¿Cuál es el
verdadero papel del ministerio de alabanza en el culto? ¿Estás cantando solamente o estas
ministrando?
Muchos piensan
que el ministerio de alabanza es: el grupo que “abre el culto”, el que “anima”
a la gente o el que “calienta motores” antes de la prédica.
Pero la pregunta
es profunda y va mucho más allá: ¿Es simplemente música?, ¿Es solo preparación emocional para escuchar
al predicador?, ¿O tiene un rol
espiritual mucho más trascendente?
Vamos a explorar desde
la Biblia y el trasfondo histórico cuál es el verdadero papel del ministerio de
alabanza en el culto.
TRASFONDO HISTÓRICO BÍBLICO:
En el Antiguo
Testamento: No eran músicos, eran ministros. En el tiempo del rey David, la
alabanza fue organizada como un ministerio formal. 1 Crónicas 25:1nos dice que
David y los jefes del ejército apartaron para el ministerio a los hijos de
Asaf, Hemán y Jedutún para que profetizasen con arpas, salterios y címbalos. Lo
que se ve en este versículo:
1. No eran improvisados.
2. Eran apartados.
3. Ministraban
proféticamente.
4. Su función era
espiritual, no artística.
En el templo
construido por Salomón, cuando los músicos adoraban, la gloria de Dios llenaba
el templo (II Crónicas 5:13-14). La presencia de Dios se manifestó en medio de
la alabanza.
1. No era entretenimiento.
2. Era mediación espiritual.
En el Nuevo
Testamento: La adoración era como respuesta espiritual. La iglesia primitiva
también adoraba con cánticos (Colosenses 3:16; Efesios 5:19). La alabanza no
era espectáculo. Era enseñanza, edificación y comunión.
¿HOY ES SOLO HACER MÚSICA?
La música es el
medio. La adoración es el fin. Un ministerio de alabanza no es un concierto
cristiano, no es una banda y no es un show. Si solo fuera música, bastaría
talento, bastaría técnica o bastaría afinación. Pero la Biblia muestra que se
necesita: consagración, sensibilidad espiritual, una vida de oración y unidad. Porque
el propósito no es impresionar personas. Es ministrar delante de Dios.
¿ES SOLO “PREPARA EL AMBIENTE” PARA
LA PREDICACIÓN?
Esta es una idea
muy común: “La alabanza prepara el ambiente para que el predicador predique.
“Pero bíblicamente, el centro del culto no es el predicador. El centro es Dios.
La predicación es Dios hablando al pueblo. La alabanza es el pueblo
respondiendo a Dios. Ambas son partes esenciales del culto. Ninguna es
secundaria. La alabanza no es introducción. Es adoración genuina.
EL VERDADERO PAPEL DEL MINISTERIO DE ALABANZA:
El propósito
primordial del ministerio de alabanza es guiar a la congregación a la presencia
de Dios. No crean la presencia. No manipulan emociones. Guían espiritualmente
al pueblo. Como los levitas en el Antiguo Testamento, ayudan al pueblo a
enfocar el corazón en Dios. Pero si solo tocan y cantan adelante, y la congregación
ni siquiera sabe la canción Entonces, es un concierto más.
El propósito de
grupo es unificar el corazón de la iglesia. Por eso es tan importante la
alabanza congregacional. Esto une las voces, une los corazones, une la fe de
los creyentes y une la intención. Cuando todos cantan, todos participan. No son
espectadores. Son adoradores.
Otro propósito
del grupo es proclamar verdades bíblicas. Muchos de los himnos enseñan doctrina
y así debe ser. La música declara quien es Dios. Recuerda sus promesas y afirma
la fe. En momentos de crisis, muchas veces lo que permanece en la memoria no es
la prédica completa, sino la canción que declara la verdad. Y esto debe ser la
meta del ministerio de alabanza.
Otro propósito es
ministrar espiritualmente. En 1 Samuel 16:23, cuando David tocaba, el espíritu
que atormentaba a Saúl se apartaba. La adoración tiene impacto espiritual. No
es emocionalismo. Es guerra espiritual en adoración.
El ministerio de
alabanza servir, no está para brillar. El ministerio de alabanza no es una
plataforma para el ego. Juan el Bautista dijo: “Es necesario que Él crezca y
que yo disminuya.” No es fama. No es aplauso. Es servicio.
EL PELIGRO CUANDO SE DISTORSIONA El PAPEL:
Cuando se pierde
la perspectiva del grupo se convierte en concierto. Se busca aplausos. Se imita
al mundo. Se prioriza talento sobre carácter. Cuando esto acontezca deja de ser
ministerio y pasa a ser espectáculo.
1, El ministerio
de alabanza en el culto es un ministerio espiritual.
2. Un canal de
adoración congregacional.
3. Un instrumento
para proclamar verdad.
4. Un medio para
guiar al pueblo a rendirse ante Dios.
5. Una expresión
colectiva de honra y reverencia.
No es relleno, No
es introducción, No es entretenimiento, Es parte integral del culto. Debe
producir resultados que facilita el acercamiento espiritual de los creyentes y
que toca los corazones de las almas para entregar sus vidas a Cristo.
Los congregante
preguntase, ¿estoy
participando activamente? ¿Vengo a consumir o a ofrecer adoración? Porque al final, el culto no es para
nosotros. Es para Dios. La música puede terminar pero la adoración verdadera
trasciende el sonido.

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