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EDUCATION: Holt High School, Holt Mich., Lansing Community College, Southwestern Theological Seminary, National Apostolic Bible College. MINISTERIAL EXPERIENCE:61 years of pastoral experience, 11 churches in Arizona, New Mexico and Florida. Missionary work in Costa Rica. Bishop of the Districts of New Mexico and Florida for the Apostolic Assembly. Taught at the Apostolic Bible College of Florida and the Apostolic Bible College of Arizona. Served as President of the Florida Apostolic Bible College. Served as Secretary of Education in Arizona and New Mexico.EDUCACIÓN:Holt High School, Holt Michigan, Lansing Community College, Seminario Teológico Southwestern, Colegio Bíblico Nacional. EXPERIENCIA MINISTERIAL:51 años de experiencia pastoral, 11 iglesias en los estados de Arizona, Nuevo México y la Florida. Trabajo misionera en Costa Rica. Obispo de la Asamblea Apostólica en los distritos de Nuevo México y La Florida. He enseñado en el Colegio Bíblico Apostólico de la Florida y el Colegio Bíblico Apostólico de Arizona. Presidente del Colegio Bíblico de la Florida. Secretario de Educación en los distritos de Nuevo México y Arizona.

Thursday, October 14, 2021

EL DENUEDO DE UN PASTOR

“Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas.” Josué 1:9

“Ruego a los ancianos que están entre vosotros, yo anciano también con ellos, y testigo de los padecimientos de Cristo, que soy también participante de la gloria que será revelada: Apacentad la grey de Dios que está entre vosotros, cuidando de ella, no por fuerza, sino voluntariamente.” I Pedro 5:1-4

El miedo puede, e impedi a muchos líderes buenos de convertirse en grandes líderes. Muchos escaladores de montaña han permanecido en el campamento base del Monte Everest, sin embargo, sólo un pequeño porcentaje de ellos han tenido el valor que se necesita para realmente  subir a la cima de esa montaña. El miedo a lo desconocido. El miedo de lo que la gente dirá si fracasamos. El miedo de la crítica a lo largo del camino. El miedo de ser el único que dice “si se puede hacer.” Miedo de nuestra visión rechazada por otros. El miedo puede matar a nuestra directiva dada por Dios. Esto puede asfixiar nuestro sueño.

Una posición o un título no hacen a una persona un líder un día para otro. Aunque una persona sea elegida para pastorear una iglesia, ellos no son realmente un líder hasta que ellos enfrentan sus temores y realmente conduzcan a la congregación que Dios ha puesto en sus manos a donde El quiere que vaya. Ser elegido para dirigir es fácil. En realidad dirigir es difícil.

¿Qué define a un visionario verdadero? ¿Es alguien que tiene muchas grandes ideas? ¿Alguien que ve la necesidad del cambio, pero nunca hace que aquel cambio ocurra? Si usted está incapaz o no quiere causar el cambio, no diga nada. Aunque usted pueda ver la necesidad de cambio, no diga nada, a menos que sea para provocar una visión en otra persona que es capaz de crear el cambio necesario.

Cuando usted vea a otro ministro o ministerio que es exitoso, ir con ellos y averigüe cómo y por qué están teniendo éxito. Esfuércese por aprender de ellos. Usted encontrará por lo general que la razón porque ellos están teniendo el éxito es debida a algo que usted sintió que el Espíritu Santo le había hablado de ello en el pasado. Usted podría realizar que Dios le había dicho que hiciera esta misma cosa en el pasado, sólo que usted careció del valor para lanzarse a ello. Hay que admitir que algunas de las más exitosas personas alrededor de usted están haciendo cosas que usted mismo ha considerado, sólo ellos lo hicieron y usted no lo hizo.

Nuestra tentación es demasiado a menudo aceptar el status quo. Nos medimos por nosotros mismos. Determinamos que, puesto que hemos aumentado en algunos puntos porcentuales, estamos teniendo éxito. Sin embargo realmente necesitamos que comenzar a medirnos en los estándares de Dios. ¿Ve él una iglesia de 75 como un éxito cuando se encuentra en medio de una población de 10,000 almas? Ahora si aquella iglesia tiene menos de 3 años, esto es realmente un éxito, pero, si aquella iglesia tiene 20 años o más, esto es otro cuento.

El status quo es seguro. Es cómodo. La aceptación del status quo sin embargo matará una iglesia. Ah, todavía estará allí, pero la visión y el empuje que se necesita para ganar una comunidad, serán para siempre perdidos a menos que usted decida enfrentar a los enemigos del cambio e incluso sus propios temores.     

Mira y estudie las iglesias alrededor de usted que están teniendo éxito. Siga los pasos que ellos toman para crear y mantener el éxito que ellos tienen en su ciudad. Una cosa que usted descubrirá consiste en que ningunos dos de ellos están haciendo la misma cosa. Lo que está causando su éxito es que ellos están haciendo cosas que aparecen radicales a aquellos que  cuestionan sus motivos, intenciones, y directivas. Ante la gran crítica desde dentro y desde fuera, cada una de estas iglesias y su Pastor ha decidido que es mejor luchar y perder que sentarse al margen y no hacer nada.

Para un pastor a aceptar la mediocridad o el status quo es morir. Usted puede estar viviendo en el exterior, pero por dentro estás muerto. Sus días de tener visiones se han terminado. Su capacidad de andar en la oscuridad y saber que la gente está dispuesta a seguirle se ha ido. Usted ya no es un líder. Usted puede tener una posición. Puede ser el jefe, pero usted ya no es un líder de gente. Cuando un pastor encuentra que su capacidad de dirigir ha terminado, es el momento para él pedirle en oración a Dios el valor para enfrentar sus temores.

Moisés, hay un Mar Rojo que le espera a dividirse. Elías, hay un Río Jordán delante de usted. Pedro, siga adelante y sal del barco. David recoge tus piedras, su gigante va a caer. Juan, aunque ellos le hayan hervido en aceite y le hayan enviado para morir en Patmos, Dios ahora tiene un libro que Él quiere que usted escriba.

Pastor, su congregación le seguirá si sale audazmente en la fe y hace todo lo que Dios le dice que haga. Interiormente están esperando que los dirijas. ¡Aquel matón de la iglesia realmente le está diciendo, “Pastor, dirígeme!      

 

        

 

 

 

THE BOLDNESS OF A PASTOR

“Have I not commanded you? Be strong and courageous. Do not be afraid; do not be discouraged, for the Lord your God will be with you wherever you go.” Joshua 1:9

“To the elders among you, I appeal as a fellow elder and a witness of Christ’s sufferings who also will share in the glory to be revealed. Be shepherds of God’s flock that is under your care, watching over them—not because you must, but because you are willing, as God wants you to be.” I Peter 5:1-4 

Cross references:

A.Joshua 1:9 : S Dt 31:6; Jos 10:8; 2Ki 19:6; Isa 35:4; 37:6

B.Joshua 1:9 : S Dt 1:21; Job 4:5

C.Joshua 1:9 : S ver 7; Dt 31:7-8; Jer 1:8

Fear can and will keep many good leaders from becoming great leaders. Many mountain climbers have stood at the base camp of Mt. Everest, yet only a small percentage of them have had the courage it takes to actually climb to the top of that mountain. Fear of the unknown. Fear of what people will say if we fail. Fear of criticism along the way. Fear of being the only one saying “It can be done.” Fear of our vision being rejected by others. Fear can kill our God-given directive. It can suffocate our dream.

A position or a title does not make a person a leader overnight. Though a person is chosen to Pastor a church, they are not truly a leader until they face their fears and actually lead the congregation that God has placed in his hands to where God wants it to go. Being chosen to lead is easy. Actually leading is hard.

What defines a true visionary? Is it someone who has a lot of great ideas? Someone who sees the need for change, but never causes that change to take place? If you are unable or unwilling to cause change, don’t say anything. Although you may see a need for change, don’t say anything, unless it is to spark a vision in another person who is capable of creating the needed change.

When you see another minister or ministry that is successful, go to them and find out how and why they are having success. Strive to learn from them. You will usually find that the reason they are having success is due to something you felt the Holy Spirit speaking to you about in the past. You might realize that God told you to do this same thing in the past, only you lacked the courage to launch into it. You must admit that some of the more successful people around you are doing things that you yourself have considered, only they did it and you didn’t.

Our temptation is all too often to accept the status quo. We measure ourselves by ourselves. We determine that since we have increased by some percentage point, we are being successful. However, we really need to begin measuring ourselves by God’s standards. Does He view a church of 75 as a success when it sits in the middle of a 10,000 soul populace? Now if that church is less than 3 years old, it is truly a success but, if that church is 20 years or older, that’s another story.

The status quo is safe. It’s comfortable. Accepting the status quo however, will kill a church. Oh, it will still be there, but the vision and drive that it takes to win a community will be forever lost unless you decide to face the enemies of change and even your own fears.

Watch and study churches around you that are having success. Follow the steps they are taking to create and maintain the success they are having in their city. One thing you will discover is that no two of them are doing the same thing. What’s causing their success is that they are doing things that appear radical to those who question their motives, intents, and directives. In the face of great criticism from within and without, every one of these churches and their Pastor have decided it is better to fight and lose than sit on the sidelines and do nothing.

For a pastor to accept mediocrity or the status quo is to die. You may be living on the outside, but on the inside you are dead. You vision casting days are over. Your ability to walk into the darkness and know that people are willing to follow you is gone. You are no longer a leader. You may have a position. You may be the boss, but you are no longer a leader of people. When a pastor finds that his ability to lead is over, it is time for him to prayerfully ask God for the courage to face his fears.

Moses, there is a Red sea waiting for you to split. Elijah, there is a Jordan River in front of you. Peter, go ahead and step out of the boat. David gather up your stones, your giant is going to fall. John, though they’ve boiled you in oil and sent you to die on Patmos, God now has a book he wants you to write.

Pastor, your congregation will follow you if you boldly step out in faith and do all that God is telling you to do. They are inwardly waiting for you to lead them. That church bully is really saying to you, “Pastor lead me!

 

 

Thursday, October 7, 2021

OBSCURO PERO SIGNIFICANTE

 

 "El siguiente día otra vez estaba Juan, y dos de sus discípulos. Y mirando a Jesús que andaba por allí, dijo: He aquí el Cordero de Dios. Le oyeron hablar los dos discípulos, y siguieron a Jesús.  Y volviéndose Jesús, y viendo que le seguían, les dijo: ¿Qué buscáis? Ellos le dijeron: Rabí (que traducido es, Maestro), ¿dónde moras? Les dijo: Venid y ved. Fueron, y vieron donde moraba, y se quedaron con él aquel día; porque era como la hora décima. Andrés, hermano de Simón Pedro, era uno de los dos que habían oído a Juan, y habían seguido a Jesús. Este halló primero a su hermano Simón, y le dijo: Hemos hallado al Mesías (que traducido es, el Cristo). Y le trajo a Jesús. Y mirándole Jesús, dijo: Tú eres Simón, hijo de Jonás; tú serás llamado Cefas (que quiere decir, Pedr)." Juan 1:35-42 

A menudo tenemos la idea equivocada que sólo los trabajadores visibles en el obra del Señor son dignos de consideración. No debemos pasar por alto la contribución de los partidarios firmes que trabajan por el señor en obscuro y áreas menos visibles del reino de Dios. Algunos de los más grandes obreros en el reino son case siempre poco conocidos y pasan desapercibido. Aún el trabajo que ellos desempeñan es mucho como el condimento en una comida buena. Andrés, un discípulo de Jesús, era tal persona.

El día después que Juan el Bautista hizo su primer anuncio público de Jesús, sus discípulos empezaron a buscar a Jesús. Los primeros dos discípulos para seguir a Jesús fueron Andrés y su amigo Juan, el hermano de Jacobo. Cuándo ellos encontraron a Jesús, le preguntaron, “¿Dónde moras? Ellos probablemente pensaron que sería bueno conocer más acerca de Él.

Jesús invitó a estos dos discípulos de Juan que pasaran la tarde con Él, superando sus expectativas. Ellos se convencieron que el anuncio de Juan de Jesús que era el Cristo era cierto. Se sintieron obligados decirles a sus hermanos acerca de su descubrimiento del Cristo y llevarlos a Él.

Andrés apenas es notado por los historiadores cristianos y solo se menciona seis veces por nombre en el Nuevo Testamento. Sin embargo, estamos endeudados a este poco conocido discípulo por traer a Jesús a su posterior bien conocido hermano, Pedro. ¡Qué grande campo misionero proveen nuestras familias! Andrés no se apresuró a ir a otro campo de labor. Su primer testimonio se dio a esos de su casa.

En una ocasión cuando una multitud le había seguido, Jesús probó la fe de Felipe cuando le preguntó, “¿De dónde compraremos pan para que coman éstos? (Jn. 6:5). Felipe, la persona práctica que él era, considero la situación y sin fe para una solución contestó, “Doscientos denarios de pan no bastarían para que cada uno de ellos tomase un poco.” Los discípulos le sugirieron a Jesús despídelos porque era ya tarde. Jesús dijo: “Dadles vosotros de comer.”(Mar. 6:37). Los discípulos fallaron la misma prueba de fe que Felipe había fallado. Ellos preguntaron, “¿Que vayamos y compremos...y les demos de comer?”

Andrés trajo a un joven y su almuerzo de cinco panes de cebada y dos pececillos a Jesús. El dijo, “¿qué es esto para tantos? (Jn. 6:9). La pregunta escéptica de Andrés fue tocada con una pizca de fe. ¿Para qué tomar la molestia de llevar el pequeño almuerzo a Jesús si él no creía que Jesús iba a hacer algo con él? Jesús actúa sobre la sugerencia de Andrew a la vez.

Es increíble ver lo que Jesús puede hacer con nuestros recursos limitados y poca fe. Comienza con lo que tenemos y lo bendice para que se convierta suficiente para lo que necesitamos. Debemos seguir el ejemplo de Andrés y traer a Jesús lo poco que tenemos con el fin de que Él lo multiplique.

Un día un grupo de Griegos vinieron con Felipe y le pidieron que arreglar para que puedan reunirse con Jesús. Felipe consultó con Andrés y ambos le trajeron el mensaje a Jesús. Cuando Andrés y Felipe trajeron la petición a Jesús con los Griegos, abrieron la puerta para que Él enseñara sobre el verdadero propósito de Su muerte (Juan. 12:23-36).

Cualquier persona que es obscuro puede definirse como poco conocido o no famoso. Andrés, a comparación con su hermano, Pedro, no era muy bien conocido o famoso. Sin embargo, su vida fue significante y lleno de propósito y importancia. Jesús tenía un círculo interno dentro de Su grupo de apóstoles. Pedro, Santiago y Juan estaban con Él cuando levantó la hija de Jairo, en la transfiguración y durante la oración angustiosa de Jesús en el Getsemaní. Estos tres hombres compartieron un lugar especial de cercanía con Jesús durante varios eventos clave, mientras que Andrés y los demás estaban fuera del círculo interior.

El hermano mayor de Andrés, Pedro, a quien había traído a Cristo llego a ser bien conocido en la iglesia. Su experiencia fue similar a la de un profesor cuyo estudiante se eleva a un mayor reconocimiento que el qué lo enseñó.  O, como un hermano menor, cuyo única identidad pública es su relación con un hermano mayor. Andrés esta sosegadamente inadvertido mientras Pedro audazmente construyó una reputación de grandes reconocimientos de fe.

Andrés no recibió la aclamación. No hay ningún registro bíblico de un sermón que él predicó o escritura sagrada escrita por él. Jesús no lo reconoció por servicio meritorio o le felicito por un gran carácter. Pero esto no quiere decir que carecía de grandeza o no era digno de tal elogio. Más bien, él pareció ser grande en una forma modesta tranquila. En efecto, ¡la ausencia de un clamor por la atención o crédito personal son marcas de su grandeza y todavía son rasgos mucho que desear!

Andrés ejemplificó el concepto que Jesús enseño que, “los primeros serán postreros.” Aunque Andrés fue el primer discípulo él no estaba en el primer plano de liderazgo. Andrés se limito a permanecer oscuro. Él no hizo ningún esfuerzo para empujar por delante de los otros apóstoles para la atención. Santiago y Juan presionaron a Jesús por posiciones de prominencia en el reino venidero, pero esto no fue así con Andrés.

Aparentemente, no había envidia en el corazón de Andrés hacia el portavoz popular apostólico y líder, su hermano. Él mostró la esencia pura de amor verdadero que, “no tiene envidia”. Ningún celo perverso corrompió el corazón de Andrés.

Personas pequeñas deja caer nombres y tijeretean a los talones de los que están subiendo más allá  que ellos. Pocos de hecho son las personas que son capaces de amar, guiar y luego quedarse al margen para animar mientras que otros parecen pasarlos.

HAY  UNA  GRAN NECESIDAD  DE  PERSONAS  DE  APOYO  EN  EL OBRA DE  DIOS

“Además, el cuerpo (la iglesia) no es un solo miembro, sino muchos” (I Cor.12:14). Cuando pensamos en la comparación del apóstol Pablo del cuerpo humano y el cuerpo de Cristo, la iglesia, se no recuerda de cuan importantes son las cosas pequeñas. Hay una necesidad por más que sólo el prominente. Pablo hizo la pregunta: “si todo el cuerpo fuese ojo, ¿dónde estaría el oído?” El cuerpo estaría fuera de equilibrio si la cabeza fuera sólo un ojo grande, o orejas, o nariz."

Cada uno de nosotros provee para la iglesia una función necesitada que hemos sido llamados hacer. Alguien tiene que proveer el apoyo detrás las escenas para hacer posible cada actividad en la iglesia. Debemos estar satisfechos hacer nuestra parte en el apoyo de todos quien están dependiendo en nosotros. Finalmente, Cristo esta confiando en nosotros que hagamos todo lo que Él nos ha llamado y ordenó para hacer.

El valor de las cosas pequeñas en la vida nunca se puede subestimar. Hay muchas cosas pequeñas y aparentemente insignificantes en la vida de los que dependemos totalmente. Sabemos que podemos contar con Jesús que siempre es el mismo, pero ¿puede Él depender de nosotros? ¿Vamos a estar en el lugar donde Él nos ha plantado? Cada líder debe tener un personal dedicado de personas a quienes se puede confiar. Se ha dicho que la mayor capacidad en la vida es la disponibilidad.

Mucho daño puede venir de personas que, después de haber cumplido con éxito en una capacidad secundaria, crecen inquieto y deciden ir a otro lugar donde ellos pueden ser un líder prominente. Tal movimiento impulsivo puede causar confusión y desastre si la persona no ha sido llamado a ese lugar de liderazgo. Es mucho mejor que una persona esté contento para laborar fielmente en cualquier capacidad que Dios le ha puesto hasta el momento en que Dios escogería para moverlo a otra área de servicio.

Siguiendo los pasos de Andrés es un reto. El carácter modesto encontrado en Andrés lo coloco calladamente en el fondo levantando otros. Cuando llegó a la prominencia, fue siempre en nombre deotra persona. El trajo a su hermano, Pedro, a Jesús. El trajo a un joven y su almuerzo a Jesús. Trajo la petición de los Griegos a Jesús.

El reino de dios hoy tiene necesidad de personas dedicadas que, al igual que Andrés, son leales, fieles, y de apoyo.     

 

        

OBSCURE BUT SIGNIFICANT

"Again the next day after John stood, and two of his disciples; And looking upon Jesus as he walked, he saith, Behold the Lamb of God! And the two disciples heard him speak, and they followed Jesus. Then Jesus turned, and saw them following, and saith unto them, What seek ye? They said unto him, Rabbi, (which is to say, being interpreted, Master,) where dwellest thou? He saith unto them, Come and see. They came and saw where he dwelt, and abode with him that day: for it was about the tenth hour.  One of the two which heard John speak, and followed him, was Andrew, Simon Peter's brother. He first findeth his own brother Simon, and saith unto him, We have found the Messias, which is, being interpreted, the Christ. And he brought him to Jesus. And when Jesus beheld him, he said, Thou art Simon the son of Jona: thou shalt be called Cephas, which is by interpretation, A stone." John 1:35-42

We often have the mistaken idea that only the visible workers in the work of the Lord are worthy of consideration. We must not overlook the contribution of the steadfast supporters who are working for the Lord in obscure and less visible areas of God’s kingdom. Some of the greatest workers in the kingdom are too often little known and unnoticed. Yet the work they perform is much like the seasoning in good food. Andrew, a disciple of Jesus, was such a person.

The day after John the Baptist made his first public announcement of Jesus, his disciples began to seek Jesus out. The first two disciples to follow Jesus were Andrew and his friend John, the brother of James. When they found Jesus, they asked Him, “Where dwellest thou?”

They probably thought that it would be good to get to know more about Him. Jesus invited these two disciples of John to spend the evening with Him, exceeding their expectations. They became convinced that John’s announcement that Jesus was the Christ was true. They were compelled to tell their brothers about their discovery of the Christ and to lead them to Him.

Andrew is barely noticed by Christian historians and only mentioned six times by name in the New Testament. Yet we are indebted to this little-known disciple for bringing to Jesus his later well-known brother, Peter. What a ready-made missionary field our families provide! Andrew did not rush off to another field of labor. His first testimony was given to those at home.

On one occasion when a large crowd had followed Him, Jesus tested the faith of Philip when He asked him, “Whence shall we buy bread, that these may eat?” (Jn. 6:5). Philip, the practical person that he was, sized up the situation and with no faith for a solution replied, “Two hundred pennyworth of bread is not sufficient for them that every one of them may take a little.” The disciples suggested that Jesus send the multitude away because it was late in the day. Jesus said, “Give ye them to eat” (Mr. 6:3). The disciples failed the same test of faith that Philip had failed. They asked, “Shall we go and buy...and give them to eat?” (Mr. 6:37).

Andrew brought a boy and his lunch of five small barley loaves and two small fish to Jesus. He said, “But what are they among so many?” (Jn. 6:9). Andrew’s skeptical question was touched with just a hint of faith. Why would Andrew have bothered to bring the little lunch to Jesus if he did not think that Jesus would do something with it? Jesus acted upon Andrew’s suggestion at once.

 It is amazing to see what Jesus can do with our limited resources and little faith. He starts with what we have and blesses it that it may become sufficient for what we need. We should follow the example of Andrew and bring to Jesus what little we have in order for Him to multiply it.

One day a group of Greeks came to Philip and asked him to arrange for them to meet with Jesus. Philip consulted Andrew and both of them brought word to Jesus. When Andrew and Philip brought the request to Jesus for an interview with the Greeks, they opened the door for Him to teach on the true purpose of His death (Jn. 12:23-36).

Anyone that is obscure could be defined as not well known or not famous. Andrew, by comparison to his brother, Peter, was not well known or famous. Yet his life was significant and full of meaning and importance.

Jesus had an inner circle within His group of apostles. Peter, James and John were with Him when Jairus’ daughter was raised, at the transfiguration and during Jesus’ agonizing prayer in Gethsemane. These three men shared a special place of closeness with Jesus during several key events while Andrew and the others were outside of the inner circle.

Andrew’s older brother Peter, whom he had brought to Christ went on to be well known in the church. His experience was similar to that of a teacher whose student rises to greater acclaim than the one who taught him. Or, it was like a younger brother who's only public identity is his relationship to an older brother. Andrew was quietly unobserved as Peter boldly built a reputation of great acknowledgments of faith.

Andrew received no acclaim. There is no biblical record of any sermon that he preached or sacred writing written. Jesus did not recognize him for meritorious service or commend him for a great character. But that is not to say that he lacked greatness or was unworthy of such commendation. Rather, he seemed to be great in a quiet unassuming way. Indeed, the absence of a clamor for attention or personal credit are marks of his greatness and still are traits greatly to be desired!

Andrew exemplified the concept Jesus taught that “the first shall be last.” Although Andrew was the first disciple he was not in the foreground of leadership. Andrew was content to remain obscure. He did not make any effort to push ahead of the other apostles for attention. James and John pressed Jesus for positions of prominence in the coming kingdom, but this was not so of Andrew.

Apparently, there was no envy in the heart of Andrew toward the popular apostolic spokesman and leader, his brother. He displayed the pure essence of true love that “envieth not”. No evil jealousy corrupted Andrew’s heart.

Small people drop names and snip at the heels of those who are climbing past them. Few indeed are the individuals who are able to love, lead and then linger on the sidelines to cheer while others seem to pass them by.

THERE  IS  A  GREAT  NEED TO SUPPORT  PEOPLE  IN  THE  WORK  OF  GOD

“For the body (the church) is not one member, but many” (I Cor. 12:14).  When we think of the apostle Paul’s comparison of the human body and the body of Christ, the church, we are reminded of how important little things are. There is a need for more than just the prominent. Paul asked the question: “If the whole body were an eye, where were the hearing?” The body would be out of balance if the head were only one large eye, or ears, or nose. "

Each one of us provides for the church a needed function that we have been called to do. Somebody must provide the behind-the-scenes support to make possible each activity in the church. We should be content to do our part in support of all who are depending upon us. Ultimately, Christ is counting on us to do all that He has called and ordained for us to do.

The value of small things in life can never be understated. There are many small and seemingly insignificant things in life upon which we depend completely. We know we can count on Jesus always to be the same, but can He depend on us? Will we be in the place where He has planted us? Every leader must have a dedicated staff of people upon whom he can depend. It has been said that the greatest ability in life is availability.

Much harm can come by individuals who, after serving successfully in a secondary capacity, grow restless and decide to go elsewhere where they can be a prominent leader. Such an impulsive move can cause confusion and disaster if the person has not been called to that place of leadership. It is much better that a person be content to labor faithfully in whatever capacity God has placed him until such a time as God would choose to move him into another area of service.

Following in the footsteps of Andrew is challenging. The unassuming character found in Andrew placed him quietly in the background lifting up others. When he came to prominence, it was always on behalf of someone else. He brought his brother, Peter, to Jesus. He brought a lad and his lunch to Jesus. He brought the Greeks’ request to Jesus.

The kingdom of God today is in need of dedicated people who, like Andrew, are loyal, faithful, and supportive.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Thursday, September 30, 2021

¿UN VERDADERO CRISTIANO O UN ATEO PRÁCTICO?

“Y al que sabe hacer lo bueno, y no lo hace, le es pecado.” Santiago 4:17 

¿Ha oído alguna vez usted el término “ateo práctico”? Este es un término usado por algunos grupos religioso para describir a todos aquellos creyentes que técnicamente creen en Dios, pero quiénes se comportan inmoralmente. La suposición es que comportamiento moral sigue automáticamente a partir de una verdadera creencia en Dios, por lo tanto inmoral comportamiento es consecuencia de no creer realmente. Un creyente que se comporta inmoralmente realmente debe ser un ateo, sin tener en cuenta lo que él cree. Espiritualmente él cree en Dios. Pero en la práctica, él vive como si Él no existe.

Un ateo práctico duda de Dios por la práctica. El ateísmo práctico es centrado en la idea que uno ignora la creencia en Dios en la vida cotidiana, pero no necesariamente rechaza la existencia de Dios cuando esto se trata de creencias  que profesan. Así una persona podría profesar fe en Dios, pero en la práctica ser más cercana al ateísmo.

Durante años, creí que la iglesia estaba llena de dos tipos de personas; aquellos que creían y quiénes no. Nuestras predicaciones tenían como objetivo alcanzar a ambos grupos. Tratamos de ayudar aquellos que ya creían por la profundización de su fe así como su entendimiento de la Biblia, y tratamos de introducir aquellos que no creían a la realidad de Dios.

Con el tiempo, sin embargo, me di cuenta de un fenómeno interesante. Muchas de las personas con quien hablé  con el largo de mis años en el ministerio y en el curso natural de la vida se consideraban cristianos. Muy pocos profesaron ser ateos, o hasta tener dudas serias sobre la existencia de Dios. Todos parecían creer en Dios, sin embargo, muchos de ellos no asistían a la iglesia con regularidad o pasaban mucho tiempo buscándole. Ellos vivían en el reconocimiento de que hay un Dios, pero no miran ninguna conexión entre su creencia y la forma en que se dedican a sus asuntos cotidianos. Ellos nunca consideran o incluyen a Dios en sus decisiones claves, o modelan sus vidas según Sus valores. En consecuencia, ellos creen en Dios, pero se comportaron como si Él no existe. El Ateísmo Práctico es una dicotomía, una división entre lo que decimos y lo que hacemos. El Ateísmo Práctico explica la sima entre lo que muchas personas dicen que ellos creen y como ellos viven sus vidas.

Hay una muy real desconexión entre las creencias de muchos creyentes y su comportamiento. No creo que sea una exageración decir que el ateísmo práctico se ha hecho la forma dominante del cristianismo  actual. Lo que es más es que esto ha perjudicado nuestra capacidad de encontrar a Dios, experimentar el cambio de vida y participar en la vocación que Él tiene para nuestras vidas. Aunque la Iglesia es la más educada, con recursos suficientes, e la más prominente en la historia, el fenómeno del Ateísmo Práctico nos ha inoculado  contra un más profundo, más vibrante expresión de nuestra fe.   

Muchos cristianos hablan de sentirse desconectados de Dios y desalentado con la vida porque ellos han venido a creer que no es posible experimentar verdaderamente a Dios. ¿Es el Ateísmo Práctico algo que usted ha visto  obrando en su propia vida? ¿De ser así, qué ha hecho usted para vencerlo?

“Porque la ira de Dios se revela desde el cielo contra toda impiedad e injusticia de los hombres que detienen con injusticia la verdad; porque lo que de Dios se conoce les es manifiesto, pues Dios se lo manifestó. Porque las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa. Pues habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias, sino que se envanecieron en sus razonamientos, y su necio corazón fue entenebrecido” Romanos 1:18-21. La mayoría de nosotros hemos leído esta escritura, estoy seguro. Y somos horrorizados que aquellos ateos niegan la existencia de Dios cuando “las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles.” Sabemos que más allá de meros argumentos (apologética), “lo que de Dios se conoce les es manifiesto, pues Dios se lo manifestó.” Y por lo tanto, si somos gente compasiva, estamos preocupados por ellos porque la ira de Dios está sobre ellos.

Cuando leí esto, hay algo que me llama la atención, y no se trata de “ellos”. Pablo dijo que su falta de honrar a Dios tenía un síntoma específico. Ellos no le honraron como Dios... o dieron gracias a Él. La principal característica de este “ateo” es una falta de gratitud a Dios. Y la razón que esto se destaca es que a menudo carecemos de esa calidad particular. Somos testigos de Su poder eterno y naturaleza divina, y sin embargo, con demasiada frecuencia no estamos tan agradecidos como deberíamos ser. Esto está muy mal; esto nos pone, demasiado a menudo, en la categoría del ateo práctico. Decimos amar a Dios y ha si es, pero hay muchas veces que vivimos o sentimos o pensamos o actuamos como si Él no está allí, como si todo lo que tenemos lo hemos logrado adquirir, como si Él nos debe, como si se trata todo de nosotros.

El setenta y dos por ciento de los Cristianos afirma que ellos han hecho un compromiso personal con Jesucristo, pero sólo el 17 por ciento siente que la iglesia local es necesaria para el crecimiento espiritual y sólo uno de cada tres Cristianos creen que Dios espera que ellos sean santos. Jesucristo no murió solamente en la cruz para que podamos solo decir una oración y vivir como queramos, creo que cuando se trata de la oración la mayoría de los cristianos son realmente supersticiosos más bien que creyentes en lo sobrenatural.

No mucha gente le dirá, “yo soy un ateo”.  Al menos no con sus palabras. Pero los estilos de vida de muchos dice lo contrario. Conozco a mucha gente quiénes viven sus vidas como si Dios no existiera. Ellos son lo que llamamos “ateos prácticos.” Ellos no toman a Dios en la consideración. Ellos lo excluyen de sus pensamientos, su forma de hablar, sus planes y sus actividades.

¿Vive usted como un ateo práctico, haciendo caso omiso de los mandamientos y preceptos de Dios, confiando en su propia sabiduría, y rechazando creer en la bondad de Dios? ¿O es su creencia en Dios evidente en su hablar y en su entrega a la dirección de Dios día tras día? La fe sin obras está muerta, diría Santiago. No deje su vida negar su creencia en Dios.

 

 

A REAL CHRISTIAN OR A PRACTICAL ATHEIST?

“Therefore to him that knoweth to do good, and doeth it not, to him it is sin.” James 4:17 

Have you ever heard the term "practical atheist”? This is a term used by some religious groups to describe all those believers who technically believe in God, but who behave immorally. The assumption is that moral behavior follows automatically from genuine believing in God, thus immoral behavior is a consequence of not genuinely believing. A believer who behaves immorally must be an atheist, regardless of what he believes. Spiritually he believes in God. But practically, he lives as if He doesn’t exist.

A practical atheist disbelieves God as a matter of practice. Practical atheism is centered on the idea that one disregards belief in God in day-to-day living but doesn't necessarily reject the existence of God when it comes to professed beliefs. Thus a person might profess faith in God, but in practice be closer to atheism.

For years, I believed the church was filled with two types of people; those who believed in God and those who didn’t. Our messages were aimed to reach both groups. We tried to help those that already believed by deepening their faith as well as their understanding of the Bible, and we tried to introduce those that did not believe to the reality of God.

Over time, however, I noticed an interesting phenomenon. Many of the people that I talked with throughout my years in the ministry and through the natural course of life regarded themselves as Christians. Very few professed to be atheists, or even to have serious doubts about the existence of God. Everyone seemed to believe in God, yet many of them didn’t attend church regularly or spent much time seeking Him. They live in recognition that there is a God, yet see no connection between their belief and how they go about their daily affairs. They never consider or include God in their key decisions, or patterned their lives after His values. Consequently, they believed in God but behaved as if He doesn’t exist. Practical Atheism is a dichotomy, a split between what we say and what we do. Practical Atheism explains the chasm between what many people say they believe and how they live their lives.

There is a very real disconnect between many believers' beliefs and their behavior. I don’t think it is an exaggeration to say that Practical Atheism has become the dominant form of Christianity today. What’s more is that it has impaired our ability to encounter God, to experience life change, and to engage in the calling He has for our lives. Although the Church is the most educated, resourced, and prominent Church in history, the phenomena of Practical Atheism has inoculated us against a deeper, more vibrant expression of our faith.

Many Christians speak of feeling disconnected from God and discouraged with life because they have come to believe that it isn’t possible to genuinely experience God. Is Practical Atheism something you’ve seen at work in your own life? If so, what have you done to overcome it?

The wrath of God is revealed from heaven against all ungodliness and unrighteousness of men, who by their unrighteousness suppress the truth. For what can be known about God is plain to them because God has shown it to them. For His invisible attributes, namely, His eternal power and divine nature, have been perceived, ever since the creation of the world, in the things that have been made. So they are without excuse. For although they knew God, they did not honor Him as God or give thanks to Him, but they became futile in their thinking, and their foolish hearts were darkened” (Romans 1:18-21). Most of us have read this scripture before, I'm sure. And we're appalled that those atheists deny God's existence when “His invisible attributes, namely, His eternal power and divine nature, have been clearly perceived.” We know that beyond mere arguments (apologetics), “what can be known about God is plain to them, because God has shown it to them.” And so, if we're compassionate people, we're concerned for them because the wrath of God is on them.

When I read this, there is something that stands out to me, and it's not about "them". Paul said that their failure to honor God had a specific symptom. They did not honor Him as God ... or give thanks to Him. The hallmark of this "atheist" is a lack of gratitude to God. And the reason it stands out is that we often lack that particular quality. We are witnesses to His eternal power and divine nature, and yet too often we are not nearly as grateful as we should be. This is very wrong; this puts us, too often, in the category of the practical atheist. We say I love God and we do, but there are too many times that we live or feel or think or act as if He's not there, as if all we have we managed to acquire as if He owes us as if it's all about us.

Seventy-two percent of Christians claim they have made a personal commitment to Jesus Christ, but only 17 percent feel that the local church is necessary for spiritual growth and only one in three Christians believe God expects them to be holy. Jesus Christ didn't just die on the cross so we can just say a prayer and live however we want, I believe when it comes to prayer most Christians are superstitious rather than believers in the supernatural.

Not too many people will tell you, "I'm an atheist." At least not with their words. But the lifestyles of many say otherwise. I know a lot of people who are living their lives as if there were no God. They are what we call “practical atheists.” They do not consider God. They leave Him out of their thinking, their speech, their plans, and their activities.

Are you living like a practical atheist, disregarding God's commands and precepts, relying on your own wisdom, and refusing to believe in the goodness of God? Or is your belief in God evident in your speech and your surrender to God's leading day by day? Faith without works is dead faith, James would say. Don't let your life deny your belief in God.

 

 

Friday, September 24, 2021

¿POR QUÉ SE ESCONDE DIOS?

“¿Hasta cuándo, Jehová? ¿Me olvidaras para siempre? ¿Hasta cuándo esconderás tu rostro de mí? ¿Hasta cuándo pondré consejos en mi alma, Con tristezas en mi corazón cada día? ¿Hasta cuándo será enaltecido mi enemigo sobre mi?” (Salmos 13:1-2)

Dios es real, sienta lo que sienta. Es fácil adorar a Dios cuando las cosas van de maravillas en nuestras vidas. Cuando El ha proveído alimento, amigos, familia, salud y situaciones felices. Pero las circunstancias no son siempre placenteras. ¿Cómo hace para adorar a Dios cuando eso pasa? ¿Qué hace cuando Dios parece estar a un millón de millas de distancia? El nivel más profundo de adoración es alabar a Dios a pesar del dolor, darle gracias durante la prueba, confiar en Él cuando es tentado, entregarse a Él cuando está sufriendo y amarlo cuando parece distante.

Las amistades a menudo son probadas por la separación y el silencio; cuando están separadas por la distancia física o porque no se pueden hablar. En su  relación con Dios, no se sentirá siempre cercano a Él. Cualquier relación envuelve tiempos de intimidad y tiempos de distanciamiento y en una relación con Dios, no importa qué tan íntima sea, el péndulo se mueve de un lado a otro. Ahí es cuando la adoración se hace difícil.

Para profundizar su relación, Dios lo prueba con períodos de aparente separación, tiempos cuando se siente como que si El lo ha abandonado o se ha olvidado de usted. Se siente como que si Dios está a un millón de millas. Se refirió a estos días de sequía espiritual, duda y separación de Dios como "la noche oscura del alma." Otros se refirieron a ellos como "el invierno del corazón".

David fue probablemente el que tuvo la relación más intima con Dios sin par. Dios se complació en llamarlo “un varón conforme a mi corazón.” Sin embargo, David frecuentemente se quejaba de la aparente ausencia de Dios. Por supuesto, Dios en realidad no había abandonado a David y El tampoco lo abandonará a usted. Repetidamente El ha prometido: "Nunca te dejaré ni te abandonaré." Pero Dios no ha prometido: “Siempre sentirás mi presencia.” De hecho, Dios admite que algunas veces El esconde su rostro de nosotros. Hay tiempos en que parecerá como que se desaparece completamente de su vida.

Si despierta una mañana y todos sus sentimientos espirituales se le han ido, ¿Que va hacer? Ora pero nada pasa. Reprende al diablo pero eso no cambia nada. Hace sus ejercicios espirituales, le pide a sus amigos que oren por usted, confiesa todos los pecados que se pueda imaginar y después se va a pedirle perdón a toda persona que conoce. Se pone a ayunar y aún así, nada. Comienza a preguntarse cuánto tiempo va a durar esta depresión espiritual. ¿Días, semanas, meses, cuándo se va a acabar? Siente como que si sus oraciones simplemente rebotan del techo. En total desesperación usted solloza, ¿qué me pasa?

¡La verdad es que no hay nada malo con usted! Es una parte normal de la prueba y de la profundización de su relación con Dios. Todo creyente pasa por esto al menos una vez en su vida. Es doloroso y desconcertante, pero es absolutamente vital para el desarrollo de su fe. Saber esto le dio a Job esperanza cuando no podía sentir la presencia de Dios en su vida. Él dijo, "Voy hacia el este, pero él no está allí. Voy hacia el oeste, pero no lo puedo encontrar. No lo veo en el norte porque él está escondido. Me vuelvo al sur pero no lo puedo encontrar. Pero él sabe dónde voy. Y cuando él me haya probado como oro en el fuego, me pronunciará inocente" (Job 23:8-10).

Cuando Dios parece distante, puede que sienta que El está enojado con usted o que lo está disciplinando por algún pecado. De hecho, el pecado sí nos desconecta de la comunión íntima con Dios. Pero muy a menudo este sentimiento de abandono o de separación de Dios no tiene nada que ver con el pecado. Es una prueba de fe, una que todos tenemos que enfrentar: ¿Va usted a continuar amando, confiando, obedeciendo y adorando a Dios, aún cuando no percibe Su presencia o tiene evidencia visible que está obrando en su vida?

El error más común que la gente cometen hoy en la adoración es que buscan una experiencia en lugar de buscar a Dios. Buscan un sentimiento, y si ocurre entonces concluyen que han adorado. ¡Esto es erróneo! De hecho, Dios a menudo remueve nuestros sentimientos para que no dependamos de ellos. Buscar un sentimiento, aún si es el de sentir la cercanía de Dios, no es adoración.