de la semana (Juan 20:1).

Había un tipo de culto pagano al amanecer conectado con la “adoración al sol.” No queremos decir con esto que los hermanos de hoy que celebran cultos matutinos están adorando al sol. Pero sí decimos que tales prácticas en la mañana del Domingo de Pascua son una obvia mezcla del paganismo con la cristiandad.

En el Antiguo Testamento, el pueblo de Dios fue llevado en cautiverio a Babilonia debido a su mezcla de paganismo y culto al sol. Dios les indicó esto por medio del profeta Ezequiel (Ez.8:16). En este verso vemos que el pueblo que había conocido a Dios, había permitido que esta mezcla de culto solar entrara y corrompiera su culto al verdadero Dios. El mismo nombre de Easter (en español Pascua), viene de la diosa de la primavera. De esta palabra sajón tenemos en español la palabra “Este”, que es el lugar donde sale el sol.

Dado que el Señor Jesucristo, resucitó en realidad, y como su resurrección tuvo lugar en primavera, aunque un poco antes del festival pagano de viejos tiempos, no fue muy difícil para la Iglesia del siglo IV (para esta época ya se había apartado de la verdadera Iglesia Apostólica) mezclar el rito pagano de la primavera con la celebración cristiana de la resurrección del Señor. De este modo ambos lados eran atraídos a la Iglesia profesante. Hablando de esta unión, la Enciclopedia Británica dice: “El cristianismo incorporó en su celebración de la gran fiesta cristiana muchos de los ritos y costumbres paganos del festival de primavera pagano”.

La evidencia cristiana es clara: la presente costumbre de la Semana Santa no es cristiana. Sus costumbres son simplemente una mezcla de paganismo con cristiandad. Algunos creen que podemos tomar estas costumbres y usarlas para dar honor a Cristo. Después de todo, razonan, ¿no piensan la mayoría de los cristianos en Cristo durante esta temporada? A pesar de que los paganos adoraban al sol de cara al Este, ¿no pueden los cultos matutinos ser en honor de la resurrección de Cristo? ¿No resucitó verdaderamente el Señor el domingo por la mañana? Y a pesar de que el huevo era usado por los paganos, ¿no podemos continuar con su uso para simbolizar la gran roca redonda que estaba enfrente de la tumba? En otras palabras, algunos hermanos creen que podemos tomar todas estas ideas y creencias paganas y en vez de aplicarlas a dioses falsos, usarlas para dar gloria a Cristo. A primera vista, parece ser un buen razonamiento, ¡pero esta idea e añadir costumbres paganas al culto del Dios verdadero, está absolutamente condenada por la Palabra de Dios! (Deut. 12:30-32).  Claramente entonces, Dios no quiere que añadamos nada a su culto. El no quiere que usemos costumbres y ritos que los paganos usaron, aunque arguyamos que es en su honor.

Habiendo adoptado el festival pagano de primavera de Ishtar o Easter en la Iglesia apóstata, fue natural el adoptar también la antigua costumbre del ayuno que precede al festival de primavera. Este período de cuarenta días antes de la Pascua, se conoce como Cuaresma. En tiempos pasados estos cuarenta días eran observados con llantos, ayuno y maceraciones por Tammuz, a fin de renovar sus favores, para que saliera del centro de la tierra, terminara el invierno y causara el principio de la primavera.

Cuarenta días de abstinencia o Cuaresma era conocido y practicado por los adoradores del demonio en el Kurdistán, quienes heredaron la costumbre primaveral de sus maestros, los babilonios. Esta costumbre era conocida también entre los paganos mexicanos, los cuales acostumbraban tener un “ayuno de cuarenta días en honor del sol”. Entre los paganos esta Cuaresma parece haber sido indispensable antes del gran festival anual en memoria de la muerte y resurrección de Tammuz. La Cuaresma es considerada igualmente importante en la religión católica romana.

La Cuaresma es una doctrina cuyas raíces son el paganismo de Babilonia y no tiene ninguna base bíblica. Cuando el paganismo y el cristianismo fueron mezclados, poco a poco la Cuaresma pagana fue unida a la Iglesia profesante. Se decía que era para dar honor a Cristo y no a los dioses paganos. Naturalmente que las gentes que no comprenden el “misterio” de todo esto, piensan que el Festival de Primavera y todas sus costumbres son seguramente de origen cristiano y de gran virtud. La realidad, no obstante, es que la Biblia y la historia antigua enseñan todo lo contrario.